SOCIEDAD › ACTOS Y MOVILIZACION EN RECLAMO POR LA DESPENALIZACION DEL ABORTO

El día de los pañuelos verdes

En el Día de Lucha por la Legalización y Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, mujeres y hombres se congregaron frente al Congreso para pedir su legalización. También hubo una carpa para asesoramiento legal y médico.

La bandera verde de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito.
Imagen: Sandra Cartasso.

Pañuelo verde al cuello, cientos de mujeres y hombres conmemoraron ayer frente al Congreso nacional el Día de Lucha por la Legalización y Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe. Definida como “momento histórico” por muchos referentes, el acto tuvo lugar, esta vez, a poco más de un mes de que comiencen a tratarse en Diputados los proyectos de ley de legalización de aborto en la Comisión Penal. Quizás por ello, lo que había sido programado como una sentada frente al Palacio Legislativo se materializó en una masa de manifestantes de pie con banderas y pancartas que flameaban en reclamo de ese derecho. También se montó una carpa donde expertos dieron asesoramiento legal y médico sobre la práctica.

“Ni una sola mujer muerta por aborto clandestino”, decía la extensa bandera verde sostenida por las referentes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, impulsoras del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo que cuenta con la firma de más de 50 diputados y el apoyo de más de 250 organizaciones sociales. La expectativa del movimiento de mujeres es que “para fines de año” se le dé media sanción a la iniciativa. Por lo pronto, para el 1º de noviembre ya está fijada la primera reunión en comisión.

El Día de Lucha es un una jornada de activismo que se realiza para reclamar a los gobiernos cambios en las legislaciones a favor de la interrupción voluntaria del embarazo. “En la sociedad ya se ha visibilizado el reclamo”, expresó Estela Díaz, referente de la Campaña.

El megáfono iba pasando de mano. El candidato a gobernador bonaerense Martín Sabbatella, de espaldas al Congreso, definía: “Salir de la clandestinidad significa que las mujeres más pobres puedan hacer lo mismo que hoy hacen las que tienen recursos”. Coincidía con él la diputada Vilma Ripoll, que apuntaba que “es una deuda de la democracia con las mujeres” y, por eso, “no se va a dejar pasar este momento histórico”.

Axel Freyre, director de la Fundación Buenos Aires Sida, se mostraba confiado. “Se palpa el éxito. Incluso este año no hubo ninguna manifestación en contra por parte de los de remeras naranjas (activistas relacionados con la Iglesia), los mismos que se oponían al matrimonio igualitario”, señaló.

La diputada Victoria Donda, altavoz mediante, reclamó el compromiso de todos los “diputados hombres”. “Que se involucren para que nadie se pueda dejar presionar por la Iglesia y por quienes lucran con el aborto clandestino para que todos y todas seamos libres de decidir”, pidió.

En la carpa blanca montada de cara al Congreso, la ginecóloga Alicia Cacopardo atendía consultas junto a un grupo de colegas. “Hay muchas dudas sobre la utilización de pastillas para realizar los abortos”, explicó a Página/12. De afuera llegaba el grito a coro: “¡Aborto legal para no morir!”.

Informe: Rocío Magnani.

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