EL PAíS › MAS CRUCES EN EL FA-UNEN POR LAS ALIANZAS

Con futuro incierto

 Por Sebastian Abrevaya

A pesar de la cumbre radical de San Fernando y el portazo de Elisa Carrió, el conflicto interno en el Frente Amplio-Unen continúa acentuándose. El senador Gerardo Morales volvió a pedir ayer una gran primaria entre todos los candidatos presidenciales de la oposición, incluidos Sergio Massa y Mauricio Macri. Tras patear el tablero y denostar a sus ex socios, la líder de la Coalición Cívica se tomó unos días de descanso en Punta del Este. En este contexto, los partidos que conforman el frente volverán a reunirse esta semana, donde tanto radicales como socialistas buscarán avanzar en la presentación del programa de gobierno y en una redefinición del funcionamiento interno del espacio, otorgándole más poder a los partidos con mayor desarrollo territorial.

Lejos de resolverse, las diferencias sobre la política de alianzas del Frente Amplio-Unen siguen generando problemas. “El radicalismo está partido en 3. FA-Unen va a girar alrededor de ese quilombo, porque estructuralmente el problema es ese”, sintentizó a Página/12 uno de los dirigentes que se sienta a la mesa de negociaciones del espacio. El documento firmado el lunes pasado no resolvió las diferencias entre las tres posturas: por un lado, Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, que quieren ceñirse a los partidos que actualmente conforman la alianza; por el otro, los que piden una primaria con Macri, como Oscar Aguad y Ernesto Sanz, y por último los que quieren también incorporar a Massa, como Morales, José Cano y Luis Naidenoff, quien ayer se mostró en Formosa con el líder del Frente Renovador (ver recuadro).

“Uno de los desafíos en cada provincia es que esos candidatos radicales que están cerca de ser gobernadores, para poder ser más competitivos aún y poder asegurar su fuerza electoral, necesitan de acuerdos con otras fuerzas que no pertenecen a Unen. En la medida que esto no contamine nuestro espacio nacional, en la medida que esto no disminuya nuestra potencialidad nacional, están habilitados para hacerlo y lo están haciendo”, sostuvo ayer el presidente del Comité Nacional, Ernesto Sanz. Pero su principal socio político en la UCR lo contradice una vez más.

“La oposición tendría que ir a unas PASO con Mauricio Macri, Sergio Massa, con todos los partidos de Unen, creo que sin mezclarnos y sin generar un rejunte de gobierno. Cada uno con su fórmula y programa. Que el que gane gobierne”, aseguró Morales, candidato a gobernador de Jujuy. El presidente del bloque de senadores radicales adelantó que en los próximos “tres o cuatro meses” tiene que darse un diálogo entre las fuerzas de la oposición y generar “un programa parlamentario que garantice gobernabilidad”. No son pocos los dirigentes con chances de ser gobernadores que tienen la misma mirada.

El punto final a este juego de especulaciones de la UCR se va a producir cuando finalmente se convoque a la Convención Nacional. Pero el máximo órgano partidario, el único capaz de fijar su política de alianzas, recién llegará en febrero o marzo del año próximo. Mientras tanto, se multiplican las fotos de radicales con Massa y se profundizan las peleas con Carrió, estandarte del acuerdo con el PRO y de la lucha contra el “narco Estado”, supuestamente representado por Daniel Scioli y Massa.

A pesar de que la Coalición Cívica continúa en el FA-Unen, en el propio entorno de Carrió reconocen que no puede ir sola a una primaria con Macri. El esquema que maneja la chaqueña para el año próximo es una ruptura del FA-Unen, donde algunos partidos se retiren y los restantes compitan con una sola candidatura frente a la de Macri. El portazo de la semana pasada, señalan desde la CC, tiene que ver con una reacción frente al documento radical, y su necesidad de seguir empujando al radicalismo hacia el PRO. Por lo pronto, seguirán trabajando en el FA-Unen, en el marco del documento firmado la semana pasada, donde rechazan institucionalmente un acuerdo con Massa.

“Carrió tiene que aceptar la decisión de la mayoría”, le dijo a Página/12 la diputada Alicia Ciciliani, mano derecha del socialista Hermes Binner. El Partido Socialista mantiene la postura compartida por Cobos, Alfonsín, el Gen, Proyecto Sur y Libres del Sur, que rechazan tanto a Macri como a Massa. Están todavía a la expectativa de lo que defina el radicalismo y no descartan que pueda producirse una ruptura si predomina la posición a favor del PRO. Mientras tanto, este miércoles avanzarán en la elaboración del programa de gobierno que será presentado en la primera quincena de diciembre, cuando esté por cumplirse un año del encuentro de Rosario, gérmen del frente que finalmente se constituyó en abril.

Con el escenario aún en ebullición asoma otro conflicto, ya que los partidos con menor peso específico deberán ver cómo se reacomodan en el marco del rediseño institucional del frente. Desde Proyecto Sur avisaron que no van a aceptar un marco de “subordinación” y que, por el contrario, en un contexto de crisis como el actual debería avanzarse hacia un esquema de “horizontalidad” en las decisiones. El planteo tanto radical como socialista tiene que ver con la necesidad de evitar que fuerzas locales como el Frente Cívico de Luis Juez obstaculicen las decisiones del resto.

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