EL PAIS › LOS DIRIGENTES DEL FAP APUNTAN A INSTITUCIONALIZAR EL ESPACIO

Un remedio para la dispersión

Las principales fuerzas del Frente Amplio Progresista quieren consolidar la coalición con Binner en la conducción e intentar ampliar el caudal electoral. El interbloque legislativo funcionará con una dirección colegiada.

 Por Miguel Jorquera

La estrategia es el “paso a paso”, aseguran sus dirigentes, pero el Frente Amplio Progresista ya definió algunos objetivos para sostener la cohesión de la coalición de centroizquierda y apuntar a incrementar su caudal electoral en las legislativas de 2013. Avanzarán en institucionalizar el espacio político con Hermes Binner a la cabeza, y sus principales dirigentes recorrerán el país buscando consolidar el armado frentista en todos los distritos, para culminar en el congreso nacional del FAP en el primer semestre del año próximo. Mientras tanto, el interbloque –que forman el PS, el GEN, UP, Libres del Sur y el juecismo cordobés– mantendrá una dirección colegiada en el Congreso. Aunque “no son pocos” –admitieron– los referentes de otros partidos que ya han golpeado las puertas del FAP, será la mesa nacional del frente la que decida las incorporaciones de distintas organizaciones y hasta de legisladores. “Nuestra prioridad no es la foto con quienes se podrían sumar al FAP, aunque serán bienvenidos. Ahora lo más importante es consolidar lo que conseguimos”, coincidieron los principales dirigentes de la coalición que obtuvo el segundo lugar en las elecciones nacionales.

“No apuremos las cosas”, contestó Binner y le puso freno al ímpetu de sus socios políticos de querer entronarlo como el presidente del FAP en un paso hacia la institucionalización del espacio político. El gobernador de Santa Fe convocó a sus socios dos días después de la elección presidencial con el objetivo de transmitir “hacia adentro y hacia afuera” el mensaje de la continuidad del FAP y les agradeció a las otras fuerzas el gesto de confianza. Pero en el encuentro que se realizó en la sede porteña del Centro de Estudio Municipales y Provinciales (Cemupro), el ex candidato presidencial pidió priorizar otros temas, como transformar en proyectos legislativos los enunciados programáticos que presentaron a la sociedad.

Binner no quiere que la vidriera parlamentaria –una de las más importantes para exhibir al FAP– aparezca vacía, ahora que se avecinan importantes debates legislativos por el Presupuesto o la Ley de Tierras. La otra cuestión clave será la gobernación santafesina, donde Binner seguirá monitoreando de cerca la gestión de su delfín Antonio Bonfatti.

Pero los socialistas también tienen otras preocupaciones: abrieron un proceso interno donde buscan la conformación de listas unificadas en la conducción partidaria que ratifiquen el rumbo elegido, cerrar el debate que atravesó al PS por las opciones aliancistas antes de las elecciones y aplacar las rencillas intestinas. Un camino para consolidar el poder de Binner, al que quieren devolver a los primeros planos como el máximo referente partidario, líder del FAP y candidato a diputado en 2013.

El PS quiere imprimirle al FAP la impronta del Frente Amplio uruguayo, pero necesita una fuerza propia cohesionada. Saben, como lo admiten y lo vivieron en la experiencia santafesina, que la consolidación de un frente “lleva años”. Y el cambio de aliados entre el frente provincial y el nacional les generó dificultades en muchos distritos a la hora de armar las alianzas electorales. Mientras tanto, siguen de cerca la reacción de sus socios provinciales de la UCR, muchos de los cuales trabajaron junto al PS en la interna del frente para apoyar la candidatura de Bonfatti, pero también a quienes apostaron por la opción radical en Santa Fe.

