EL PAIS › OPINION

Tango que le hiciste mal

 Por Héctor Recalde *

Siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafadores. Por eso el ciudadano debe estar atento y separar a los que pasamos la prueba del ácido, a los que no necesitamos engrupir ni maquiavelar y menos estafar. Por eso no hacemos promesas, no hace falta, y como para muestra basta un botón, batimos que nos desendeudamos y terminamos con los curros de las AFJP y los tickets canasta. Terminamos con las devaluaciones y las rebajas de sueldos y de jubilaciones, descongelamos las paritarias y el salario mínimo. Y nos sobran los etcéteras.

No es lo mismo ser derecho que traidor. Nosotros no robamos la niñez, y como los chicos son los únicos privilegiados ampliamos la edad para la prohibición de trabajar y mandamos en cana a los que explotan chicos o chicas menores de 16, ya no hay pibes que vendan la prensa ganando dos guitas. A los que están acostumbrados a condicionar gobiernos, les decimos que con la Presidenta Coraje, se convirtieron en malevos que ya no son.

Le tocamos a la patria financiera el bolsillo, la víscera más sensible y por eso el viejo verde ya no puede emborrachar a Lulu con su champagne, ni le puede negar aumento a un pobre obrero, porque el trabajador tiene Salario Mínimo, Vital y Móvil y las paritarias.

Y todo esto lo tiene desde mayo de 2003 con Néstor y ahora con Cristina. Antes estaban en el congelador gracias al neoliberalismo de las décadas infames. Nosotros trabajamos noche y día como un buey. Otros, la campanean panza arriba en la catrera y mientras su músculo duerme, la ambición trabaja. La pucha que sos reo y enemigo de yugarla...

No te engañes, corazón. Hacelo por la vieja, piantate de la barra, hacelo por la vieja si no lo hacés por mí, abrite de ese rejunte, no ves lo que te espera si continúas así. Esa mezcla rara de museta y de mimí muestra que la electoralitis responde siempre a ese mismo loco afán.

Si entre el lujo del ambiente hoy te arrastra la corriente, mañana te quiero ver. Te bato cordialmente, amablemente, que si continuás así, vas a ser un alma que en pena va errando, vas a volver con la frente marchita y va a quedar a la vista la hiel de tu traición. Vas a terminar fané y descangayado, encandilado con las luces del centro... de Tigre. No te das cuenta de que ésas son golondrinas de un solo verano. Abrite de esa barra, seguí mi consejo, yo soy zorro viejo y he visto a muchos rodar como bolita de purrete arrabalero. Tenés que avivarte, no ser un gil a la gurda y saber que ahora vendrán caras extrañas a admirar la vidriera de los cambalaches, que no tienen biblias, sino tan solo calefones.

Los posmodernos, lejos de ser románticos incurables, más bien todo lo contrario, no dan la vida por un caballo, sólo la dan por un cargo, aunque para el patrón la Presidencia sea un “cargo menor”. Alguno se cree que es un rana, pero es un pobre gil, aunque crea que al pueblo lo toma por gil.

De repente cualquier cacatúa sueña con la pinta de Carlos Gardel, aunque en realidad son un mixto jaulero con pretensión de zorzal. Te das cuenta ¡compararse con Perón! ¡La pucha que sos pretencioso y engrupido!

Pretenden vendernos amores de estudiantes, pero sabemos que dan hoy un juramento y mañana una traición. Por eso no dicen lo que van a hacer, saben que si lo dicen el ciudadano no los votará. (Te acordás, hermano, ¡¡qué tiempos aquellos, los de la revolución productiva y el salariazo!!)

Cuando pasen las golondrinas de un solo verano, volverá vencido a la casita de sus viejos y encontrará que el viejo criado se había jubilado y tiene una jubilación móvil gracias a Cristina. Y el jubilado lo mirará con sorna porque recuerda cómo le rebajaron el haber, el afano de las AFJP y cómo lo quisieron engrupir con un falso aumento, y le cantará sonriente: “Mentiras, mentiras yo quise decirle, las horas pasadas no vuelven jamás...” porque tenemos claro que lo que comenzó con Néstor y sigue con Cristina lo vamos a defender como lo hicimos con la resistencia peronista, con los paros a la dictadura cívico-militar, o contra el liberalismo, contra la ley Banelco, contra la patria financiera, la oligarquía vacuna y contra sus cómplices, encubridores y solapados seguidores. A los que se venden como un dentífrico les decimos que su propaganda manda cruel en el cartel y en el fetiche del afiche de papel se vende una ilusión. Sólo fantasías.

Pero te digo, mordisquito, que no engrupís a nadie y menos a nosotros.

Ahora te la bato clara, que aunque tengas el mate lleno de infelices ilusiones, si seguís así yo te amuro cachafaz y te canto que sufrirás la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser. Con nosotros el alma del suburbio jamás se quedará sin voz. ¿Saben por qué? Porque tenemos fe en nuestros sueños y porque nos duele como propia la cicatriz ajena, por eso, cuando el pueblo continúe dándonos su voto y su confianza endulzará sus cuerdas el pájaro cantor, florecerá la vida, no existirá el dolor.

* Diputado nacional Frente para la Victoria.

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