EL PAíS › EL DEBATE SOBRE LA POSIBLE UNIFICACION DE LAS ELECCIONES EN LA CAPITAL

Cada cual con su propio interés

Mauricio Macri no tiene por ahora los votos suficientes para hacer que se junten los comicios locales con los nacionales. El tema divide a la oposición y también a los propios macristas. La definición se dará en función de las alianzas electorales que terminen celebrándose.

 Por Werner Pertot

Jorge Telerman, Aníba Ibarra, María Eugenia Estenssoro y Claudio Lozano.

Mauricio Macri no tenía hasta ayer los votos para conseguir que la Legislatura apruebe la unificación de las elecciones porteñas con las nacionales. Dentro del bloque PRO, los que responden a Gabriela Michetti se resisten a impulsar esa iniciativa, que es fogoneada por su adversario interno, Horacio Rodríguez Larreta. La oposición porteña también está dividida: a favor, estarían el radicalismo y kirchnerismo, que podría arrastrar a los espacios de Martín Sabbatella y tal vez a Aníbal Ibarra; en contra, se pronunciaron Proyecto Sur, Coalición Cívica, el socialismo y los dos legisladores de Jorge Telerman. La ley requiere de dos tercios (40 votos) aunque los macristas se esfuerzan por argumentar lo contrario. El PRO también intentará modificar la fecha de la elección de comunas.

En la Legislatura, todo puede cambiar. Pero, hasta ahora, el macrismo no cuenta con los votos para lograr la unificación. “Sin la CC, Proyecto Sur, el PS, y los de Ibarra y Telerman, están complicados: no pasan de los 36 o 37 votos”, evaluó un avezado legislador porteño. En el PRO no se achican y van por más: intentarán que la fecha de la elección de comunas deje de ser el 5 de junio y quede a discreción del jefe de Gobierno. Los legisladores Cristian Ritondo y Martín Ocampo presentarán un proyecto mañana.

Fuego amigo

Para intentar facilitarle la tarea a su jefe de bloque, Ocampo elaboró una de sus teorías creativas: afirmó que, en realidad, no se necesitan 40 votos para aprobar la ley, sino solamente 31. Sin embargo, fue desmentido por su propio compañero de bancada, Martín Borrelli, quien dijo: “Nos parece que si para aprobar la ley que fija la elección local separada se necesitaron 40 votos, ahora debería ser igual”.

Las versiones taquigráficas parecen darle la razón a Borrelli, el jefe de campaña de Michetti. En la discusión original en 2002 de la ley 875, que plantea que las elecciones deben ser separadas de las nacionales, el legislador Héctor “Tom” Constanzo –que en ese momento presidía la Comisión de Asuntos Constitucionales y actualmente es secretario parlamentario del PRO en el congreso bonaerense– sostuvo que “la aprobación requiere de dos tercios de los diputados”.

El macrismo también evalúa hacer una presentación ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) para sostener que la ley limita las facultades del jefe de Gobierno. Si lo hace, deberá explicar estas declaraciones de Oscar Moscariello –actual número dos de la ciudad– en la discusión original de la ley: “Esta ley en ningún momento se arroga el derecho de realizar convocatoria alguna, en ningún momento nos estamos arrogando esa facultad que sigue estando en posesión del Ejecutivo”. En ese debate, los macristas también argumentaban a favor de separar las elecciones porque terminaba con las listas sábanas. “El voto separado evita el arrastre de los cargos más significativos a los menores y termina definitivamente con el voto sábana”, planteó en ese entonces Moscariello.

En el bloque PRO resienten la estrategia del michettismo, que no se opone abiertamente a la orden de buscar la unificación, pero que tampoco aportará mucho para que eso ocurra. “Estamos trabajando en esto por orden de Mauricio, no de Larreta”, se quejaban desde la conducción del bloque.

Divididos

En la oposición hay un juego de intereses y de posicionamientos cruzados: a los candidatos locales, como Ibarra o Telerman, les sirve una elección separada; a los del kirchnerismo les resulta más atractivo el arrastre de una candidatura nacional en octubre.

El candidato a jefe de Gobierno de Proyecto Sur Claudio Lozano fue uno de los primeros en pronunciarse en contra. “Hay que priorizar el debate de los problemas de los porteños. Las leyes no deben ser trajes a medida de los políticos sino dar certezas”, advirtió el diputado. Dentro del bloque, hay quien evalúa que los ayudaría la figura de Pino Solanas, “si logramos entrar al ballo-ttage en las nacionales”. Otros dirigentes señalan, con crudeza, que esto es irreal. “Con Macri y Cristina jugando en la presidencial, nos quitan votos. Terminan Boudou y Rodríguez Larreta en segunda vuelta”, advirtió un legislador a este diario.

“Le pido a Macri que convoque a elecciones en la ciudad para el 5 de junio, en forma separada de las elecciones para presidente, que es lo que establecen las leyes de la ciudad”, afirmó la candidata a jefa de Gobierno de la CC, María Eugenia Estenssoro. En el bloque de legisladores hay consenso respecto de este punto. Pero más cerca de Elisa Carrió parecerían dudar sobre si no sería conveniente apostar a la unificación. Una derrota en la ciudad antes de las nacionales no ayudaría a posicionar a Lilita. De todas formas, el tema sigue en discusión. El socialismo, por su parte, se diferenció: “Estoy en contra de la unificación de las elecciones en Capital”, marcó posición el presidente del PS capital, Roy Cortina.

Dentro del bloque peronista –de cuatro legisladores–, Diego Kravetz se pronunció abiertamente en contra de la unificación junto con Raúl Fernández, al igual que el referente de ambos, Jorge Telerman. “Todo debate es bueno, pero no si es para violar la ley por la cual las elecciones deben estar desacopladas de las nacionales. Nos oponemos terminantemente a todas las especulaciones. La unificación es una trampa del macrismo”, dijo el ex jefe de Gobierno. Sin embargo, los otros tres diputados del peronismo responden alternativamente a Juan Manuel Olmos, quien está apoyando a Daniel Filmus, o a la CGT, que respalda a Amado Boudou. En ambos casos, esos tres votos serían a favor de unificar las elecciones, en sintonía con la estrategia del kirchnerismo.

“Desdoblar las elecciones implica un mayor gasto”, estimó Filmus, cuando lo consultaron sobre la unificación. “Llegado el caso, votamos a favor, para que no nos digan que trabamos la gestión”, dijo el jefe del bloque kirchnerista Juan Cabandié. La UCR seguiría ese camino, dado que sus candidatos nacionales miden infinitamente más que los locales.

La jefa del bloque de Nuevo Encuentro, Gabriela Cerruti, se mostró en contra de la unificación: “Creo que las elecciones tienen que ser separadas, porque tiene que ver con la autonomía de la ciudad y con nuestra identidad”. Pero, según señaló una alta fuente de Nuevo Encuentro a Página/12, si el kirchnerismo va por la unificación, no van a ser los sabbatellistas los que se opongan. “Vamos a dejar abierta la puerta a la unificación”, indicó. No está claro todavía si Ibarra seguirá ese camino. “Es fundamental mantener desdobladas las elecciones para que el debate no quede sumergido en el enfrentamiento nacional”, había dicho el ex jefe de Gobierno, aunque aclaró que tampoco rompería una alianza por esa cuestión. Por último, el espacio de Francisco de Narváez no decidió si apoyará la iniciativa PRO. “Es mentira que cuentan con nuestros votos. Si presentan un proyecto, vemos”, se cuidó el legislador Daniel Amoroso. De Narváez, en tanto, le exigió a Daniel Scioli que desdoble las elecciones bonaerenses.

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