EL PAíS › EL JEFE DE GOBIERNO JUSTIFICO EL ACCIONAR POLICIAL Y CULPO A LOS “VIOLENTOS”

Una defensa del palazo

 Por Werner Pertot

Mauricio Macri ensayó una respuesta ante la oleada de repudios que sufrió por la represión de la Policía Metropolitana. Las críticas no provinieron sólo de los legisladores porteños –que ya preparan una interpelación al ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro–, sino también de figuras de la oposición nacional como Ricardo Alfonsín o Elisa Carrió. El jefe de Gobierno hizo una defensa a rajatabla del accionar de la Metropolitana contra trabajadores del Hospital Borda, pacientes y periodistas. Ante una pregunta de este diario, eludió responder quién ordenó la represión. Finalmente, fue Montenegro el que esbozó la teoría de que la policía no necesita una orden para reprimir.

Macri se posicionó como una figura de la derecha dura, en consonancia con lo que están haciendo sus socios en España. El jefe de Gobierno llegó a la conferencia de prensa con un rictus en el rostro. Lo acompañaban Montenegro, la vicejefa María Eugenia Vidal, el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chaín.

“Es un día realmente triste, muy triste. Otra vez la violencia volvió a ganar entre nosotros”, aseguró Macri, quien responsabilizó a los trabajadores por la represión. “Me da mucha tristeza que haya un policía tratando de salvar un ojo y otro con una conmoción cerebral. No se entiende este nivel de agresión”, indicó Macri, que suscribió la versión de que la Metropolitana se defendió ante un ataque de “los violentos”, a quienes en ningún momento identificó.

“Aceptamos los fallos y los revertimos en cada instancia”, dijo Macri, quien omitió mencionar que funcionarios de su gobierno acompañaron a los camaristas en lo contencioso administrativo y al asesor tutelar Gustavo Moreno a una recorrida por los talleres del Borda hace apenas dos días. La recorrida fue porque todavía había una decisión judicial pendiente.

–Moreno los denunció penalmente por esto. ¿No debían esperar el fallo judicial? –le preguntó Página/12 a Macri.

–La vicejefa ya explicó que recorrimos todas las instancias judiciales.

–¿Quién ordenó la represión? –inquirió este diario.

–Como reflexión, ¿vamos a pensar que es normal que a los policías se les tire piedras y se lo tengan que aguantar? Ellos también son trabajadores. Esto no puede ser normal. No puede ser un deporte cuántos policías herimos cada vez.

Una periodista de CN23 le reiteró la pregunta y Macri volvió a eludirla. La cronista protestó y finalmente le contestó Montenegro: “Yo soy el responsable político. Cuando hay una comisión de un delito, la policía no requiere recibir una orden porque tiene que proteger la ley”, dijo, aunque no aclaró cuál sería el delito. Montenegro también aseguró que al fotógrafo Pepe Mateos, del diario Clarín, lo detuvieron porque “se le cae encima a un policía”. No explicó por qué fueron los reporteros gráficos y los camarógrafos los que recibieron más balazos, por qué los policías les tapaban las cámaras, ni tampoco por qué la represión alcanzó a legisladores. El funcionario se ofreció a ir hoy a la Legislatura.

Repudio general

El repudio de la oposición porteña fue generalizado, pero también se sumaron referentes nacionales. “Mi repudio a la represión. Paren la violencia e inicien el diálogo, que es el camino que siempre debe intentarse en la democracia”, tuiteó el diputado radical Ricardo Alfonsín. “Cuando se trata de sus negocios, Macri ejerce la represión sin importarle los derechos de ciudadanos y trabajadores”, consideró Elisa Carrió, acompañada por sus legisladores Fernando Sánchez, Maximiliano Ferraro y Rocío Sánchez Andia. Pidieron que se investigue a la policía.

“Esperamos que la Justicia y la Auditoría Externa de la Policía Metropolitana, así como también el Gobierno de la Ciudad, puedan encontrar a través de las filmaciones a los efectivos que se excedieron en su accionar y no repararon en disparar balas de goma sobre los representantes de la prensa”, remarcaron la diputada Graciela Ocaña y el legislador porteño Daniel Amoroso. “No es la primera vez que el gobierno del PRO recurre al uso brutal de la fuerza pública para resolver conflictos vinculados con el uso de los espacios y lugares públicos”, estimó el diputado del FAP Roy Cortina. “Me parece gravísimo que se haya defendido la actuación de la Metropolitana”, sostuvo Victoria Donda, de Libres del Sur.

“Este gobierno que convoca al diálogo luego de haber demolido un edificio en forma ilegal y de haber reprimido en forma indiscriminada a decenas de personas”, sostuvo Aníbal Ibarra. “Si no sabe por qué se produjeron semejantes hechos de violencia, se lo decimos: la Metropolitana descargó una represión salvaje contra trabajadores, periodistas, pacientes y legisladores que se manifestaban contra los atropellos del Gobierno de la Ciudad a construcciones con valor histórico y protegidas por una medida cautelar. Por si no le queda claro, tenemos filmaciones, fotos y testimonios que muestran el accionar irracional y desmedido del personal policial”, remarcó Adrián Camps, de Proyecto Sur. “El jefe de Gobierno nunca contestó quiénes fueron los responsables de la represión”, advirtió.

Su compañero de bloque, Pablo Bergel, fue menos sutil: “Paren a Macri que es un loco peligroso”. “Todo este desastre es porque Macri quiere una oficina más grande. Lo único que defienden él y su policía a palos, balas y gases son los negocios inmobiliarios, a costa de la salud pública y los espacios verdes”, indicó Alejandro Bodart, del MST. “Exigimos la renuncia de Montenegro”, afirmó Fabio Basteiro, de Buenos Aires para Todos. “Esto nos recuerda el accionar de las fuerzas de seguridad durante la dictadura o el 19 y 20 de diciembre de 2001”, sostuvo Gabriela Alegre.

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Mauricio Macri salió al cruce de las críticas por la represión.
Imagen: Télam
 
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