ESPECIALES

¿Debe despenalizarse el aborto?

En contra

1 Gregorio Badeni

El apasionante tema sobre la penalización o despenalización del aborto puede ser abordado desde distintos puntos de vista. Creo que el enfoque más adecuado es el enfoque político y jurídico. Digo político y jurídico porque cuando hablamos de aborto hablamos de la vida de una persona; hablamos de un niño que está por nacer; hablamos del derecho a vivir que tiene él como persona humana. Y en determinados sistemas políticos con los cuales participamos, como los sistemas democráticos, la finalidad del sistema es el ser humano, y básicamente la libertad, la dignidad y el progreso del ser humano. Para alcanzar esos objetivos es fundamental que exista el derecho a la vida, que más que derecho es un presupuesto para que existan las restantes atribuciones que la ley o la naturaleza le otorgan al ser humano. De modo que sin vida no hay libertad. Sin vida no hay dignidad. Sin vida no puede haber progreso. Frente a esa situación nosotros nos preguntamos: si admitimos que desde la concepción existe una vida humana, si admitimos que desde la concepción un sujeto es una persona que puede ser titular de derechos que le son reconocidos por las leyes, ¿en qué medida se justifica privar a esa personas de su libertad, de su dignidad, de su progreso? ¿En función de qué valores se le prohíbe tener la posibilidad de disfrutar de eso que hace a la esencia de un sistema democrático? Ese es nuestro punto de vista fundamentalmente ceñido a muy pocas palabras.

3 Respuesta a Mabel Bianco

Lo que dijo Mabel por supuesto que es razonable y es aceptable desde cierto punto de vista, pero nosotros nos preguntamos: ¿el aborto es una pena o es una consecuencia no querida? Porque a través del aborto lo que se hace es matar a una persona, a una persona que es inocente. A una persona que no pidió estar en este mundo y que fue traída. Si es una pena, entonces estamos convalidando la pena de muerte. La pena de muerte a una persona que no es culpable de la situación que ha acarreado a la madre o de los problemas sociales que puede traer aparejados para la madre el desarrollo del embarazo y el eventual nacimiento. De modo que es cierto que hay muchas mujeres lamentablemente que fallecen como consecuencia de la mala praxis a la que son sometidas para poner fin a un aborto, pero también es cierto que son centenares de miles los niños no nacidos que son destruidos, que son en cierto modo víctimas de homicidio.

A favor

2 Mabel Bianco

En realidad el aborto es un drama que viven las mujeres y familias en este país. Y digo un drama porque obviamente es una situación, un trance que se pasa, que no se quiere, que se presenta porque no se puede evitar. Y ahí viene el gran problema. El gran problema que significa que no hay ninguna mujer que se embarace para abortar. Y a esto se suma la enfermedad y la muerte que esto provoca, porque estamos hablando de un aborto que se hace en la clandestinidad. En el año 2008, según cifras oficiales, se registraron 56.000 mujeres internadas en hospitales públicos por complicaciones del aborto. De esas mujeres, mucha sobreviven, pero con serios problemas de salud y enfermedad. Otras mueren. Algunas de ellas sabemos que mueren por estas causas, de otra no nos enteramos porque, como ya ha pasado tanto tiempo entre el aborto y las complicaciones, se pierde el número. ¿Cuántas mueren? En el año 2009, 429 mujeres. De esas sólo un tercio fue por el aborto más o menos, pero lo más grave de todo y lo que a uno lo vuelve algo que lo rebela es que todas estas muertes son prevenibles y que se podrían haber evitado. Y que en general son de mujeres que ya tienen hijos, que son jóvenes y que son además pobres. Porque ese es el otro problema, el aborto elige a las pobres principalmente, porque las que tienen recursos lo solucionan de otra forma. Entonces esto es una injusticia social, y es un problema de salud pública. ¿Salud pública por qué? Porque hay muchas muertes y enfermedades que se podrían haber evitado y no se evitaron. Entonces, ¿qué necesitamos? Políticas públicas que no obliguen a las mujeres a comprometer su salud o su vida. Y esas políticas públicas son educación sexual en las escuelas, son servicios de salud para ser informadas y recibir métodos si necesitan para una adecuado servicio público, una adecuada atención. Y para que también, si no pudieron evitarlo de ninguna forma, puedan interrumpirlo en una forma segura. Ahora, también creo que en relación al aborto no punible, creo que hay que arreglar la ley que está en vigencia hay que incorporar otras causales. Porque ahora hay dos causales que permiten el aborto. Hay que ampliarla a otras que antes no existían, como las malformaciones incompatibles con la vida.

4 Respuesta a Gregorio Badeni

Bueno, mi perspectiva es médica y está basada en la realidad de lo que veo y en lo que sufren las mujeres y las familias. Y ahí, el planteo es que en realidad a las mujeres que se mueren o que quedan con estas graves heridas les estamos pidiendo con este sistema, que por otro lado está vigente y que no soluciona el problema del aborto porque siguen abortando, que el problema, el drama, es que no pudieron evitar ese embarazo y ahí está el drama, ése es el problema. Entonces es un embarazo, yo no hablo de no deseado, hablo de esos embarazos que no se pueden sostener porque hay situaciones en las cuales, y por eso no es solamente la mujer, es todo el conjunto familiar. Y ahí es donde el Estado lo que hace es que las empuja a la enfermedad y a la muerte. ¿Por qué? Porque la verdad es que es una opción. Sí es cierto. Pero es una opción en la que el valor de esa mujer y de esa vida nacida que a su vez tiene responsabilidad con otros hijos es un valor incalculable y que lo tengan que pagar las pobres eso es una injusticia que no la toleramos.

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