Cuando era chico los libros traían ilustraciones. Los libros escolares y las maestras nos ejercitaban en dibujar las lecturas o las precarias redacciones que componíamos.
Bajo una tormenta, después de atravesar un monte, los dos viajeros, maestro y discípulo, llegan a la casa de un guardia fronterizo. El temporal los obliga a permanecer tres días bajo su techo.
Mirta, de regreso
A Greta Thunberg le ha llegado muy temprano la hora de su estigmatización. A los 16 años.
Diosa, hazme ser una médium lo suficientemente buena para poder psicografiar tantos mensajes de las poetas vivas.
Un escándalo que estalló este año en los Estados Unidos evoca la encarnizada batalla cultural que probablemente se libra en buena parte de Occidente y que en nuestro país circula silenciosamente po
Uno
William Cody aprendió a montar antes que a caminar, a los nueve años era hábil en el manejo del rifle. A los once ya había matado a un par de indios.
A Paula Juncadella
Le llamaban “El Gringo” y eligió la carrera militar con una decisión muy clara de servicio en la defensa del país, en continuidad con el proyecto de los héroes de la independencia que había estudia
"Pero un día vinieron Ellos. Nos vencieron, y para que quedáramos para siempre domesticados nos insertaron la glándula del terror.
Desde Barcelona
Ni en el momento más alto, la parábola llegó a sentarlo en la cima del mundo.
El corazón del animal son esos tambores. La multitud se mueve como un enorme animal que late con los tambores.
Siempre creí eso de Bataille que la mujer hacia la cual se dirige un hombre, como el destino humano encarnado para él, ya no pertenece al espacio del que dispone el dinero o el mundo.
Cuarenta y tres años después, Susana Sastre, sobreviviente del campo de concentración de La Perla, en Córdoba, recuerda: “El 24 de diciembre de 1976, vísperas de Navidad, los militares estaban enlo
Dicen que la felicidad está en las cosas pequeñas. Un argentino del siglo XXI debe tomarse esta sentencia muy en serio.
“Soy la mamá de Miguel Angel Boitano y de Adriana Boitano”, dice Lita mientras acaricia las fotos prendidas en su pecho de sus hijos desaparecidos, entre la emoción que siente al nombrarlos y
I. Para que las cosas existan, las palabras toman formas muy extrañas.
Es común ahora (quizás demasiado ligero y común) atribuir a la defección del intelectual frente al accionar de la realidad pura, por no decir bruta o brutal, argentina y latinoamericana, el triunfo