EL PAíS › CRISTINA FERNáNDEZ DE KIRCHNER ACOMPAñó A HUGO MOYANO EN EL ACTO DEL DíA DEL CAMIONERO EN LA CANCHA DE VéLEZ

“Hay algunos que añoran dos dígitos de desocupación”

La Presidenta señaló que hay quienes preferirían un modelo con alto desempleo porque así es “más fácil y barato conseguir un trabajador”. El líder de los camioneros defendió el sistema de obras sociales, repasó lo hecho en su gremio y le respondió a Hugo Biolcati.

 Por Martín Piqué

Hugo Moyano comenzó con una dedicatoria a dos trabajadores de la Uocra que sufrieron un accidente de trabajo. Uno murió, el otro salvó su vida y se recupera en un hospital. La referencia al gremio de la construcción, con el que Camioneros tuvo choques callejeros en los últimos años, demostró que el secretario general de la CGT no iba a dejar nada librado al azar. En su apuesta más fuerte del año –hacer un acto en un estadio de fútbol siempre supone un riesgo–, Moyano se las ingenió para enviar mensajes a varias bandas. El más importante fue la defensa del sistema solidario de salud. Pero el camionero aprovechó el micrófono para contestarle a la dirigencia de la Mesa de Enlace, para defender al Gobierno y para pedirle a Néstor Kirchner que reasuma la presidencia del PJ. Como oradora central, la Presidenta también hizo sus advertencias. “Hay intereses minoritarios, pero poderosos, que intentan frustrar los procesos democráticos de transformación social y de crecimiento económico”, aseguró.

Sin mencionarlo por su nombre, Moyano dedicó un párrafo de su discurso al titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati. El jueves último, Biolcati había llamado a “descabezar” el gobierno bonaerense. “Cuando algún lenguaraz, con actitudes de gaucho pendenciero, se cree que nos va a asustar, usted sabe que no es así. Vamos a defender las instituciones democráticas”, dijo Moyano mirando a la Presidenta. La jefa de Estado se encontraba a su izquierda, flanqueada a su vez por su esposo Néstor Kirchner. Fue una de las pocas referencias a la actualidad política que hizo el camionero. “A un gobierno peronista no se lo arrea con un pañuelo. No se lo corre con una parada”, subrayó el camionero. Su advertencia despertó una ovación a sus espaldas.

En el lugar central del palco, aparte de CFK y Kirchner, se podía ver a los gobernadores Daniel Scioli (Buenos Aires) y Luis Beder Herrera (La Rioja), al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y al intendente de Ezeiza, Alejandro Granados. Más atrás se mezclaban los secretarios generales de los sindicatos afines a Moyano, con diputados, senadores, intendentes y funcionarios. La definición de Moyano sobre la gobernabilidad de un “gobierno peronista” despertó el entusiasmo de los invitados que ocupaban el escenario. Muchos incluso llegaron a pararse para festejar la declaración con un aplauso prolongado. Pero hubo otras dos frases de Moyano que despertaron sonrisas y cruces de miradas entre la Presidenta y su marido, el flamante diputado nacional.

El primer guiño cómplice entre ambos se produjo cuando Moyano recordó que él es vicepresidente del PJ a nivel nacional, mencionó a Scioli también como otro vicepresidente del PJ y enseguida, sin perder el hilo, presentó al esposo de la Presidenta como “el presidente del PJ, el compañero Néstor Kirchner”. Luego bajó un poco la voz y agregó un comentario como al pasar: “Espero que se decida pronto compañero a asumir la responsabilidad.” Se refería al pedido de la mesa directiva del consejo nacional del PJ, que le solicitó a Kirchner que reconsidere su decisión de renunciar a la conducción del partido.

“Hay algunos que todavía añoran los dos dígitos de desocupación porque así era más fácil y barato conseguir un trabajador”, señaló a su turno Cristina Fernández y en ese punto advirtió que “hay intereses minoritarios pero poderosos que intentan frustrar los procesos democráticos”. En una nueva muestra de su apoyo al sindicalismo, repitió también que “no hay países grandes ni empresas poderosas sin una gran masa de trabajadores con salarios dignos y con derechos” y subrayó que “en la Argentina hoy ha vuelto el trabajo”.

La familia trabajadora

El otro comentario festejado por el matrimonio presidencial en realidad fue aplaudido por todos los presentes. Muchos lo tomaron como la frase del acto. “Espero que los medios de comunicación hayan contado bien la cantidad de gente que vino hoy aquí. Y espero que no cuenten como lo hicieron Clarín y La Nación en el Rosedal, porque si lo hacen así van a poner que acá hay un millón de personas. Hoy asistieron 70 mil personas a la cancha y 10 mil quedaron en la calle”, aseguró Moyano. La referencia a la concentración convocada por la Mesa de Enlace en Palermo, una actividad que no logró reunir a las multitudes de otros tiempos, fue rápidamente convertida en uno de los grandes momentos del acto de Vélez. Igualmente, la estimación que hizo Moyano sobre la convocatoria pareció exagerada. El estadio estaba lleno pero las plateas altas mostraban algunos claros.

En cualquier caso, el número ratificó el poder de convocatoria del sindicato que cuenta con uno de los salarios básicos más altos del país. Esas condiciones de trabajo parecían explicar los cantitos que cruzaban la cancha de lado a lado: “¡Camioneros, Camioneros, Camioneros!”. Y Moyano se propuso alimentar ese sentido de pertenencia con un discurso que enumeró los logros del gremio en los últimos años. Empezó con el anuncio que había sido promocionado como eje del acto, como la razón principal para conmemorar el Día del Camionero: la inauguración del Sanatorio Antártida. Como un candidato en campaña, Moyano informó al detalle las instalaciones de ese establecimiento

Tras mencionar las inauguraciones de clínicas y sanatorios por todo el país; la creación de una compañía de seguros propia del sindicato; el lanzamiento del Camión Club Argentino a semejanza del Automóvil Club; los hoteles para turismo a lo largo de la Argentina; la fundación del Club Social y Deportivo Camioneros (“Ya clasificó en el torneo de la Primera C. Espero que no tengamos que enfrentar a Racing”, chicaneó al propio Kirchner), el secretario general de la CGT se detuvo en el tema más delicado de la jornada. La polémica que está surgiendo en torno a las obras sociales a partir de las investigaciones de la Justicia en materia de compra-venta de medicamentos adulterados y la detención del bancario Juan José Zanola, como así también del funcionamiento de la Administración de Programas Especiales (APE).

“Las obras sociales cubren a 17 millones de personas y atienden al 45 por ciento de los argentinos. Las obras sociales resistieron las intervenciones de las dictaduras y también las épocas de neoliberalismo”, subrayó Moyano. El camionero recordó que durante el gobierno de Carlos Menem se había intentado modificar el sistema de obras sociales para reemplazarlo por un seguro de salud inspirado en el que está vigente en Estados Unidos. “Hoy, con la crisis, nos enteramos que en Estados Unidos existen 50 millones de hombres y mujeres que no tienen cobertura de salud”, dijo. Sin embargo, luego reconoció que el funcionamiento de las obras sociales puede precisar rectificaciones. “Que se han cometido errores, claro que se han cometido. Que se hay que corregir cosas, claro que hay que corregirlas. Pero con honestidad y responsabilidad los trabajadores podemos hacer cosas como el Antártida”, dijo.

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Hugo Moyano aseguró que había 70 mil personas en la cancha de Vélez y otras 10 mil afuera.
Imagen: Bernardino Avila
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