ECONOMíA › TRABAJO Y LA CGT ABRIERON LA DISCUSIóN POR EL IMPUESTO A LAS GANANCIAS Y LAS ASIGNACIONES FAMILIARES

Primer acto de una obra sin techo ni piso

Tomada recibió a Caló y otros dirigentes de la central obrera. Trabajo informó que no habrá una pauta oficial para la negociación salarial. Los gremios aspiran a que los cambios en Ganancias y asignaciones familiares se resuelvan antes de las paritarias.

 Por Julián Bruschtein

La CGT oficial que encabeza el metalúrgico Antonio Caló y el Ministerio de Trabajo abrieron ayer la agenda 2013 y retomaron la discusión sobre el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y las asignaciones familiares. Los gremialistas intentarán conseguir que ambos puntos se resuelvan antes de llegar a las paritarias para definir mejoras salariales. El ministerio, por su lado, ratificó que la negociación será sin topes y que “no existe” una “pauta oficial”. “Fue la primera reunión del año, donde comenzamos a hablar sobre la negociación que se viene. Lo que quedó claro es que no existe ningún techo ni piso para las negociaciones”, confió a Página/12 un dirigente sindical luego del encuentro. “Frente al planteo de la CGT sobre la cuestión del Impuesto a las Ganancias, el Ministerio de Trabajo expresó que se está analizando el impacto sobre los distintos niveles de salarios”, informó la cartera laboral.

“Sostuvimos que hay que mantener el poder de compra del salario, como sucedió en otras negociaciones paritarias”, aseguró Héctor Daer, secretario de prensa de la central obrera y dirigente del gremio de Sanidad, al finalizar la reunión en la sede de la cartera laboral. “Hubo muy buen clima y las presentaciones de los sindicalistas van a seguir su curso”, anticipó un funcionario de Trabajo a este diario, luego de la reunión que mantuvieron con la cúpula de la CGT.

El encuentro fue el primero del año entre representantes de los trabajadores y el Gobierno, pero es la continuidad de la audiencia que mantuvieron los gremialistas con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 17 de diciembre pasado. “El Estado tiene que buscar fuentes de financiamiento por lo que deje de percibir por el impuesto a la cuarta categoría”, explicó Daer, aunque aclaró que ayer “no se habló de números ni de porcentajes”.

“El ministerio ratificó la vigencia de las paritarias, en una clara desmentida de las versiones de quienes intentan instalar –como todos los años– una supuesta pauta oficial que no existe”, destacaron en el comunicado firmado por Trabajo y la dirigencia de la CGT, descartando un tope a las negociaciones. También resaltaron “la política que ha logrado el período más extenso de la negociación colectiva en la historia de nuestro país”.

En la mesa de negociación estuvo Tomada acompañado por el secretario de Empleo, Enrique Deibe, entre otros colaboradores, y la comitiva sindical, encabezada por Caló, se completó con los dirigentes Ricardo Pignanelli, de Smata; Jorge Lobais, de la Asociación Obrera Textil, y José Luis Lingeri, de Obras Sanitarias. Además se encontraban Daer, el dirigente de los docentes privados Horacio Ghillini, el colectivero Rubén Fernández y los “Gordos” Oscar Lescano, de Luz y Fuerza, y Armando Cavalieri, de Comercio.

La CGT que conduce Caló se reunió la semana pasada para cerrar los temas que presentarían ante el ministro de Trabajo. En la reunión que realizaron en la sede del gremio ferroviario La Fraternidad definieron el número que iban a llevar a las paritarias: el pedido de aumento salarial rondará el 25 por ciento. Pero también evaluaron allí el informe que presentó el secretario de estadísticas de la central, el docente Ghillini, en el que analizó los alcances de un aumento del mínimo no imponible para Ganancias en todo el país. En el relevamiento de Ghillini se plantea que el impuesto debería gravar a partir de los 9134 pesos para los solteros sin hijos y los 12.494 pesos para los casados con dos hijos, aumentando holgadamente los topes actuales. La idea de los representantes de los trabajadores es que “el impuesto afecte solo a los trabajadores de ingresos más altos”, y que la recaudación impositiva recaiga en otros sectores de la economía. El gravamen de las transacciones financieras y el revalúo fiscal en zonas rurales figuraban como salidas posibles.

“Buscamos de alguna manera y lo más pronto posible elevar el mínimo no imponible de la cuarta categoría, modificar el porcentaje de la escala hacia arriba y definir el piso del salario”, señaló Daer luego de la reunión y reiteró que los representantes de la CGT no habían “especificado el monto”.

En el comunicado conjunto se explicó que “la CGT planteó la necesidad de atender las segmentaciones de las asignaciones familiares”, un reclamo que los dirigentes sostienen desde el mismo momento en que fue electo Caló, el 3 de octubre del año pasado. “Fue la primera reunión en el ámbito donde se van a desarrollar las discusiones”, explicó Daer y agregó que querían “darle dinamismo a las reuniones”, aunque todavía no tienen fecha en la que realizarán un nuevo encuentro. En los próximos días seguirán con la ronda de encuentros con los distintos funcionarios para avanzar en sus reclamos con las áreas correspondientes. Todavía resta cerrar las reuniones con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y con el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. Los sindicalistas también se encuentran a la expectativa de una nueva audiencia con la Presidenta.

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Carlos Tomada y Antonio Caló encabezaron la reanudación de las negociaciones entre el Gobierno y la CGT.
Imagen: Télam
 
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