EL PAIS › LUEGO DE LAS DECLARACIONES DE BINNER, EN EL RADICALISMO DIERON POR CERRADA LA POSIBLE ALIANZA CON EL SOCIALISMO

Como un matrimonio que no llegó al altar

La UCR consideró agotados los plazos y empezó a buscar alternativas para completar la fórmula de Alfonsín. Los enojó el rechazo de Binner al acuerdo con De Narváez y que anoche se mostrara junto a Juez y a De Gennaro.

 Por Sebastian Abrevaya

La UCR evaluó que se había agotado el tiempo de espera y anunció ayer que dio por concluido su intento por sumar al gobernador Hermes Binner como candidato a vice de Ricardo Alfonsín y que comenzará a buscar otras alternativas. “Las declaraciones de Binner son una definición. Nosotros vamos a seguir trabajando en un frente, pero ya no estamos atados a una fórmula de Alfonsín con un socialista”, sentenció ayer el senador Gerardo Morales. En el radicalismo consideraron terminante la actitud del gobernador luego de la victoria de su candidato en la primaria santafesina. No tanto por la afirmación de que le “gustaría” ser candidato a presidente, sino por su veto a un acuerdo distrital con el peronista Francisco de Narváez, cuando, según dijeron, en privado les había dado un guiño. Además, le recriminaron la construcción política “paralela” de Hermes Binner junto a Luis Juez, Fernando “Pino” Solanas y Víctor De Gennaro, quienes sistemáticamente descalifican a la UCR.

Nunca terminó de constituirse formalmente, pero la alianza entre el radicalismo y el socialismo explotó ayer, antes de presentarse en sociedad. Después de idas y vueltas durante meses, el tiempo de la definición llegó con la elección en Santa Fe, donde Binner se jugaba con su delfín Antonio Bonfatti su futuro político. Después de la victoria socialista, Alfonsín se comunicó con el gobernador para felicitarlo y le dijo que una vez sorteado ese obstáculo era necesario acelerar los tiempos. El gobernador no le adelantó ninguna definición y quedaron en juntarse “por estos días”.

En ese marco, ayer se reunió la Mesa Directiva del socialismo, que tampoco tuvo un pronunciamiento concreto y siguió postergando los plazos. Resolvió convocar para el próximo sábado a una Comisión de Acción Política y conformar otra comisión que inicie “otra ronda de diálogo con distintas fuerzas políticas”. “El socialismo definió hace tiempo trabajar en un acuerdo programático con fuerzas progresistas, tenemos una definición clara a ese respecto, y el congreso partidario tomará la decisión correspondiente”, aseguró el secretario general Carlos Roberto, sin dar ninguna precisión respecto de cuáles serían esas fuerzas (ver aparte).

En paralelo, en un reportaje a Página/12 y otros diarios nacionales, Binner expresó públicamente su contundente rechazo a un acuerdo con De Narváez, tanto a nivel nacional como a nivel provincial. “Es un límite para una Coalición. Que esto quede claro”, afirmó. Los radicales leyeron esa respuesta y entraron en cólera. “Jamás me pasó que una persona me diga una cosa en privado y después en público diga lo contrario”, aseguró con fastidio un hombre que participó de las conversaciones.

Si bien los socialistas, incluido Binner, habían repetido hasta el hartazgo su negativa a integrar a De Narváez, los radicales aseguran que en un último encuentro en Rosario Binner les había pedido dos cosas: que el acuerdo se circunscribiera estrictamente a la provincia de Buenos Aires y que fuera tenida en cuenta como excluyente la opinión del GEN de Margarita Stolbizer. Además, les reclamó que dejaran de darle “aire” públicamente al Colorado.

Los operadores radicales argumentan que Alfonsín le puso los puntos a De Narváez cuando pidió formar parte del frente nacional y que Stolbizer ya estaba a punto de cerrar un acuerdo con la UCR, que implicaba aceptar al Colorado. Precisamente, antes de la elección de Santa Fe, Stolbizer anunció que iniciaría una ronda de consultas para analizar “sin preconceptos ni prejuicios” la estrategia electoral. Con las afirmaciones de Binner y Stolbizer volvió sobre sus pasos y afirmó que el socialismo debe ser “proa” del frente nacional. Tratando de ser conciliador, el portavoz del GEN, Gerardo Milman, sostuvo ayer que los dirigentes de las fuerzas progresistas debían sentarse en una mesa.

“¿Si nosotros dejamos de lado a De Narváez, podemos hacer una conferencia de prensa mañana diciendo que hay fórmula radical-socialista, sin importar quién va primero o segundo?”, lo apuró ayer un emisario de Alfonsín a la mano derecha de Binner. “Mañana no, es un proceso”, le respondió el socialista. La conversación terminó mal. “El socialismo puede hacer cualquier cosa, menos desgastarnos a nosotros. Ellos no tuvieron una actitud recíproca”, sentenciaba el operador alfonsinista.

Además de la cuestión De Narváez, la ruptura tiene otra pata: el vínculo de Binner con los “anti-radicales”. “No se da cuenta de que está siendo atropellado por un grupo que lo usa como idiota útil para meter diputados”, se indignaba un alfonsinista de pura cepa. Ayer el líder socialista participó del lanzamiento de la candidatura a gobernador de Juez, en la que se congregaron también dirigentes de Proyecto Sur, del GEN y Víctor De Gennaro. El caso de Córdoba es, para los radicales, igual al de Buenos Aires pero al revés. Ellos vetan a Juez y el socialismo lo quiere meter igual. “¿Por qué nosotros nos tenemos que bancar eso?”, preguntaban.

En medio de tantos avances y retrocesos la decisión es no esperar más. Concretarán los acuerdos distritales que tenían en espera y buscarán otro vice que mantenga el perfil “socialdemócrata” para el frente: “El tema de Binner candidato a vice se terminó”.

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El candidato de la UCR, Ricardo Alfonsín, compartió un almuerzo con la conducción de la UIA, encabezada por José de Mendiguren.
Imagen: DyN
 
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