EL PAíS › CRISTINA FERNáNDEZ DEFENDIó EL PROYECTO DE CASAMIENTO ENTRE PERSONAS DE IGUAL SEXO

Un apoyo presidencial a las minorías

En el acto por la Independencia, la Presidenta dijo que es “responsabilidad de todos” que mayorías y minorías tengan los mismos derechos. En el Tedéum, el obispo de Tucumán había criticado el proyecto. Otros prelados también dijeron que están en “guerra”.

La presidenta de la Nación, desde la Casa Histórica de Tucumán, dio su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo, sin mencionarlo, y cuestionó implícitamente a los legisladores que se oponen a este proyecto. Cristina Fernández de Kirchner destacó “la responsabilidad de todos para que las mayorías y las minorías tengan los mismos derechos”, ya que “la Independencia no fue sólo para liberarse del yugo colonial”, y subrayó que “mientras el Frente para la Victoria fue mayoría en el Parlamento, jamás cercenó un trato igualitario a las minorías”. A cinco días del tratamiento en el Senado del proyecto –ya aprobado en Diputados–, la Iglesia atacó con armas de todo calibre: el obispo de La Rioja sostuvo que “el 9 de Julio nos toca en medio de una guerra” por este tema; el arzobispo de Tucumán, durante el Tedéum por la Independencia, afirmó que el proyecto “pretende orientar la cultura del pueblo” y el arzobispo de La Plata apeló al idioma alemán para denunciar una “Kulturkampf, una guerra cultural contra el sustrato cristiano de nuestro pueblo”.

“Entraremos a una etapa fea de la sociedad si las mayorías niegan derechos a las minorías”, advirtió Cristina Fernández de Kirchner en el Día de la Independencia, luego de visitar la Casa Histórica de Tucumán. En tácita referencia al matrimonio entre personas del mismo sexo, la Presidenta sostuvo que “todos tenemos la responsabilidad de hacer una sociedad más igualitaria, y de que las mayorías y las minorías tengan los mismos derechos. La independencia no fue solamente para liberarse del yugo colonial. También tiene que servir para dar mayor igualdad”.

“Mientras esta fuerza política fue mayoría en el Parlamento, jamás cercenó un trato igualitario a ciudadanos y mucho menos a las minorías –afirmó la Presidenta–. Cada vez que fuimos mayoría parlamentaria fue para dar igualdad, inclusión y respeto a las minorías.”

En cambio, Luis Villalba, arzobispo de Tucumán y vicepresidente primero del Episcopado argentino, insistió en que “la unión en pareja de personas del mismo sexo es naturalmente distinta a la unión de una pareja heterosexual a la que llamamos matrimonio. A realidades distintas corresponden en justicia denominaciones distintas, para no dar lugar a una apropiación indebida del concepto de matrimonio”. Así lo sostuvo al presidir el Tedéum por el 9 de Julio en la catedral tucumana.

Villalba consideró que, con el proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo, “está en juego una ley que pretende orientar la cultura del pueblo”, sostuvo que “construir la Nación conlleva recuperar el respeto por la familia y por la vida en todas sus formas” y aseguró que “el pueblo tucumano, perteneciente a diferentes credos religiosos, por abrumadora mayoría está en desacuerdo con este proyecto de ley”.

También el obispo de La Rioja, Roberto Rodríguez, se refirió al tema: “El 9 de Julio nos encuentra en medio de una guerra” y “la Iglesia tiene la misión de preservar los fundamentos éticos de la sociedad”. El obispo de Río Cuarto, Eduardo Martín, dio el alerta porque el matrimonio homosexual sería “una situación de grave peligro para el futuro de la patria” y afirmó que “el matrimonio no puede ser objeto de votación parlamentaria porque es una realidad que viene de la Creación”. El arzobispo de La Plata, Antonio Aguer, denunció con relación al tema “un nuevo Kulturkampf, una guerra cultural contra el sustrato cristiano de nuestro pueblo”.

El jueves, el diputado Néstor Kirchner había sostenido que “la Argentina debe dejar definitivamente las visiones discriminatorias y oscurantistas”, con relación a las afirmaciones de Jorge Bergoglio, cardenal primado de la Argentina, para quien el proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo es “una movida del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios”, por el cual el debate es “una guerra de Dios”.

El miércoles el tema será tratado en el recinto del Senado, luego del dictamen adverso, por mayoría, de la Comisión de Legislación General. Habría 29 votos por el sí, 30 por el no, nueve indecisos y cuatro ausentes. Aproximadamente la mitad de los 32 senadores del Frente para la Victoria votarían a favor. En el peronismo disidente, todos están en contra menos una (Roxana Latorre). De los 17 radicales, cuatro están a favor y hay un dudoso. El socialista Rubén Giustiniani y los cordobeses Luis Juez y Norma Morandini, del Frente Cívico, votarán a favor. Estarán ausentes Ada Iturrez y Mariana Riofrío, de viaje en China con Cristina Kirchner, y también faltaría Carlos Menem.

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Durante el Tedéum, el obispo Luis Villalba dijo que el proyecto “pretende orientar la cultura del pueblo”.
Imagen: Eugenio Adorni
 
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