Palpitan que el desmoronamiento electoral de la UCR acercará muchos radicales al FAP. “Es la primera vez desde el ’83 que el radicalismo no consagra un legislador nacional por la provincia”, afirman en el socialismo, también primerizo en consagrar tres diputados propios –de un total de cinco con aliados– en la provincia. “No apostamos a la construcción mediática ni es nuestra prioridad la foto con quienes quieren venir al FAP, aunque serán bienvenidos. Ahora lo más importante es consolidar lo que conseguimos”, dijo a Página/12 Alicia Ciciliani, una de las diputadas socialistas que conforman el círculo más cercano a Binner.

El GEN tiene sintonía fina con el socialismo. El partido que conduce Margarita Stolbizer también apunta a dos ejes: “La institucionalidad política del FAP como continuidad del armado de la mesa nacional”, y “la consolidación del interbloque parlamentario”. Al igual que el PS, en algunas provincias el GEN tuvo dificultades para encolumnar a su fuerza detrás del proyecto nacional que se armó poco tiempo antes de las primarias. Esa será otra de sus premisas.

“No le vamos a cerrar la puerta a nadie, pero preferimos trabajar sobre las bases que con la incorporación de dirigentes”, contestó a este diario el diputado Horacio Alcuaz, uno de los armadores nacionales del GEN. Los margaritos tampoco desmienten la posibilidad de sumar nuevas fuerzas ni que ya han recibido propuestas de incorporaciones de dirigentes que dieron por clausuradas sus propias experiencias partidarias a la luz del resultado electoral. Pero como la mayoría del GEN son ex radicales que rompieron con la UCR y experimentaron en carne propia el Acuerdo Cívico y Social con la Coalición Cívica-ARI como socios, no miden con la misma vara a quienes provienen de esos mismos lugares y ahora piden derecho de admisión.

Unidad Popular, que conduce el ahora diputado electo Víctor De Gennaro, también apuesta a fusionar en el FAP “las experiencias socialdemócrata, peronista y de izquierda, recorrer el país para lograrlo y plasmarlo en un congreso unificador en el primer semestre de 2012”, según acordaron. “Que sea capaz de aglutinar esas mejores tradiciones con una concepción ligada a la democracia popular, más allá del republicanismo”, sintetizó el reelecto diputado porteño Claudio Lozano.

Si bien la UP reconoce sin medias tintas el liderazgo de Binner, propuso que el interbloque legislativo, en especial en Diputados, no tenga por ahora autoridades más allá de la “necesaria coordinación”. Una idea en la que hay coincidencias, porque muchos acumulan experiencias traumáticas de conducciones personalistas. “Las puertas siempre estuvieron abiertas”, respondió Lozano a este diario ante la consulta de si Proyecto Sur podría incorporase finalmente al FAP. Aunque otros dirigentes de la UP no creen que todos los que militan en las huestes de Fernando “Pino” Solanas estén dispuestos a dar el salto. “Hay posturas muy intransigentes”, señalaron.

“En muy poco tiempo hemos hecho una enorme tarea y una excelente elección en los principales distritos del país: Buenos Aires, Santa Fe, Capital y Córdoba, a la que habría que sumar Entre Ríos y Mendoza”, señaló a este diario Humberto Tumini. El dirigente de Libres del Sur aprueba como prioridades el armado nacional y darle institucionalidad al FAP. “Ese es el camino si queremos ser alternativa de poder en la Argentina, y en 2013 tendremos que demostrarlo”, resumió.

La elección presidencial volvió a darle aire al juecismo cordobés, después de la derrota en las disputas por gobernación (salió tercero) y por la intendencia de la capital provincial (cuarto). Aunque Córdoba fue el embrión del FAP, el Partido Nuevo de Luis Juez sigue aferrado a la Docta. Pero aportará desde el Congreso –con dos senadores y cinco diputados– al armado nacional del frente.

Como pactaron de antemano y lo repetirán cada semana, el martes volverá a reunirse en el Cemupro la mesa nacional del FAP para seguir avanzando en estos temas.

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El frente que lidera el socialista Hermes Binner aspira a capitalizar su segundo lugar en las elecciones.
Imagen: Carolina Camps
 
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