EL PAíS › MILES DE PERSONAS MARCHARON EN VARIAS CIUDADES A DOS AÑOS DE LA DESAPARICION DE JULIO JORGE LOPEZ

Un reclamo de justicia que sigue en pie

Las principales movilizaciones para recordar al testigo clave del juicio al represor Miguel Etchecolatz fueron en La Plata y Buenos Aires. Primó el rechazo al pedido de su familia de que se investigue a sus compañeros de cautiverio.

 Por Adriana Meyer

El reclamo fue el mismo en La Plata y en Buenos Aires, en Córdoba y hasta en Roma. A dos años de la desaparición de Jorge Julio López, miles de personas marcharon para exigir su aparición con vida y el castigo a los culpables de su secuestro, en repudio a la impunidad y a falta de voluntad política para determinar qué pasó con el testigo que contribuyó a condenar al represor Miguel Etchecolatz. “Era el abuelo de cualquiera, era terco y obstinado, su testimonio demuestra que era sistemático, hasta tenía la cábala de usar la misma ropa para determinados momentos”, describió Nilda Eloy, testigo y querellante al igual que López en el juicio contra el ex ladero de Ramón Camps. Ayer, el recuerdo del albañil estuvo atravesado por el rechazo a la denuncia que los abogados de su familia presentaron para que se investigue si sus compañeros de cautiverio y sus representantes legales en aquel juicio omitieron protegerlo.

En la marcha de La Plata, como en los últimos 24 meses de Plaza Moreno a Plaza San Martín, estuvo la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas. “A la familia le digo que ellos nunca estuvieron solos, a Julio nadie lo abandonó, los compañeros están orgullosos de él. Si la esposa y los hijos no lo reivindican todos los días pienso cómo le haría falta una madre”, dijo a PáginaI12. ¿Por qué un mensaje a la familia?, quiso saber este diario. “Me enteré de que presentaron una demanda penal contra los compañeros y los abogados que siguieron el juicio. Gracias a Julio, las Madres podemos decir que hay un genocida condenado de por vida. Les pedimos que se arrimen a los organismos, a las Madres, para compartir lo que falta de la búsqueda hasta encontrarlo con vida”, respondió Cortiñas.

Los hijos y la esposa de López quieren que se investigue a todas las personas de su entorno social y a los jueces y fiscales que no le habrían brindado protección luego de haber incriminado en sus testimonios a numerosos represores. Tal como anticipó este diario, presentaron una denuncia con el patrocinio de los abogados Alfredo Gascón y Hugo Wortman Jofré, en la que aclararon que “López jamás militó en ninguna agrupación subversiva, ni ninguna banda de delincuentes, y su concurrencia a una unidad básica de Los Hornos estuvo vinculada a actividades comunitarias”.

En medio de los bombos y las velas de la manifestación platense, la abogada Guadalupe Godoy, que asistió a López en el juicio contra Etchecolatz, dijo que “es doloroso que los que acompañamos a Julio en su búsqueda de justicia terminemos señalados como responsables de su desaparición. Pero vemos con mucha preocupación que están atacando una forma de hacer los juicios que nosotros consideramos paradigmática”. Se refirió a los juicios a Etchecolatz y a Christian Von Wernich, “que fueron los únicos absolutamente públicos, donde por primera vez la sociedad pudo escuchar las voces de las víctimas y también las de los represores; fueron los primeros que rompieron a nivel judicial con la teoría de los dos demonios al reconocer la existencia de un genocidio y también fueron los que mandaron a los genocidas a cárcel común y no a un country”. A su criterio, la intención de la presentación judicial es “deslegitimar ese modelo”. Godoy destacó que “la familia López es víctima, es la única que ha sufrido la desaparición dos veces de un ser querido, y obviamente no tiene dimensión del efecto que genera esto, pero sí la tiene el abogado”. Luego de marchar en Capital, de Congreso a Plaza de Mayo, la abogada Myriam Bregman se preguntó “qué pensaría Julio si supiera que el abogado de su familia representó ayer en el Juicio por la Verdad al jefe de personal de Siderar, sindicado por varios sobrevivientes como uno de los que marcó a la gente que desapareció de esa empresa”. Bregman, que también fue abogada de López, enfatizó que la denuncia evidencia que “no escucharon el testimonio de Julio, que en su última parte reivindicaba su militancia, y lo tratan de mostrar como alguien al que le llenaban la cabeza con fines macabros, un argumento de la dictadura”. Mientras sostenía la bandera blanca que encabezaba la marcha, Eloy confesó: “La denuncia de los López nos añade un dolor personal porque en su momento yo defendí el dolor y la situación de la familia en cuanto medio estuve”.

