EL PAIS › COMO ES EL POLO QUE UNIRA LAS DISTINTAS INSTITUCIONES

La investigación y su difusión

“Es la gran innovación en materia de gestión de la ciencia. Concentra la administración, la investigación y la divulgación popular, algo que no existe en otro lugar del mundo.” De esa manera, el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, describió al flamante Polo Científico Tecnológico. A partir de este espacio abierto a la comunidad, “se busca desmitificar la imagen de lo científico” como algo aislado de la sociedad. Centros de investigación de carácter internacional, las dependencias del ministerio y la sede de la Agencia Nacional de Promoción Científica (Anpcyt) compartirán este predio de 30.000 metros cuadrados, dividido en dos edificios (Blanco y Rojo). Para el ministro, la inauguración de ayer simboliza la recuperación del “liderazgo argentino en educación científica”.

Una de las características distintivas del Polo será el comedor, que servirá de punto de encuentro diario entre el personal científico, y que a su vez estará abierto al público. Este lugar fomentará el intercambio de ideas entre investigadores de diversas disciplinas, lo que “muchas veces deriva en grandes innovaciones”, sostuvo el funcionario. Al mismo tiempo, al ser accesible a cualquier persona, “sirve para romper la imagen del científico como alguien separado del mundo cotidiano”, resaltó Barañao.

En una segunda etapa, ya adjudicada y que demandará 18 meses de trabajo, se cubrirá una superficie de 20.000 metros cuadrados. Tendrán su lugar allí el nuevo edificio del Conicet, un museo interactivo de ciencia y un auditorio de exposiciones que podrá albergar a 500 personas. “Todo está pensado para hacer exhibiciones, trabajo con docentes escolares, conferencias. Mucha divulgación de la ciencia”, se entusiasmó el funcionario.

Entre las novedades que acarrea la inauguración del Polo, se destaca el inicio de actividades de los Institutos Internacionales Interdisciplinarios para la Innovación (I4), situados en el Edificio Blanco. Una de esas unidades es el Instituto Partner de la Sociedad Max Planck, “la más prestigiosa en materia científica en Alemania, y por ende a nivel mundial”, resaltó el ministro. La principal tarea en estos laboratorios será el estudio de las biociencias, con énfasis en la biomedicina. Que esta institución alemana haya optado por Argentina para trabajar en América latina “demuestra la gran calidad de nuestros recursos humanos, y a la vez da a la ciencia del país un sello de calidad notable”, enfatizó Barañao. Según estima, antes de fin de año comenzarán las primeras experimentaciones en esta área.

En el edificio Blanco actuarán también la Unidad de Investigación y Capacitación del Centro Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología (Icgeb) de Trieste, especializada en bioseguridad y bioética; el Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciecti), apuntado a fomentar el desarrollo de las ciencias sociales; y el Centro Bilateral de Diseño Industrial (Argentina-Italia), con énfasis en las nuevas tecnologías.

Tras el acto inaugural, en el que estuvieron presentes estudiantes secundarios, obreros de la construcción, científicos argentinos y alemanes, entre otros, Barañao reflexionó: “Siempre la comunidad científica estuvo aislada, cuando toda la sociedad financia su trabajo. La inauguración fue una muestra simbólica de lo que queremos”.

Informe: L. R.

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