EL PAíS › FUERTE SUBA EN PRECIOS DE ALIMENTOS. PREPAGAS, “CLAVADAS” EN EL 2 POR CIENTO PARA EL INDICE

El golpe de enero pegó fuerte en la mesa

En medio de suspicacias, envuelto en polémicas e intrigas, el índice de precios al consumidor del Indec tuvo en enero un aumento del 1,1 por ciento. El fuerte aumento de las hortalizas elevó el costo de la canasta de alimentos. De la suba de cuotas en las prepagas, sólo se computó el 2% autorizado por Comercio Interior.

 Por Claudio Zlotnik

En medio de la crisis desatada tras el desplazamiento de la directora de Indices de Precios de Consumo, Graciela Bevacqua, el Indec informó ayer que la inflación de enero fue del 1,1 por ciento. Por debajo de las estimaciones de las consultoras de la city y también de los cálculos que habían dejado trascender técnicos del Instituto. La clave para que el índice fuera inferior incluso al 1,3 de enero del año pasado fue la decisión de estimar en un 2 por ciento el aumento en la medicina prepaga. Como adelantó Página/12 en su edición de ayer, no se dio por válido el incremento del 22 por ciento incluido en las facturas de la mayoría de los afiliados. Más allá del numerito del IPC, el dato preocupante del mes pasado volvió a ser la evolución de la canasta básica alimentaria. Registró un alza del 2,6 por ciento, y en los últimos tres meses ya se encareció lo mismo que en todo 2006.

La medición del aumento en las prepagas fue la que generó la crisis en torno del Indec. Para el Gobierno, hubiese sido injusto ponderar una suba del 22 por ciento porque ese ajuste formaba parte de nuevos planes que no habían sido autorizados por la Secretaría de Comercio. De hecho, hasta el momento sólo se habilitaron cuatro de los flamantes “planes integrales” de las prepagas. El argumento oficial es que el único aumento válido es del 2 por ciento y que los clientes deben reclamar el reintegro si les cobraron de más. Este cálculo tampoco toma en cuenta los costos de los “copagos”, cuya lista completa aún se desconoce. En línea con este argumento de refundación del sistema de medicina privada, en el informe del Indec se publicó un rubro hasta ahora inédito: la “afiliación al sistema de salud” que, justamente, registró un alza del 2 por ciento.

Por el conflicto en el Indec, la divulgación de la inflación tuvo una demora de casi tres horas. Una vez que la flamante funcionaria Beatriz Paglieri tuvo el informe en sus manos, hubo una reunión de directores del Instituto que exigieron conocer el informe antes de que se hiciera público. Se realizó una especie de chequeo de último momento.

La designación de Paglieri, funcionaria cercana a Felisa Miceli, había generado una dura polémica entre la plana mayor del Gobierno y los técnicos del Indec, que tuvo su momento más caliente el último fin de semana, cuando el ministro Aníbal Fernández trató de “mafiosos” y “forajidos” a los trabajadores del organismo. Y la Casa Rosada hizo una cerrada defensa del nombramiento de Paglieri, en contraposición a las acusaciones de manipulación del índice de inflación.

La decisión de ponerle un límite al alza de las prepagas morigeró la inflación del mes pasado. El rubro “Atención médica y gastos para la salud”, del cual forman parte las prepagas, tiene un peso de aproximadamente 10 por ciento en el IPC. Especialistas consultados por este diario estimaron que el aumento del 22 por ciento en las prepagas debería consignarse en el próximo índice, con los planes integrales ya legitimados. El otro ítem que suavizó el índice fue la ropa, que registró una baja del 2,5 por ciento en promedio.

Por el contrario, los alimentos y las bebidas volvieron a registrar fuertes alzas, con una tendencia preocupante. Este rubro aumentó 1,9 por ciento. A su vez, la canasta básica alimentaria (CBA), que mide la línea de la indigencia, se incrementó 2,6 por ciento.

A instancias del incremento de los alimentos, la CBA mantuvo un repunte sensible a partir de octubre. Ese mes costaba 395,15 pesos y ahora se situó en 425,10. Ese aumento del 7,6 por ciento en tres meses está apenas una décima por debajo del que había registrado a lo largo de todo el año pasado. La canasta para una familia de cinco integrantes ya se encuentra en 593 pesos. Si se mantuviera este ritmo, en un año se alcanzaría un incremento de su valor de aproximadamente el 35 por ciento. Desde Economía buscaron quitarle dramatismo a que se haya acelerado la tendencia alcista, y en un informe destacaron que la CBA se incrementó 9,4 por ciento en los últimos 12 meses, menos que el 15 por ciento registrado en 2005.

Las verduras, con un 9,8 por ciento en promedio, fue lo que más se elevó en el rubro alimentario. El limón, los zapallitos, los tomates, la zanahoria y la lechuga volvieron a anotarse como los productos de mayores subas, a pesar del acuerdo rubricado entre Guillermo Moreno y los comerciantes mayoristas y minoristas del sector (ver cuadro aparte). Desde el Palacio de Hacienda aportaron un elemento tranquilizador: las verduras, que durante la primera semana de enero mostraban subas promedio del 27 por ciento, terminaron el mes con una desaceleración de los incrementos, con un 11 por ciento en promedio.

Hubo otro acuerdo de precios que se incumplió. Fue el caso del pollo, que debería expenderse al público a 4 pesos el kilo pero que, sin embargo, el Indec detectó que se vende a 4,44 pesos. Durante enero, el pollo se encareció el 2,3 por ciento. También fue destacable el aumento del filet de merluza, del 10,3 por ciento, a 12,49 pesos el kilo.

La suba de los cereales en los mercados internacionales también impactó en los precios minoristas, aun cuando se pusieron en marcha distintas estrategias para contenerlos. Se anotaron incrementos del 2,4 por ciento en las galletitas; de la misma magnitud en los tallarines; y del 1,6 por ciento en el caso de los ravioles. También se dispararon los valores de los aceites, hasta el 7,9 por ciento, y hubo ajustes en algunos lácteos (leche en sachet 0,6 y quesos, entre 0,9 y 3,8). En carnes, el alza promedio fue del 1,4 por ciento.

Desde el lado de los servicios, los alquileres mostraron un repunte del 1,9 por ciento, mientras que el turismo, por una cuestión estacional, registró un ajuste del 3,7. Los taxis también aumentaron un 7,7 por ciento.

Los otros dos indicadores difundidos ayer reflejaron situaciones disímiles. Los precios mayoristas registraron en enero una más que moderada suba del 0,3 por ciento, acumulando 6 por ciento en 12 meses. El índice del costo de la construcción, en cambio, volvió a dispararse, con una suba del 2,5 por ciento en el mes y del 19,8 por ciento con respecto a enero del año pasado.


Terminales, en primera

La venta de autos cero kilómetro a concesionarias registró un alza del 11,1 por ciento en enero frente al mes anterior, informó la Asociación de Fábricas de Automotores. Las cifras de enero de 2007 resultaron ampliamente favorables frente a enero de 2006. Según las cifras de Adefa, en enero pasado la producción fue de 17.057 unidades, las exportaciones ascendieron a 9884 vehículos y las ventas a concesionarias (incluidos importados por las terminales), a 45.705 automóviles, con subas del 38,2 por ciento, 91,7 y 16,4, respectivamente, en relación a un año atrás.

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Dos horas después de lo previsto, supervisado por escribano y bajo la vigilia de sus empleados, el Indec informó la suba de precios.
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