DEPORTES › LA SELECCION ARGENTINA VENCIO 81-74 A PUERTO RICO Y SIGUE INVICTA EN EL PREOLIMPICO

Primero sufrió, después dio cátedra

El equipo de Lamas se encontró con un duro rival que lo exigió al máximo e incluso se fue en ventaja en el entretiempo. Pero en la segunda parte brilló en gran nivel y sumó su tercer triunfo seguido.

 Por Ariel Greco

Desde Mar del Plata

En su juego más difícil del torneo, la selección argentina superó 81-74 a Puerto Rico y sigue firme en su camino en el Preolímpico de Mar del Plata, en un partido que tuvo la alegría extra del retorno de Fabricio Oberto. Se sabía que el compromiso no iba a ser sencillo y así fue. Los visitantes se plantaron sin complejos al equipo de Lamas, y con una rotación larguísima, en la que entraron los doce jugadores antes de los 15 minutos, los boricuas sacaron de ritmo a Argentina, que se apuró en ataque y se encontró con muy malos porcentajes de lanzamiento. Para colmo, Scola, el arma más consistente del equipo, lucía llamativamente errático. Con ese combo, los puertorriqueños manejaron pequeñas diferencias, que llegaron a estirarse a siete puntos cuando promediaba el segundo parcial.

El clima de euforia que vivía el Polideportivo, que incluso se permitía bromas como el grito de “abusador, abusador” a los árbitros tomado de la hinchadita dominicana, cambió por el nerviosismo y los gritos de lamento, algo que se trasladó al equipo. Complicados por Arroyo en el costado defensivo, en ataque ninguno de los bases argentinos pudo conducir con acierto, lo que obligó a numerosas respuestas individuales, lejos del tradicional juego de pases que caracteriza a la Generación Dorada. Y en ese aspecto, el único que aportó soluciones era Ginóbili, por lo que el de- sarrollo era complicado. El equipo extrañaba los puntos de Scola, Delfino y Nocioni, aunque lo disimulaba con su habitual concentración defensiva. Por eso, siempre se mantuvo cerca y, con un buen cierre de Juan Gutiérrez, con un robo y un doble, Argentina terminó cerca en el marcador (36-34), en un primer tiempo en el que el trámite fue más desfavorable que el resultado. El jocoso “abusador” del comienzo se había transformado en “A estos p... les tenemos que ganar”, una muestra de lo complicado que estaba el panorama. “Jugamos bien, pero no fuimos efectivos. La pelota no entró”, aseguró Delfino, que terminó el juego con 14. “Al vestuario llegamos muy tranquilos, porque no estaban entrando tiros que siempre entran”, agregó Nocioni.

El segundo tiempo arrancó con un rebote ofensivo y posterior doble de Scola. Ese comienzo del capitán argentino presagiaba lo que finalmente sucedió: con seis puntos seguidos, no sólo se transformó en el máximo goleador en la historia de la selección, sino que lideró la reacción en los dos costados, ya que también aportó dos tapones enormes. “Planteamos la misma defensa, pero insistimos en que circulara más la pelota, por otras manos que no fueran las de Ginóbili y Scola, porque ellos los doblaban bien”, aseguró Lamas sobre el movimiento táctico que modificó el juego. “No estábamos disconformes con el primer tiempo, pero en el tercer cuarto pusimos mucha intensidad y entraron algunos tiros que no habían entrado”, completó Ginóbili, goleador argentino por primera vez en el torneo con 23 puntos.

Con su capitán encendido, Ginóbili picante, la aparición en el goleo de Delfino, la entrega del reaparecido Oberto –“me sentí muy bien y espero seguir agarrando confianza”– y la defensa intensa, Argentina clavó un parcial 16-0 que le devolvió el liderazgo en el tanteador y la confianza en el juego. A partir de allí se vio el partido que la gente esperaba, con lujos, asistencias y jugadas lucidas. Pero lo más importante había pasado un rato antes, cuando Argentina dio una muestra de carácter, inteligencia y talento para dar vuelta y hacer sencillo un partido que pintaba muy complicado. Y para esperar con tranquilidad el juego de esta noche ante Panamá. “Tenemos que seguir mejorando, siempre con respeto al rival”, remarcó Lamas, consciente de que su equipo nunca se relaja.

81- ARGENTINA

Prigioni, 7; Ginóbili, 23; Delfino, 14; Nocioni, 9; Scola, 16(fi); J. Sánchez, 4; Oberto, 2; Jasen, 2; Gutiérrez, 4.

DT: Julio Lamas.

74- PUERTO RICO

Barea, 11; Arroyo, 24; R. Sánchez, 3; Balkman, 2; Santiago, 13 (fi); Galindo, 2; Narváez, 10; Rodríguez, 2; Carmona, 0; Alamo, 2; Mojica, 0; Holland, 5.

DT: Flor Meléndez.

Estadio: Islas Malvinas.

Arbitros: Sasa Pulk (Eslovenia), Vicente Bulto (España), Fred Horgan (Canadá).

Parciales: Argentina 21-18, 34-36, 62-50.

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Scola, que ayer superó a Espil como máximo anotador en la Selección, tira para dos. Ginóbili (23 puntos) mira.
Imagen: DyN
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