EL PAíS › PICOLOTTI PRESENTO EL PLAN PARA DESCONTAMINAR LA CUENCA RIACHUELO-MATANZA

Una batería de superalgas, controles y cloacas

Prevé agua corriente y cloacas para todos los habitantes de la cuenca. Habrá inspecciones a las empresas. Se construirá una megaplanta depuradora, mudarán los depósitos del Polo Petroquímico y se usarán algas para eliminar residuos y oxigenar el agua.

En cinco a siete años: una megaplanta depuradora de líquidos cloacales llamada Riachuelo. En nueve años: agua corriente para todos los habitantes de la cuenca Riachuelo-Matanza. En 15 años: servicios cloacales para todos. En un año: inspección y control para la totalidad de las industrias contaminantes, eliminación de los 105 basurales clandestinos, creación de fiscalías ambientales especializadas. En 18 meses: erradicación de los depósitos del Polo Petroquímico de Dock Sud. En los próximos meses: creación de un cuerpo de 70 inspectores, con laboratorios móviles, barcos y un helicóptero. En seis meses: instalación de filtros de metales pesados, eliminación de bacterias del fondo y “batimetría”, es decir, un estudio científico del fondo del río. En 12 meses: siembra de bacterias devoradoras de petróleo, de algas capaces de detectar la contaminación mejor que cualquier instrumento y de algas “clorofíceas”, que incorporarán oxígeno al agua. De inmediato: suministro de agua potable, en camiones cisterna, para los sectores más afectados; envío de médicos especialistas y agentes de salud a los barrios en riesgo. Inversión prevista, sólo para los próximos cinco años: 5672 millones de pesos, de los cuales 1161 se gastarán en los próximos 18 meses. Con estos contundentes anuncios, Romina Picolotti, secretaria de Medio Ambiente de la Nación, se presentó ayer en la audiencia pública convocada por la Corte Suprema de la Nación. Sólo falta que se cumplan.

La secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable expuso en representación de la Nación, de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma, en la audiencia pública convocada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación a partir de la demanda presentada por un grupo de vecinos afectados por la contaminación. Empezó por destacar el papel clave de la creación de una Autoridad de Cuenca unificada, de acuerdo con el proyecto que el Poder Ejecutivo nacional presentó ante el Congreso hace diez días. “Mañana (por hoy) voy a ir al Senado para explicar el proyecto. Esperamos la sanción de la ley en un mes y medio.”

La funcionaria anunció la realización de “las obras cloacales más importantes que se hayan hecho en la Argentina”, que “beneficiarán al ciento por ciento de los habitantes de la cuenca”. El plan se efectivizaría en “15 años” e incluiría “la realización de redes cloacales, la ampliación de las plantas depuradoras existentes y la construcción de otras nuevas”. La principal será “la megaplanta depuradora Riachuelo, para la cual calculamos un plazo de ejecución de cinco a siete años; primero, en un año, construiremos una planta piloto”. Picolotti agregó que “la semana que viene se abren los sobres licitatorios para la ampliación de la planta Sudoeste, en La Matanza. Para la planta de Berazategui, ya presentamos un plan de ejecución y se llamará a licitación en los próximos meses. Todas estas obras quedan incluidas en el presupuesto 2007/2008”.

La secretaria de Ambiente señaló “como prioridad para los próximos 18 meses” a “las industrias más contaminantes”, que son “las curtiembres, que causan el 50 por ciento de la contaminación por efluentes industriales, seguidas por los frigoríficos, que causan el 20 por ciento”. Hay “179 curtiembres, la mayoría con sede en Lanús”. Se trata de “instalar plantas purificadoras por zonas, ya que son muy caras para exigirlas individualmente”. Construirlas requiere “unos nueve meses” y estarían en marcha “en un año y medio”. Según Picolotti, “se exigirá que la producción de estas fábricas tenga certificación ambiental con sello visible”. También “los frigoríficos deberán incorporar procesos de producción limpia, y la empresa que no se ponga al día deberá irse de la cuenca: vigilaremos el traslado, de modo que no sea para crear problemas en otro lado”.

