EL MUNDO › EL EX CANCILLER COLOMBIANO REYES HABLA DEL PROCESO DE PAZ

“Nunca antes se avanzó tanto”

El diplomático sostuvo que el tráfico de armas constituye un problema que en Colombia está fuertemente ligado con el narcotráfico y el crimen organizado. Sin embargo, destacó los resultados obtenidos tras décadas de lucha contra la violencia.

 Por Patricio Porta

Las FARC tienen que entender que ésta es la última oportunidad para alcanzar la paz. En esos términos se refirió Camilo Reyes a las negociaciones entre el gobierno colombiano y el grupo guerrillero. Reyes, ex canciller de Colombia durante el gobierno de Ernesto Samper (1994-98) y actual director del Observatorio de Armas Ligeras y Pequeñas, Municiones y Explosivos de la Universidad del Rosario (UR) de Bogotá, es uno de los diplomáticos más reconocidos de su país. La influyente revista Semana lo describió como el “canciller en la sombra” cuando se retiró del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde había trabajado durante 35 años. Se desempeñó como embajador, vicecanciller y representante de Colombia en Naciones Unidas. En 2008 abandonó la vida diplomática para dedicarse a trabajar en temas de desarme.

“Soy muy optimista en relación con el proceso de paz. Y lo soy teniendo en cuenta que tengo 64 años y que he vivido ya varios procesos de paz. Nunca antes se había avanzado tanto como en esta ocasión. Además, si consideramos los cinco puntos principales de la agenda de negociaciones, se ha avanzado de forma importante y promisoria en tres de ellos. Entonces hay razones para creer que podríamos llegar a alcanzar la paz”, aseguró a Página/12.

De paso por Buenos Aires, donde esta semana participó en un seminario internacional organizado por la Fundación No Proliferación por la Seguridad Global. el ex canciller sostuvo que el tráfico de armas constituye un problema que en Colombia está fuertemente ligado con el narcotráfico y el crimen organizado. Sin embargo, destacó los resultados obtenidos tras décadas de lucha contra la violencia. “Ha disminuido mucho, entre otras cosas porque el Estado colombiano fue muy exitoso en la lucha contra las mafias, el paramilitarismo y la reducción del narcotráfico. Y eso se ve en todos los índices y en todas las estadísticas. Afortunadamente, Colombia logró pasar esa página y recuperar el control del territorio, la presencia del Estado y la eficiencia de los organismos de seguridad. Todavía queda trabajo por hacer, no estamos en la situación ideal. Pero hubo una notoria recuperación, y por lo tanto una notoria reducción de las peores expresiones de ese tipo de delincuencia”, sostuvo el diplomático.

Por otra parte, señaló que el actual proceso de paz depende en gran medida de la voluntad de las FARC de deponer las armas, una condición que no permite vacilaciones. “Hoy día no soy funcionario público y tengo la información que tiene el colombiano del común sobre el avance de las negociaciones. No tengo acceso a información exclusiva. Pero dicho lo anterior, y desde el punto de vista de alguien que ha trabajado el tema de las armas, creo que el proceso de desmovilización, desarme y reintegración (DDR) va a ser difícil y exigente. Pero también creo que en este momento Colombia es capaz de hacerlo”, apuntó Reyes.

En este sentido, el diplomático advirtió que la paz deberá ser libre de armas si se quiere alcanzar un acuerdo definitivo y a largo plazo. “En cuanto a lo que se refiere dentro del DDR al desarme, es ineludible que las FARC entreguen las armas y que cumplan todos estos acuerdos de la mejor buena fe. El pueblo colombiano no va a aceptar una paz armada. Lo digo como antiguo estudioso de este tema: lo que deseo es no sólo que entreguen las armas sino que ojalá el proceso prevea su destrucción”, expresó.

En tanto, Reyes recordó que el Estado colombiano siempre ha tenido que enfrentarse a problemas complejos. Desde los ’80 hasta finales de los ’90, el narcotráfico tuvo una presencia tan destructora, según sus palabras, que trajo consigo un comercio ilícito de armas verdaderamente agresivo. Algo similar a la realidad que atraviesa hoy México, aunque Reyes dijo no creer en espejismos. “México es un país importante, es una nación hermana. Por eso hay que tener mucho cuidado con los términos. La comparación y el término ‘colombianización’ son una simplificación equivocada, porque ninguno de los dos países ha pasado o pasa por procesos simples. Pero sí hay un elemento en común: el narcotráfico. En Colombia fue devastador. Trajo consigo muchísima violencia, mucha sangre, muchas víctimas y un ataque muy agresivo en contra de nuestras instituciones. El país pudo resistir y superó esa etapa exitosamente, aunque el peligro sigue existiendo y Colombia, así como cualquier otro país de América latina, no puede bajar la guardia ni un segundo”, advirtió el ex canciller.

Luego de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas en el estado de Guerrero, diversos medios y analistas calificaron a México de “Estado fallido”, algo que Reyes rechazó. “Hay que tener cuidado además con esos términos que no aportan nada a un análisis serio del problema. No tengo la menor duda de que México lo superará. Es algo muy difícil. Pienso que hay que fortalecer las instituciones. Colombia logró fortalecer a las fuerzas militares y a la policía. Logró también avanzar en un trabajo político para que el país viera con unos ojos similares y las fuerzas políticas vieran como un propósito común ese fenómeno”, indicó.

“Partiendo de la lucha para fortalecer las instituciones del Estado y la lucha contra la corrupción, la recuperación del control territorial y la confrontación con mucho más valor y determinación de la criminalidad organizada, se puede superar. Colombia pudo. Pero no se puede ignorar –alertó Reyes– el riesgo que existe.”

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“Hay razones para creer que podríamos llegar a alcanzar la paz”, sostiene Reyes.
Imagen: Guadalupe Lombardo
 
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