EL MUNDO › ANDY COULSON, EX JEFE DE PRENSA DEL PREMIER BRITANICO Y EX EDITOR DEL ESCANDALOSO TABLOIDE NEWS OF THE WORLD

El ex vocero de Cameron quedó libre bajo fianza

Se tuvo que ir del periódico en 2007, cuando estalló el primer escándalo por escuchas y hackeos. Fue contratado por los conservadores y pasó al gobierno con Cameron. Ahora debió pagar una caución para no quedar preso.

 Por Marcelo Justo

Desde Londres

El ex jefe de prensa del primer ministro británico David Cameron y ex editor del News of the World, Andy Coulson, fue puesto en libertad bajo fianza por el caso de las escuchas telefónicas ordenadas por el dominical del grupo Murdoch. En un intento de parar una tormenta que cada vez lo golpea más de cerca, el primer ministro británico dio una conferencia de prensa poco antes del arresto para anunciar que un juez encabezaría la comisión investigadora de la prensa y no dejaría “piedra sin mover”. En relación con el nombramiento de Coulson, Cameron intentó demostrar su liderazgo asumiendo enteramente la responsabilidad. “Yo fui responsable de contratarlo. Nadie más... nos hicimos amigos y se desempeñó muy bien en su trabajo. Seguimos siendo amigos”, señaló.

Coulson, editor del News of the World entre 2003 y 2007, se vio obligado a dejar el dominical cuando el encargado de temas monárquicos, Clive Goodman, y el detective privado Glenn Mulcaire fueron condenados y encarcelados por el caso de las escuchas. La gran sorpresa fue que seis meses más tarde, en julio de 2007, el entonces opositor Partido Conservador lo contrató como jefe de comunicación. Tras lo cual, con la victoria electoral de mayo de 2010 pasó a ser el jefe de prensa del primer ministro. En enero de este año, Coulson tuvo que dejar el gobierno de la coalición y la policía lanzó una segunda investigación sobre las escuchas ante el fiasco de la primera, que había calificado el episodio como un hecho aislado. Hoy la policía calcula que durante el reinado editorial de Coulson unas cuatro mil personas fueron sometidas a escuchas y al hackeo de su información personal.

El escándalo llevó a que este jueves el grupo Murdoch anunciara el cierre del News of the World, fundado en 1848 y cuya última edición sale mañana. El anuncio dejó helados a los más de 200 trabajadores que quedarán en la calle y fue un calculado golpe de efecto para intentar desactivar la crisis. Difícilmente funcione. Mientras el escándalo se ceñía a celebridades y políticos, discurría en las familiares aguas de los límites de la libertad de prensa y los dilemas de regularla. Cuando se supo esta semana que las escuchas alcanzaban a las familias de víctimas de pedófilos o de los atentados del 7 de julio de 2005, y a caídos en Irak y Afganistán, la situación se hizo insostenible porque cualquiera era una víctima potencial.

El mismo primer ministro calificó de “vergonzoso” el tema. “Creo que necesitamos un nuevo sistema para la prensa. Todos los líderes partidarios quisimos ganarnos el apoyo de la prensa e hicimos la vista gorda sobre su regulación”, reconoció ayer en conferencia de prensa. La alusión a “líderes partidarios” es un intento de Cameron de diseminar la mancha por todo el espectro político. En 1995 el entonces cabeza de la oposición, el líder del Nuevo Laborismo Tony Blair, cruzó medio planeta para ir a una conferencia en Australia de la organización madre del grupo, News Corp, en un intento de romper la sequía electoral del laborismo que atribuía en gran medida a la oposición de Ruppert Murdoch.

Pero este taparrabos político no le servirá a Cameron para frenar la tormenta política que causó su propia decisión de otorgar el manejo de la política informativa del Partido Conservador y luego del gobierno a una persona hoy acusada de procurar exclusivas por medios ilegítimos con los familiares de gente común y corriente sometida a terribles tragedias personales.

Entre las cabezas que han empezado a rodar se menciona la inminente caída de un célebre periodista del grupo Murdoch, pero sorprende la supervivencia de Rebekah Brooks. Brooks dirigió el dominical entre 2000 y 2003 y estuvo a cargo durante el período en el que se produjo el pinchazo al celular de la niña desaparecida Milly Dowler, que apareció muerta meses después de que el diario borrara mensajes del móvil para poder usar los nuevos que llegaran para sus exclusivas. Ruppert Murdoch y su hijo James, a cargo de las operaciones en Europa, apoyaron públicamente a Brooks, pero ayer el primer ministro se sumó al líder de la oposición Ed Milliband, quien el miércoles había exigido la renuncia de Brooks, aunque el primer ministro le bajó un poco el tono, en aparente respeto al poder del grupo que durante tanto tiempo ha tenido a la clase política británica aferrada en su puño. “Se ha dicho que presentó la renuncia. Si lo hizo, creo que se la deberían haber aceptado”, dijo Cameron.

En la redacción del News of the World Brooks se convirtió en la innombrable. “Si ella hubiera renunciado el lunes, el periódico se habría salvado”, comentó al vespertino Evening Standard un periodista del diario. El día del anuncio, el actual editor Colin Myler se negó a hablar con el personal hasta que Brooks no abandonara la redacción. Se calcula que la indemnización de los trabajadores, que por el momento se encuentran en “licencia por jardinería”, según la coloquial expresión inglesa, puede acercarse a los 20 millones de dólares.

Es cierto que para el News Corp esta cifra o los ingresos por unos 80 millones de dólares del News of the World no son nada en comparación con el gigantesco imperio mediático que maneja el grupo. La principal preocupación hoy es de evitar que el escándalo impida la adquisición de la cadena BskyB. El ministro de Cultura de la coalición, Jeremy Hunt, que se había mostrado favorable a la aprobación, debió postergar esta semana su decisión hasta el otoño británico ante las más de 200 mil peticiones que llegaron a su oficina. En un comunicado ayer, el órgano regulador de la televisión, Ofcom, señaló que estaba siguiendo el tema muy de cerca. Por ley Ofcom debe dictaminar si el otorgamiento de una licencia televisiva es “apropiado” y puede lanzar una investigación sobre el tema en cualquier momento. La reacción de los mercados fue una clara señal de las dificultades que enfrentará la operación: las acciones de BskyB cayeron en un 8 por ciento. El escándalo del News of The World no pudo llegar en peor momento para las ambiciones del grupo Murdoch.

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Coulson comprometió de cerca al gobierno de Cameron con las prácticas del periódico de Murdoch.
Imagen: AFP
 
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