DEPORTES › SUPERO A NACIONAL EN MONTEVIDEO Y QUEDO SEGUNDO EN SU GRUPO DE LA COPA LIBERTADORES

A Boca le salió el tiro del penal

El equipo jugó con diez hombres desde los 20 minutos por la expulsión de Claudio Pérez y pudo sobreponerse a ello. El único gol lo convirtió Riquelme de penal y Orion fue uno de los más destacados de la noche.

Riquelme inicia el festejo de su gol, el único del partido. Viatri lo acompaña más atrás.

Tal como se los había señalado Carlos Bianchi a sus dirigidos, Boca se trajo de Uruguay una victoria por 1-0, clave para mantener vivas sus chances de clasificarse a la segunda fase de la Libertadores. El gol lo anotó Juan Román Riquelme, de penal, para convertirse en el máximo goleador de Boca en esta competencia, con 24 goles.

Boca salió con una idea más o menos clara, tener la pelota y tratar de jugarla pacientemente hasta encontrar el espacio para penetrar la defensa de Nacional. Pero los uruguayos no se la iban a dejar fácil y, aunque presionaban más en su campo que en el contrario, conseguían incomodar a los volantes boquenses en el armado de las jugadas, tanto por el centro del campo como por las bandas.

Frente a la dificultad, los dirigidos por Bianchi probaron suerte con remates desde afuera del área, pero el arquero Bava respondía. Primero le tapó un tiro a Martínez y después, en jugada de pelota parada, le tapó otro a Riquelme, que pasó por debajo de la barrera y se metía sobre un palo. Los uruguayos especulaban con la necesidad de Boca y de tanto en tanto lograban subir con cierto peligro hacia el arco de Orion. En una de esas jugadas, que se gestó con un buen pase profundo de Santiago Romero desde la derecha hacia el centro del área, donde esperaba Albín, Pérez resolvió el problema con un empujón y el árbitro Oliveira cobró penal y le mostró la segunda amarilla al marcador central. Boca se quedó con diez. No hizo falta que Orion se convirtiera en héroe, porque la ejecución de Alonso fue floja, fuerte y al medio y la pelota se fue por arriba del travesaño.

Aun en desventaja numérica, Ribair pasó a jugar de defensor. Boca siguió en la misma sintonía del comienzo, pero no le encontraba la vuelta al trámite y terminaba limitando sus chances a las jugadas de pelota parada. Y, precisamente, en un tiro libre de Riquelme, Scotti tomó en el área a Burdisso del cuello y el árbitro cobró el segundo penal de la noche. Fue el propio enganche el que lo cambió por el 1-0, con un remate arriba y a la derecha de Bava. Con este gol, Riquelme se convirtió en el máximo goleador de Boca en la Copa Libertadores, con 24 goles, uno más que los anotados por Martín Palermo.

Como en los viejos tiempos, Boca trató durante la segunda parte de defenderse teniendo la pelota y no tardó en llevar a los locales a su propio ritmo. Bianchi hizo otro tanto con los cambios: los ingresos de Ledesma (por Martínez) y de Somoza (por Erviti, que se retiró lesionado).

Para cuando los locales se animaron, Boca cedió un poco el control y dejó que se le vinieran encima. Los ingresos de Recoba y de Abreu parecían complicar los planes del visitante, que no titubeó en aferrarse a la ventaja y en aguantar, como pudo, y ya sin Riquelme, los intentos desesperados de Nacional, que no empató gracias al buen trabajo de Orion.

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