También es prioridad el Polo Petroquímico Dock Sud, con su cóctel mortal dado por “la combinación de fábricas y depósitos de productos químicos en un área poblada”. Picolotti anticipó un futuro con “cero presencia de depósitos de productos químicos”: serán trasladados “a San Nicolás, Záratey Campana” y, a partir de los sitios que el traslado dejará libres, “se efectuará un reordenamiento ambiental de la zona”.

Actualmente, en la secretaría “hay sólo dos inspectores, con tres autos, para controlar 3000 industrias –observó la funcionaria–: en los próximos seis meses se designarán 250 inspectores, que se movilizarán en 70 automóviles, un helicóptero y embarcaciones”, estas últimas provistas por Prefectura. Todos ellos estarán sujetos a “capacitación y control interno”. Anticipó “para los próximos 12 meses, la inspección de la totalidad de las industrias de la cuenca”, y “la creación de fiscalías ambientales”, para lo cual “ya hay acuerdo con el Ministerio Público Fiscal”.

“Hay más de 105 basurales clandestinos en la cuenca –precisó Picolotti–: en más de la mitad se arrojan residuos peligrosos”, y “en el 70 por ciento se efectúa cirujeo”. Picolotti anunció “acuerdos con los municipios” para eliminar los basurales mediante métodos de “reutilización y reciclado” que incluyan “dignificación de los trabajadores informales”. Esto se efectuaría “en los próximos doce meses” y se enmarcará en “un plan integral para residuos sólidos; si no, toda limpieza es inútil”.

También se anunció la introducción de biotecnologías revolucionarias: la eliminación de los derivados del petróleo se concretará gracias a “bacterias digestoras de hidrocarburos”, pero sólo podrán sembrarse “cuando hayan cesado los vertidos tóxicos”, que matarían aún a estos duros microorganismos. Para eliminar los metales y la materia orgánica se apelará al cultivo de algas llamadas “macrófitas”, que podría concretarse “a partir del mes 12” de los trabajos. Más adelante se sembrarían “algas clorofíceas, que oxigenan el agua”, y también otras algas “muy sensibles a la contaminación, que actúan como bioindicadores de riesgo”, contó Picolotti.

Otro método biológico será la generación de humedales (pantanos y superficies cubiertas de agua), “herramienta natural, de bajo costo, para la absorción de metales pesados”. Esto sería posible “a partir del mes 11”. A partir del sexto mes, se instalarían en las industrias “filtros con magnetita para evitar metales pesados” y se efectuaría “una batimetría: un estudio completo del fondo del río”.

El componente social del plan incluye “proveer de agua en forma inmediata, con camiones cisterna, a las zonas de mayor riesgo”. Se trata del Plan Agua Segura, que incluirá “la construcción de infraestructuras de uso comunitario para el aseo personal y el lavado de ropa”. También se lanzará un Plan Alimentario para promover el consumo de iones, calcio, fósforo, hierro, “que fortalecen al sujeto ante la contaminación”. Para todo esto será esencial la acción de los “promotores socioambientales”, vecinos de las mismas zonas afectadas. El plan incluirá también “médicos especialistas en enfermedades respiratorias y de la piel, las más vinculadas con la contaminación, que irán a los barrios mismos”, anticipó Picolotti.

El programa incluye ya “35 obras para provisión de agua domiciliaria por convenios con cooperativas de trabajo de la cuenca: la de La Matanza beneficiará a 70.000 habitantes, además de crear fuentes de trabajo”. Y se completará con medidas de educación para la población afectada, que incluirán “la introducción del tema en todos los niveles de enseñanza, para lo cual ya hay acuerdos con el Ministerio de Educación de la Nación”, completó la secretaria de Medio Ambiente.

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Romina Picolotti al exponer ayer en la audiencia convocada por la Corte por el Riachuelo.
 
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