Una vez más, el artista Jorge Pujol armó su instalación frente a la catedral de La Plata, que desde el aire dibuja el rostro de López. “Lo hemos logrado en siete minutos”, anunció luego de que la multitud encendiera con 7 mil 600 velas la imagen. Fueron parte de la obra colectiva el sobrino del testigo, Hugo Savegnago y su esposa, Jorge Pastor Asuaje, amigo y confidente de López, y el fotógrafo Gerardo dell’Oro, hermano de Patricia, la joven cuyo asesinato en cautiverio fue relatado por López. Más tarde fueron llegando Cortiñas, con Mirta Baravalle, Víctor De Gennaro, Claudio Lozano y José Montes, que encabezaron la marcha que había convocado Justicia Ya!, la CTA y la Multisectorial platenses, a la que se sumaron los partidos políticos, los organismos de derechos humanos y las agrupaciones estudiantiles. “Si tu mirada se apagó con la sucia imagen de la injusticia nosotros somos tus ojos y tu voz”, rezaba la pancarta que plantó una señora en la plaza. Edificios públicos y asfaltos quedaron pintados con esténciles que decían “el silencio del gobierno es impunidad”. Los pasacalles de la Comisión Provincial por la Memoria “2 años sin López” fueron colgados en varias esquinas céntricas y en las afueras Surcos pintó con aerosol blanco “sin López no hay Nunca Más”.

Mientras Irene Savegnago de López decía ayer a Radio Del Plata que no perdía las esperanzas, a pesar del tiempo transcurrido, en el mismo sentido su hijo Ruben expresaba que a su “viejo” lo busca “con vida”. Y agregaba: “No participamos de las marchas porque es una postura que adoptó la familia, pero le estamos agradecidos a toda esa gente que se moviliza”.

Durante toda la semana hubo actividades por López. En la facultad de Ciencias Sociales (UBA) se presentó un mural hecho por los trabajadores de la ex Zanon, con la presencia de Bregman, Cortiñas y Adriana Calvo (AEDD). La Comisión Provincial por la Memoria, en una nota firmada por Adolfo Pérez Esquivel, el fiscal Hugo Cañón, Martha Pelloni, Carlos Sánchez Viamonte, De Gennaro y Mempo Giardinelli, recordó que la Corte Suprema de la Nación “no jerarquizó una investigación de indubitable relevancia institucional” y agregó, como ejemplo de esto, que “la causa no cuenta siquiera con un secretario especial”. Los firmantes dijeron que no están dispuestos “a naturalizar su ausencia ni a convivir con una desaparición impune”. En Roma grupos de derechos humanos convocados por Hijos manifestaron frente a la embajada argentina. El artista Hugo Vidal creó un calendario para contar “¿cuántos días sin López?”. Los graffitis de las paredes porteñas y platenses interpelan a los responsables y se preguntan lo mismo que las velas de la plaza: ¿Y Julio López?

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Las velas que encendieron en la Plaza Moreno de La Plata en recuerdo a Julio Jorge López, desaparecido hace dos años.
Imagen: Pablo Piovano
 
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