ECONOMíA › LA CTA RESPALDO EL PROYECTO PARA PARTICIPAR EN LAS GANANCIAS DE LAS EMPRESAS

Una zanahoria que suma más adhesiones

La entidad apoyó el proyecto sobre la participación laboral en las ganancias y aportó consideraciones que surgen del convenio colectivo de la empresa Firestone, un caso concreto donde se aplica el mecanismo.

 Por Javier Lewkowicz

La actual dirigencia de la CTA junto a sectores parlamentarios de centroizquierda respaldaron ayer el proyecto sobre la participación laboral en las ganancias de las empresas, impulsado por el asesor legal de la CGT y diputado nacional Héctor Recalde (FpV). Sin embargo, aportaron algunas consideraciones que surgen del convenio colectivo entre la empresa Firestone y el Sindicato Unico de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), un caso concreto donde se aplica el mecanismo de participación. “La CTA tiene que organizarse para apoyar y mejorar el proyecto, porque todo lo que signifique correr la aguja para el lado de los trabajadores es una iniciativa que hay que avalar”, enfatizó Hugo Yasky, todavía secretario general de la CTA a partir de la extensión en el plazo de caducidad del cargo, en función de la indefinición que está teniendo el último proceso electoral de la central.

Los aportes se realizaron durante el plenario de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (Fetia), que agrupa a los gremios y organizaciones del sector privado que integran la CTA. También estuvo presente Ariel Basteiro, diputado de Solidaridad e Igualdad. “Antes pedíamos aumentos salariales y el patrón nos amenazaba mostrando la fila de desocupados que había en la calle. Se les acabó la época de la vaca atada. Ahora se abren nuevas discusiones que apoyaremos”, completó Yasky. Por su parte, Basteiro indicó que “en los últimos años entraron entre 30 y 40 proyectos similares, pero ahora genera preocupación porque lo fogonea la CGT con el apoyo de la CTA”. El reparto de ganancias también se aplicó en su momento en el gremio de los telefónicos y aeronáuticos, entre otros.

Según explicó Pedro Wasiejko, titular del Sutna, entre el ejercicio 2003/04 y el correspondiente al período 2005/06 la empresa Firestone repartió 18.100 pesos a cada uno de sus trabajadores en concepto de ganancias de la empresa, sin distinción jerárquica. Fueron 10.500 pesos en el primer año, 5800 en 2004/05 y 1800 el último. En los últimos tres años la empresa no reportó la rentabilidad suficiente para que se ejecute la distribución entre los trabajadores, aunque Wasiejko adelanta que este año, junto con la fabulosa recuperación de la industria automotriz, volverá la repartición de ganancias en Firestone.

El convenio que reglamentó el reparto de ganancias en la empresa de neumáticos data del año 2001, en un momento en que Firestone planteó la necesidad de suspensiones, despidos y rebajas salariales. En ese contexto, el sindicato insertó en la negociación que siempre que la ganancia neta ordinaria libre de impuestos supere el 6 por ciento, un tercio de ese excedente vaya para los trabajadores, otro tercio al “desarrollo del mercado” y la parte restante a reinversión.

El proyecto de Recalde no establece un piso mínimo a partir del cual se distribuyan las ganancias, y supone que un 10 por ciento del total vaya al bolsillo de los trabajadores. “Que no haya un piso es mejor. De esa forma nosotros hubiésemos cobrado más veces, aunque el monto final acumulado sería similar porque nuestro convenio pauta que se distribuya un tercio”, explicó a Página/12 Wasiejko. También advirtió que los montos obtenidos por los trabajadores tributaron Ganancias, pero en realidad esa porción de beneficios ya había pasado por el filtro impositivo. “La empresa ya había pagado Ganancias por ese monto, por lo que se lo gravó dos veces, afectando el ingreso de los trabajadores. Evitar esa doble tributación es un aporte concreto de la CTA al proyecto”, manifestó Wasiejko.

Por otra parte, durante el encuentro se ponderó la participación en las ganancias por sobre los premios por productividad. En el primer caso, se trata de apropiarse de la rentabilidad que no solamente se genera en la planta, sino que también podría provenir del impacto positivo de un aumento del precio internacional. En cambio, premiar la productividad remite sólo a la actividad en la fábrica y “atenta más contra el colectivo gremial, porque genera fuertes incentivos a permanecer en los lugares de trabajo en caso de medidas de fuerza”, apuntaron.

Uno de los cuestionamientos más fuertes al proyecto es la amplia muñeca de las empresas para “dibujar” sus balances y no declarar ganancias. Wasiejko dijo que “eso no puede ser un pretexto para no avanzar”, pidiendo que el proyecto reglamente la presencia de los trabajadores en la asamblea de accionistas, donde se legitiman los balances contables. La participación en las ganancias está prevista en México, Chile, Perú, Brasil, Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña, entre otros.

Compartir: 

Twitter
 

“Todo lo que signifique correr la aguja para el lado de los trabajadores hay que avalarlo”, dijo Yasky.
Imagen: Pablo Piovano
 
ECONOMíA
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.