EL PAíS › UNION-PRO APUESTA AL PERONISMO DISIDENTE PERO SIN DUHALDE

De Narváez, la nueva pareja de Macri

 Por Werner Pertot

Es el nuevo aliado de Mauricio Macri. Es peronista. Es millonario. Casi lo opuesto a su antiguo socio Ricardo López Murphy. El dirigente de Unión-PRO Francisco De Narváez es la nueva contraparte del jefe de Gobierno. No sólo desplazó al Bulldog en los números de la elección, sino que le reclamó a Macri, en privado, que “no construya más con el antiperonismo, sino con el justicialismo que se pueda reciclar”. Un ejemplo es el interbloque de Diputados de PRO, que rejuntó al peronismo disidente de los Rodríguez Saá, a Jorge Sobisch y a los legisladores del represor Luis Patti. Para el armado provincial, De Narváez imagina una “derecha moderna”, que ya no incluirá al ex hombre fuerte bonaerense Eduardo Duhalde. “Está terminado”, sentencian en el entorno del Colorado.

Siempre se hizo el chiste fácil del matrimonio entre Macri y López Murphy. La situación actual se asemeja más a quien, después del divorcio, busca una segunda esposa más joven y atractiva. De hecho, la unión de De Narváez con el PRO es el regreso al primer amor: con Macri inició su carrera política, en el armado de la Fundación Creer y Crecer, para luego tener su lugar en el empresariado menemista. Luego de apoyar a Carlos Menem en 2003, se sumó al grupo de El General. A Eduardo Duhalde le reconoce su rol como presidente, aunque no lo imagina en la “derecha moderna” que quiere construir a imagen del Partido Popular español.

“No hay caudillismos en el peronismo moderno”, advierten los allegados de De Narváez, quienes recuerdan que, por estos días, Duhalde sólo consigue reunir en su quinta de San Vicente a los viejos conocidos: Antonio Arcuri, Oscar Rodríguez, Carlos Brown. Algunos de ellos lo llamaron a De Narváez para pedirle un encuentro con Duhalde, que promete regresar en 2008. Quizá por cortesía, él les respondió que sí, “pero sólo si es en igualdad de condiciones”. Nunca hay que perder los modales PRO.

Es probable que en ese espacio no estén sus ex compañeros de ruta, como Jorge Sarghini y Eduardo Camaño. Tampoco Roberto Lavagna, con quien rompió definitivamente. La estrategia, en cualquier caso, es “más peronismo”, lo cual excluye de hecho a López Murphy. “Va a ser siempre un gorila. Y quedó demostrado que es un fenómeno capitalino y mediático”, lo esmerilan desde Unión-PRO. Y evalúan que el Jefe ya comenzó a tomar en cuenta el consejo de De Narváez de abandonar su alianza con el Bulldog. Difícil no le resulta. Juan Carlos Blumberg y Jorge Sobisch pueden dar testimonio.

Después de un breve descanso en Punta del Este, De Narváez piensa iniciar el verano con recorridas por la costa, con centro en Mar del Plata. El empresario busca instalarse camino al 2009, un año al que considera un “punto de inflexión”.

Para la Ciudad de Buenos Aires, que les fue esquiva en octubre, imaginan que la mejor carta a jugar es la vicejefa Gabriela Michetti. “Nuestro problema es si se presenta Carrió”, se santiguan en Unión-PRO. La líder de la Coalición Cívica, a fin de cuentas, lo desplazó a De Narváez al tercer lugar en la provincia con su candidata Margarita Stolbizer. “Carrió es una gran denunciadora, pero no es una constructora. Y su problema es que sólo la votan cuando no puede ganar”, le cuentan las costillas.

En la provincia, imaginan que en 2009 la cabeza de la lista será el propio De Narváez, en alianza con otros sectores del peronismo disidente. “El emergente opositor de este año fue Alberto Rodríguez Saá. Quedó claro que la intención de Lavagna no cuajó”, analizaban. Para lograr masa crítica, el empresario apunta a un desgaste de la relación del PJ con los Kirchner, que le permita ir sumando heridos. Algunos podrían ser un tanto inesperados, como el ex jefe de Gobierno Jorge Telerman.

Sabe que sólo a partir de ese deseado desgaste conseguirán sumar concejales, intendentes y gobernadores, que –recurriendo a una eterna imagen justicialista– no están dispuestos a sacar los pies del plato. Cerca de De Narváez, esperan que el 2009 cambie esto: “El éxito de Unión-PRO depende del desgaste del oficialismo, en este esquema de poder donde la caja lo puede todo. Si no, es como pelear con Tyson”.

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El empresario Francisco De Narváez.
Imagen: DyN
 
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