EL PAIS › EL JUEZ CLAUDIO BONADIO LE PIDIO A DANIEL RAFECAS LA DENUNCIA POR EL MEMORANDUM

El expediente es mío, mío, mío

Bonadio admitió que la causa que está en su juzgado, iniciada por dos denunciadores, tiene el mismo objeto procesal que la presentación que había hecho Nisman. Y le pidió el expediente a Rafecas, aunque el suyo se abrió después. Argumenta que está más avanzado.

 Por Raúl Kollmann

En una movida insólita, el juez federal Claudio Bonadio le pidió ayer a su par Daniel Rafecas que le envíe la causa en la que se investiga la denuncia por el Memorandum de Entendimiento con Irán presentada por el fiscal Alberto Nisman antes de morir. El expediente está en la Cámara Federal, seguramente en camino a la Cámara de Casación, por la apelación presentada por la DAIA. De manera que ni siquiera la causa está en poder de Rafecas, que de todas formas, es el juez natural, surgido del sorteo legal que se hizo hace un año y medio, mientras que Bonadio aceptó, mucho después, hacerse cargo de un expediente por el mismo hecho iniciado por dos denunciadores. Es decir que lo que correspondía era que Bonadio enviara esas presentaciones a Rafecas y no al revés.

El expediente de la denuncia de Nisman está archivado por inexistencia de delito, según reafirmó Rafecas y la Sala I de la Cámara Federal. Si en algún momento Casación decide que se abra la instrucción, es seguro que Rafecas no le enviará el expediente a Bonadio. Sin embargo, todo indica que la escudería Stiuso va a presionar para que el caso quede en el juez que más garantiza ir contra Cristina Fernández de Kirchner, que no es otro que Bonadio.

La maniobra era cantada y un secreto a voces en Comodoro Py: Bonadio quería quedarse con la causa contra CFK y el ex canciller Héctor Timerman. Es un expediente político, ya que se criminaliza un tratado firmado por autoridades elegidas y aprobado por las dos cámaras del Congreso. Para colmo, el tratado nunca entró en vigencia porque Irán, el supuesto beneficiado, ni siquiera lo convalidó.

Ayer, Bonadio le mandó un escrito de cuatro páginas a Rafecas diciéndole que la causa iniciada con la denuncia de Nisman y la que él instruye por traición a la patria tienen el mismo objeto procesal. Es decir que admite que su expediente es igual al que ya tenía Rafecas con anterioridad. Pero en lugar de enviarle el expediente a Rafecas, por ser el juez original, Bonadio argumentó que tiene la causa más avanzada y que por lo tanto Rafecas debe inhibirse y mandarle el expediente.

Por ahora no hay respuesta. Ni podrá haberla. Rafecas ya dijo que no hay delito en lo denunciado y eso fue confirmado por la Sala I de la Cámara Federal, a través del voto de Jorge Ballestero y Eduardo Freiler. Como la DAIA pidió ser tenida como querellante, apeló el archivo de la causa. Por esa razón el expediente está en la Cámara Federal, en camino hacia la Sala I de la Cámara de Casación, que fue la que ya actuó respecto del Memorandum. Además, la defensa de Timerman, los doctores Graciana Peñafort y Alejandro Rúa, reclamaron a la Cámara que aparte al fiscal Germán Moldes por aquellos dichos respecto de que “hay que desratizar” tribunales, dirigidos a Rafecas y a los camaristas. Peñafort y Rúa señalan que Moldes perdió toda objetividad.

Es decir que hoy la causa está en Cámara y no en manos de Rafecas. Si la Casación ordenara que se instruya, de aquí a un par de meses, habrá que ver quién se queda con el expediente.

Como buena parte de las cosas en Comodoro Py se mueven por política y no por derecho, habrá una fuerte presión de quienes responden a Jaime Stiuso, Daniel Angelici y al titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, para que el expediente quede en manos de quien más garantice ir contra CFK y Timerman. En ese firmamento, la estrella es Bonadio.

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El juez Claudio Bonadio quiere quedarse con la denuncia contra CFK y Héctor Timerman.
Imagen: Joaquín Salguero
 
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