SOCIEDAD › UN JEFE POLICIAL DE ALTO RANGO MURIó BALEADO EN MEDIO DE UN TIROTEO DURANTE UN ASALTO

El asesinato que conmocionó a Rosario

Era el jefe de Unidades Especiales, que tenía a cargo parte de las fuerzas antinarcos desplegadas en la ciudad. Murió al intentar evitar un robo al comercio de su hijo. En la balacera quedó herido, pero antes de irse, uno de los ladrones lo remató de un tiro.

 Por José Maggi

Desde Rosario

Un alto jefe policial rosarino fue asesinado ayer en un hecho de robo que tuvo lugar en el comercio de uno de sus hijos. Guillermo Morgans, jefe de la Agrupación Unidades Especiales, murió luego de un forcejeo con dos delincuentes jóvenes que habrían ingresado armados con fines de robo al Pago Fácil y minimarket que su hijo Leo tiene en la calle Rodríguez, entre Salta y Catamarca. Según los relatos que pudo recoger Página/12 en el lugar del crimen, Morgans había arribado minutos antes al comercio, alrededor de las 15.30, y se resistió con su arma reglamentaria, tras lo cual se desató un tiroteo con una docena de impactos, que terminó con el jefe policial herido. “Antes de marcharse caminando, uno de los atacantes le apoyó un 38 en la cabeza y lo remató”, reconoció una alta fuente de la investigación que pudo ver el tatuaje de la pólvora. La hipótesis del robo es la más esgrimida, pero tiene un punto más que débil: nadie pudo afirmar si se llevaron dinero de la caja.

La camioneta Toyota Hylux color negra patente DMB 185, de la que Morgans era tenedor judicial, quedó estacionada frente al Pago Fácil con sus luces encendidas. De allí se había bajado minutos antes de ser asesinado. Tenía 45 años y dos hijos.

El crimen produjo un revuelo inmediato: gran parte de la cúpula policial rosarina se hizo presente en el lugar. Desde el jefe local, José Luis Amaya, hasta el titular de la Policía de Investigaciones, Daniel Corbellini. También lo hicieron los fiscales Adrián Spelta y el fiscal regional Jorge Baclini, aunque el encargado de la investigación y quien habló con la prensa fue el fiscal Florentino Malaponte. “Aparentemente, según las primeras pistas que tenemos, fue un hecho de robo que terminó con varios disparos, aunque no tenemos determinado cuántas personas dispararon y de qué armas se trata”.

“En principio serían dos personas que ingresaron, y luego de reducir al hijo, golpearon al comisario y éste reaccionó sacando su arma y generando el tiroteo. Son múltiples los disparos en el lugar, entre 10 o 12.” En este punto aclaró que “Morgans tenía un disparo en el rostro y varios en el cuerpo, pero podrían ser fruto de rebotes, así que lo sabremos luego de la autopsia”.

“Entre rebotes y marcas con vainas, hay una decena de impactos de al menos dos tipos de armas de grueso calibre. Por la mecánica del hecho, el disparo que tiene en la cabeza es lo que le provocó la muerte y fue realizado a corta distancia”, dijo Malaponte.

Según aseguró el fiscal, “no hay detenidos por esta causa. Sabemos que eran dos hombres jóvenes que huyeron caminando del lugar”, indicó.

Malaponte reconoció que el comercio “no tenía custodia”, que “no hubo testigos directos del hecho salvo el propio hijo” y que “el local no cuenta con cámaras de seguridad”. Sin embargo, destacó que ya habían secuestrado las cintas de al menos dos aparatos ubicados en las inmediaciones, una propiedad del municipio rosarino y otra del colegio San Patricio.

En este sentido pidió colaboración a los vecinos para que aportaran datos o registros de seguridad para ayudar a la identificación de los asesinos.

Por su parte, Guillermo Muñoz, ex periodista deportivo y socio de Leo Morgans en el comercio asaltado, explicó que no tiene custodia en el local “porque sólo podemos tener unos mil pesos en la caja y el resto se va colocando en un buzón de seguridad”. Por eso tampoco tienen cámaras de televisión que hayan filmado la agresión. “Si se llevaron algo, no podría decirlo ahora, sólo hubieran sido esos, tal vez, mil pesos, cuanto mucho, y algo que hubiera en la otra caja del kiosco, no más de 500 pesos.”

Según su propietario, “el comercio tiene dos años de antigüedad y no habíamos tenido ningún hecho anterior”.

Morgans tuvo protagonismo en el polémico caso de la Mac del narco asesinado Luis Medina. Fue quien llegó a la escena del crimen al acceso sur de la ciudad y encontró entre las ropas de la víctima la llave electrónica del hotel Pullman donde éste se alojaba. Así pudo allanar su habitación y abrir la caja de seguridad donde se ubicó la computadora personal del asesinado. Desde allí, Morgan se dirigió hacia la División Pericias Informáticas donde funcionarios del Ministerio de Gobierno abrieron la notebook de Medina.

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La hipótesis del robo es la más esgrimida, pero hasta anoche nadie pudo afirmar si los ladrones se llevaron dinero de la caja.
Imagen: Télam
 
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