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La historia poco espumosa de la ex Jabón Federal

La empresa nació a principios del siglo pasado. En 2003 quedó en manos de sus actuales dueños, manejados por un grupo de inversión. Los obreros en conflicto los acusan de “fondo buitre”.

 Por Adriana Meyer

El nombre Jabón Federal ya empieza a causar fastidio a los automovilistas cada vez que los operarios que luchan por la reincorporación de sus compañeros –38 despedidos en julio en medio de la conciliación laboral– cortan Camino de Cintura, o se les ocurre hacer un “jabonazo” para escrachar a los nuevos dueños de la empresa en pleno centro porteño. Esta tradicional fábrica de sebo y jabón nació a principios del siglo pasado como La Nacional. Ya con el rosista nombre de Federal supo auspiciar audiciones radiofónicas que hicieron historia en los años ’30. Durante la Segunda Guerra exportó a Alemania glicerina para la fabricación de dinamita. Fue intervenida por el entonces militar en ascenso Roberto Viola en épocas del GOU y durante la dictadura algunos de sus trabajadores pasaron a las listas de desaparecidos. En 1997, El Nuevo Federal fue vendido a la norteamericana Dial y en 2003 desembarcó en la planta de San Justo The Value Brand (TVB), una de las empresas del grupo de inversión Southern Cross (SC), caracterizado por los trabajadores como “un fondo buitre, de capital extranjero, con impronta menemista”. La prensa especializada prefiere llamarlos “fondos carancho”. Consultado por Página/12, el vocero del grupo desmintió esta definición. ¿Quién es el creador de SC, Norberto Morita?

En los años noventa tuvieron su auge los flujos de inversión extranjera directa, personificados en banqueros como Juan Navarro, Raúl Moneta o Ricardo Handley. Ahora regresan este tipo de fondos, con la denominación private equity funds. Southern Cross Group (SCG) es uno de ellos. Según una nota publicada en el suplemento Cash de este diario, “en la city fueron bautizados como fondos carancho, con el espíritu de los buitres internacionales pero con sello argentino”.

Un especialista precisó que en 2003 seis fondos compraron once empresas en problemas, e indicó que “son inversiones fundamentalmente especulativas que compran compañías a precio de remate cuando la quiebra es inminente. Luego negocian con los acreedores una quita de la deuda y la obtención de un período de gracia para revalorizar el activo y poder venderlo en el corto plazo”. Según estimaciones recientes, TVB facturó 330 millones en 2004 y proyecta crecer otro 10 por ciento este año.

Desde la empresa niegan ser un “fondo buitre”, afirman que no se ha desprendido de ningún activo desde que se creó y que no dependen de los ciclos de la economía. Detallaron que el primer fondo de 210 millones fue invertido íntegramente entre 1998 y 2003. Y que el segundo de 220 millones se utilizó en un 50 por ciento para la compra de la Compañía General de Combustibles (al grupo Soldati), el proyecto Campanario (generación termoeléctrica) y Essbío. Además de TVB, poseen al laboratorio Northia, La Polar (tiendas chilenas de la quebrada familia Paz), CGC (Compañía General de Combustibles), Mayoristanet y HotelDo. Todas de rubros muy diferentes.

“Salvo excepciones, la vinculación con lo productivo se plantea como efímera. Hay que saber entrar y salir de las empresas en el menor tiempo y con la mayor renta posible”, afirmó el artículo de Cash en el que se analizaron los movimientos de estos fondos. Sin embargo, el vocero de SCG, Roberto Starke, aseguró que no piensan desprenderse de TVB.

“Todo lo contrario, se compró hace tres años y el objetivo con estas empresas es mejorarlas y gerenciarlas, no comprar y revender. La prueba está en que TVB y La Polar mejoraron su rendimiento”, afirmó. Starke se excusó de hacer comentarios sobre el conflicto en la ex Jabón Federal. Pero admitió que el fondo que representa está compuesto por capitales norteamericanos y suizos. “Se captan recursos para emprendimientos específicos”, apuntó. Según averiguó este diario, Southern Cross Latin American Private Equity Fund estaría registrado en el paraíso fiscal de las Islas Caimán. Starke lo negó.

El creador de SCG es Norberto Morita, un ingeniero químico de origen japonés, de exitoso paso por el grupo Bemberg. La revista Fortuna localificó como “el nuevo cazador de negocios, el inversionista más activo de la posdevaluación, una suerte de Juan Navarro versión nuevo milenio”. Cuando Morita integró la dirección del Consejo Empresario Argentino (CEA) supo apoyar algunos aspectos de la política económica del menemismo, no sin pedir a cambio el mantenimiento de ciertas reglas. Para diferenciarse de Navarro prefiere destacar su proveniencia industrial-comercial.

La ex Jabón Federal no es la única firma de su propiedad con problemas.

Por resolución 210 de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, el laboratorio Northia fue sancionado por incumplimiento de las condiciones de seguridad e higiene. La Dirección de Trabajo de Chile ubicó a La Polar entre las 10 empresas con más sanciones durante 2003. Y CGC tuvo conflictos con los indígenas de Ecuador, en la zona de Sarayacu. Según Ecoportal, Morita se negó a recibir a los líderes de la comunidad quichua que vive en esa zona. Su vocero adujo que ese conflicto lo tiene el gobierno de Ecuador con los indígenas y que el previo al ingreso de SCG a CGC. Sin embargo, no puede decir lo mismo de lo que sucede con el reclamo gremial en TVB.

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Los operarios en conflicto protestaron la semana pasada con un “jabonazo” en la 9 de Julio.
 
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