EL PAIS › EL POSIBLE ACUERDO ENTRE MAURICIO MACRI Y FRANCISCO DE NARVAEZ

Sólo un asunto de conveniencia

La relación entre ambos no es buena, pero la falta de un candidato fuerte del PRO en la provincia de Buenos Aires podría llevarlos a reeditar su alianza. En busca de alternativas, De Narváez tiende puentes con Daniel Scioli y el macrismo piensa en Melconian o Redrado.

 Por Werner Pertot

“¿Y este a qué viene? ¿A sacarse la foto?”, le comentó Mauricio Macri a uno de los comensales cuando vio entrar a Francisco de Narváez a la cena de Consenso Republicano. Efectivamente, minutos más tarde llegaba la imagen que registraba el saludo de ambos. Según los macristas, el Colorado había asistido a otros dos eventos en busca de esa foto. En el entorno del Colorado lo desmienten. La relación entre los dos ex aliados de Unión-PRO sigue bajo cero, aunque la decisión de Gabriela Michetti de no jugar en provincia dejó al PRO sin un candidato fuerte y lo acerca a la posibilidad de reeditar el acuerdo. De Narváez no pierde de vista que el macrismo lo necesita, pero a la vez sigue tendiendo puentes con Daniel Scioli. Los armadores del PRO, por su parte, piensan otras opciones bonaerenses: están midiendo a los economistas Carlos Melconian y Martín Redrado.

La resolución de Michetti de no competir en provincia desencadenó un nuevo vaivén entre los dos políticos-empresarios que se aliaron en 2009 para derrotar al kirchnerismo y luego destruyeron la relación hasta lo que parecía ser un punto de no retorno. Sin la candidatura fuerte de la ex vicejefa, en el PRO hay quienes empiezan a recordar una vieja frase de Eduardo Duhalde sobre De Narváez: “Nunca hay enemistades tan fuertes para que, si te conviene juntarte, no te olvides de que era tu enemigo”.

“Me volvería a juntar con Mauricio Macri y Gabriela Michetti. Hablamos, somos amigos y en muchas cosas coincidimos y en otras no tanto, pero quiero volver a trabajar pronto con ellos”, reconoció De Narváez en el programa Políticos al asador, que conduce Flavia Palmiero. “Hay que unirse. Lo que se junta la noche de la elección, se gane o se pierda, se termina dividiendo”, aleccionó el Colorado. La respuesta de Macri no podía ser más gélida: “Por el momento, no pensamos ni estamos hablando de eso. Queremos armar una Unión-PRO bien amplia, sin agresiones, y con la única condición que los que se sumen piensen en el futuro”, dijo.

De Narváez señaló, en tanto, que habla “con Daniel Scioli. Cada uno sabe dónde está”. Tiene dos dirigentes que están en contacto con el gobernador bonaerense: José “Pepe” Scioli y Gustavo Ferrari. Una de las alternativas del Colorado es que Scioli lo lleve como candidato a gobernador en 2015, cuando plantea jugar “por dentro del PJ”. Según dicen en el entorno de De Narváez, ya entendió que la alianza con el radicalismo en 2011 fue “antinatural y así lo vio la gente”. De Narváez no prevé que Scioli vaya a abrirse del oficialismo el año que viene. Según comentan en el coqueto bunker de Las Cañitas, Scioli le suele decir a su jefe de Gabinete, Alberto Pérez: “Yo salto del kirchnerismo. Pero, ¿decime adónde?”.

Para el sector de De Narváez, el acuerdo con Macri no será un problema. Descuentan que no le va a quedar otra alternativa que cerrar con él, ahora que ya no tiene a una candidata fuerte. “Macri no tiene nada. Ni Grindetti ni Montenegro tienen votos”, indican cerca del empresario de origen colombiano, aunque aclaran que todavía no hay conversaciones con el PRO.

En el macrismo relativizan esa visión y también lo que “mide” actualmente De Narváez en la provincia. “Con el Colorado va a haber que cerrar”, estima uno de los armadores sobre un candidato que les puede dividir el electorado. Sin embargo, considera que no tendrá el protagonismo que él prevé. Algunos hasta arriesgan que podría ir con ellos, pero no primero en la lista. “Las conversaciones existen. La relación existe. Pero no es el momento de avanzar en un acuerdo electoral”, estima uno de los principales operadores macristas.

Además de la relación dañada que quedó después de Unión-PRO, otro de los problemas es que De Narváez propone que se arme un frente deponiendo las candidaturas a presidente en 2015, algo que Macri no tiene pensado hacer. Ya lo dejó bien en claro el ministro de Gobierno Emilio Monzó: “Los que piden que se dejen las candidaturas de lado son los que no tienen votos y por eso no renuncian a nada. Tenemos candidatos y no podemos abandonar esa realidad”.

En el PRO, en cambio, tienen la idea de reforzar a candidatos propios, para lo que habrá en los próximos meses recorridas de las que participarán Mauricio Macri, Jorge Macri y Miguel Del Sel, entre otras figuras. También piensan avanzar en la consolidación territorial y con el programa de reclutamiento “Yo estoy”. Los potenciales aliados bonaerenses son el intendente de San Isidro, el radical Gustavo Posse, y el de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino. Ambos se sacaron una foto con Macri.

Aunque la idea de los macristas es no hablar hasta fin de año de los posibles candidatos, ya empezaron a medir a Carlos Melconian como figura propia en la provincia. El economista todavía no les dio el sí, pero no parece ser tan remiso como Michetti. “Nació en Valentín Alsina. Es bonaerense. Tiene nivel de conocimiento alto. Puede intervenir en el tema económico que va a ser importante”, lo endulza uno de los armadores.

Otra posible alianza que están explorando es con Martín Redrado. El ex titular del Banco Central y pareja de Luciana Salazar mandó a hacer pintadas con su nombre en territorio bonaerense como globo de ensayo. Los macristas iniciaron conversaciones con él y también lo midieron en la provincia. “Mide bien. Y estamos hablando con él. Pero no sabemos si va a ser nuestro candidato. Es una posibilidad.”

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La relación entre Francisco de Narváez y Mauricio Macri sigue bajo cero.
Imagen: DyN
 
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