DEPORTES › LE ALCANZO MENOS DE MEDIA HORA PARA BRILLAR

Efecto Messi

Con el rosarino en el banco, no totalmente repuesto de su lesión, el Barcelona perdía con el PSG. Su ingreso le cambió la cara al equipo, al partido y al resultado: 1-1 y a semifinales.

Jugó menos de media hora: en términos estrictos, no podría ser calificado con puntaje según la usanza periodística. Pero al Barcelona le bastaron 29 minutos del influjo que provoca Lionel Messi para sacar a flote un partido difícil, empatarle al Paris Saint-Germain y clasificarse como semifinalista de la Champions League por sexta ocasión consecutiva.

“Hay que darle las gracias porque ha hecho un gran esfuerzo para llegar a este partido. Es el número uno y se notó cuando entró a la cancha, el equipo dio un vuelco, salimos a buscar el partido y lo conseguimos”, opinó Pedro, autor del gol del empate, tras una jugada que inició el propio Messi.

David Villa, que habilitó a Pedro para el gol del empate, afirmó: “Messi es el mejor jugador de nuestro equipo y del mundo. Cambia un partido sólo con estar en el campo. Lo felicito por su gesto de compromiso con nosotros y con el club al jugar después de tan poco tiempo tras una lesión”, dijo.

El director deportivo del Barcelona, Andoni Zubizarreta, reconoció que el conjunto azulgrana arriesgó con la inclusión de Messi, lesionado la pasada semana en la ida ante el PSG, y reconoció que “sin riesgo, no suele haber premio”. “Sabemos el poder futbolístico que tiene Lio. Tiene la capacidad de poder intimidar, del uno contra uno. Su condición sabemos que ahora no es la mejor y siempre es un jugador que en una acción individual podría encontrar el camino. Lo hizo”, señaló Zubizarreta. “La vida es riesgo, hay que aceptarlo. Es un juego. Los riesgos se adquieren en el fútbol. Es un deporte, sin riesgo no suele haber premio.”

No fue nada sencillo el partido contra el PSG, que jugó un mejor primer tiempo que el Barcelona, sin jugadores distraídos en la marca de Messi, generando más peligro y poniéndose en ventaja a los 50 minutos con un golazo de Javier Pastore. El tanto clasificaba al equipo francés, que a la ida había empatado milagrosamente 2-2 sobre el final del encuentro, y motivó la decisión de Tito Vilanova de sacar a Fábregas para incluir a Messi.

“Sabíamos que podía jugar un tiempo determinado. Las circunstancias se dieron y, una vez más, participó en la jugada del gol. El mismo se fue dosificando después –explicó Jordi Roura, el técnico alternativo del Barcelona–. Sin estar al ciento por ciento, tiene esa ambición y esas ganas de estar siempre, una característica increíble. Hay que quitarse el sombrero. Es irrepetible.” Según Roura, la lesión de Messi no se agravó tras el juego. “En el momento en que entró a jugar le dio otro aire. No cabe duda de que es un jugador muy respetado. Nos subió el nivel y los condicionó a ellos”, opinó.

“Su presencia le cambia el ánimo a todo el equipo, con él somos más fuertes –coincidió el lateral Dani Alves–. Tenemos que intentar que se recupere bien porque él sabe que si juega somos superiores.”

Hasta el entrenador del PSG, el italiano Carlo Ancelotti, estuvo de acuerdo con el vuelco que Messi le dio al encuentro: “No sé si el Barça arriesgó haciendo jugar a Messi. Evidentemente, su entrada inspiró confianza al resto de sus compañeros, también a los hinchas. Es un jugador fantástico y, aunque no está al ciento por ciento, siempre encuentra una solución imaginativa”.

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Imagen: EFE
 
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