EL MUNDO › ATAQUE FRENTE A LA EMBAJADA DANESA EN PAKISTáN

Bomba que no es broma

Vinculan el atentado con el malestar que genera la nueva publicación de las caricaturas de Mahoma en medios daneses. Tampoco se descarta a Al Qaida. Murieron diez personas.

 Por Omar Waraich y Andrew Buncombe *

Desde Islamabad

La muerte y la destrucción volvieron a la capital de Pakistán, después de que presuntos combatientes detonaran un coche-bomba de enorme poder frente a la Embajada de Dinamarca. Diez personas murieron y 34 resultaron heridas, en el segundo atentado contra un objetivo extranjero en los últimos tres meses. Los responsables del ataque serían extremistas furiosos por la republicación de caricaturas del profeta Mahoma en algunos diarios daneses.

La explosión sacudió la ciudad a eso de las 13, golpeando las ventanas de autos y casas en varias calles del acomodado barrio en el que se encuentra la embajada. La pared exterior y el balcón del edificio quedaron muy dañados, y la mampostería carbonizada terminó esparcida entre pedazos de vidrio y manchas de sangre.

Según informaron los investigadores en la escena del ataque, el auto llevaba 20 kilos de explosivos, aunque no especificaron si se trató de un ataque suicida. El estallido dejó un cráter negro de casi un metro y medio de profundidad, en el medio de la estrecha calle, en el que se encontraron restos de un sedán. Partes del motor volaron hasta la calle siguiente.

El ataque se produjo luego de semanas de amenazas telefónicas a la embajada, aunque aún nadie se adjudicó el atentado. En el mismo barrio, en marzo, una pequeña bomba explotó en un popular restaurante italiano lleno de extranjeros. En esa ocasión resultaron heridos cinco oficiales del FBI y uno de Scotland Yard.

Con este atentado, Dinamarca vuelve a convertirse en el foco de hostilidades de religiosos paquistaníes. Tras la republicación de las caricaturas, en febrero, hubo manifestaciones religiosas en Karachi, mientras que en Lahore aparecieron carteles que convocaban a un boicot contra Dinamarca. En 2005, cuando se publicaron por primera vez los dibujos de Mahoma, una serie de disturbios y derramamiento de sangre recorrió el mundo musulmán. “Dinamarca no va a alterar su política por un ataque terrorista. No vamos a ceder”, señaló anoche el primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, y dijo que el atentado a la embajada representa un ataque a su país.

La identidad de los responsables sigue siendo desconocida. Bob Venzke, líder de un grupo del ejército estadounidense que monitorea a Al Qaida, mostró un video filmado en abril, en el que el segundo del grupo terrorista incita a atacar objetivos daneses. En cambio, para el general retirado devenido en analista en seguridad, Talat Masood, “seguramente se trata de uno de los tantos grupos que vienen amenazando a la embajada. No necesariamente de los militantes que se esconden en Waziristán”.

* De The Independent, de Gran Bretaña. Especial para PáginaI12.

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El coche-bomba llevaba veinte kilos de explosivos y su estallido causó decenas de heridos.
 
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