EL PAíS › LA CAUSA POR LA MUERTE DE NISMAN

El problema de los mails

 Por Irina Hauser

La fiscal Viviana Fein recibió un breve anticipo que indica que no le resultará sencillo acceder al contenido de los e-mails de Alberto Nisman previos a su muerte, algo que les había pedido a las empresas Microsoft, Yahoo y Hotmail, con sede en Estados Unidos. Si bien el mes pasado la embajada de ese país y el FBI le hicieron llegar gestos de apoyo, ahora todo indica que la Justicia norteamericana condiciona el envío de cualquier información de los correos. Según la información que Fein recibió, por ahora por canales informales, le exigirían testigos de que el fiscal fallecido estaba bajo amenazas, lo cual sería una paradoja porque lo que la investigación busca determinar es si había intimidaciones o advertencias en los mails que pudieran haber propiciado su fallecimiento, por ejemplo como suicidio inducido.

Aunque en la Cancillería aseguran que aún no recibieron ninguna respuesta de las autoridades norteamericanas, según la información que maneja Fein le pondrían ciertos requisitos para girarle el contenido de los emails del fallecido titular de la Unidad AMIA. La fiscal ya había pedido hace cerca de cuatro meses la información vinculada a mails y las páginas web visitadas por Nisman, pero no tuvo respuesta, y por eso pidió apoyo personalmente la embajada.

Uno de los primeros hallazgos del peritaje tecnológico que se realiza en la causa fue que la computadora de Nisman había tenido navegaciones el domingo 18 de enero desde las 7 de la mañana. El dato causó revuelvo porque ponía en entredicho la teoría de la querella de Sandra Arroyo Salgado, según la cual Nisman había muerto el día anterior, asesinado. Aquella mañana hay visitas a las webs de Página/12 y otros diarios, a Google, Instagram y el correo de Yahoo.

La semana pasada también se supo que una cuenta de Hotmail que Nisman había dado como referencia al Banco Merrill Lynch en Estados Unidos (donde tenía la famosa cuenta sin declarar que recibió transferencias por más de 600 mil dólares) volvió a registrar movimientos después de tres años sin uso, un día después de que el fiscal presentara la denuncia por encubrimiento contra Cristina Kirchner y otros funcionarios, es decir, el 15 de enero, y un día antes de la muerte, el 17 de enero. Incluso se determinó que los últimos cinco accesos fueron desde el departamento de Nisman en la Torre Le Parc, en Puerto Madero.

Las expectativas de la fiscalía de Fein respecto de la posible repuesta de Estados Unidos bajaron abruptamente. Ella, todo indica, rastrea una posible hipótesis de suicidio inducido a través de los correos. Si se confirma que las autoridades norteamericanas le piden testigos o pruebas de lo mismo que ella está tratando de dilucidar, la situación se convierte en una encerrona de difícil solución.

Fein se tomará licencia la mitad de noviembre. Para cuando vuelva espera tener el informe final de los peritos tecnológicos y tomará una serie de declaraciones testimoniales importantes, entre ellas a un agente de la Agencia Federal de Inteligencia, Fernando Pocino, mencionado por el fiscal Carlos Stornelli, y a un ex agente, Alberto Mazzino, quien ya declaró, pero aparece en una secuencia de llamados con Pocino y el ex jefe de operaciones Antonio Horacio Stiuso el mismo día de la muerte de Nisman. También habrá una declaración inesperada: la del narcotraficante preso Henry López de Jesús Londoño, conocido como Mi Sangre, quien envió un mensaje a la fiscalía diciendo que tiene información para aportar.

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