SOCIEDAD › EL GOBIERNO DICE QUE EL 90 POR CIENTO DE LAS EMPRESAS NO CUMPLE CON EL DESCANSO DE LOS CHOFERES

Víctima y victimario en el volante

El fiscal acusó al chofer del micro por “homicidio con dolo eventual”, castigado con hasta 25 años de cárcel. Su abogado dice que sólo había dormido tres horas. Para un funcionario de Trabajo, hay empresas que “desprecian la vida humana”.

 Por Pedro Lipcovich

El conductor del ómnibus de El Rápido Argentino que se accidentó el domingo declaró –según su abogado– que la empresa lo obligaba a un sistema de “vuelta redonda”, por el cual no había tenido más de tres horas de sueño. De hecho, la empresa no informó en término si los choferes del micro accidentado habían cumplido con los descansos reglamentarios, y el Ministerio de Trabajo bonaerense decidió intimarla a informar. En este contexto, el titular de la Subsecretaría de Fiscalización del Trabajo de la Nación admitió ante este diario que “el 90 por ciento de las empresas de autotransporte de pasajeros violan las normas sobre descanso de los choferes” al extremo de que “desprecian la vida humana”. Y una entidad dedicada a la seguridad vial denunció que las empresas consideran como “tiempo de descanso” el que los choferes pasan sin manejar arriba del micro. Entretanto, la fiscalía pidió que el conductor del micro sea juzgado por “homicidio doloso” y que el otro chofer, que cumplía su “tiempo de descanso” arriba del micro, sea juzgado por “homicidio culposo por omisión”.

Ayer la fiscal Fernanda Jachman tomó declaración a Javier Rodríguez y Luis Garófalo, conductores del ómnibus de El Rápido Argentino que, en la madrugada del domingo, al cruzar un paso a nivel con las barreras bajas, fue atropellado por un tren, lo que causó 17 muertos y 64 heridos. La fiscal solicita que Rodríguez, que conducía el vehículo, sea procesado por “homicidio con dolo eventual, en concurso ideal con lesiones graves dolosas”, con pena prevista de 8 a 25 años, y que se juzgue a Garófalo por “homicidio culposo por omisión, agravado por la cantidad de muertes, en concurso ideal con lesiones culposas”, penado con dos a cinco años de cárcel. Anoche, el chofer seguía detenido, mientras que su compañero recuperó al libertad.

Según Oscar Salas, abogado de Javier Rodríguez, éste “dijo que no vio la barrera y que tampoco vio la señalización”, y que el régimen de trabajo era “de vuelta redonda: luego de hacer un recorrido que lleva muchas horas, vuelve al mismo lugar”. En el caso de Rodríguez, según su abogado, “sale de Barracas a las 12 del mediodía. Hace todo el recorrido, vuelve a Barracas a las 7 de la mañana y vuelve a salir a las 12 del mismo día; había hecho tres vueltas durante tres días completos, luego descansó un día y antes del accidente llevaba dos vueltas con ese ritmo. Y no descansan donde tienen que descansar, sino en el micro”.

Entretanto, el Ministerio de Trabajo bonaerense intimó a la empresa El Rápido Argentino para que en 48 horas presente la documentación referida a los descansos de los choferes de sus micros de pasajeros. Según esa cartera, la firma debió haber hecho esa presentación antes de las 14 de ayer, “pero al no hacerlo, se resolvió intimarla”.

La conducta empresarial de El Rápido Argentino podría vincularse con que “el 90 por ciento de las empresas infringen la normativa sobre descanso de los choferes, y la causal más clara es que no contratan la cantidad de personal necesaria”. Así lo manifestó a Página/12 Guillermo Alonso Navone, subsecretario de Fiscalización del Trabajo y la Seguridad Social del Ministerio de Trabajo de la Nación. Ya el 27 de julio del año pasado, en Página/12, la viceministra de Trabajo de la Nación, Noemí Rial, había señalado que estas empresas cometen “fraude” con las libretas de trabajo de los choferes.

“Efectivamente –reconoció ayer Alonso Navone–, muchas libretas tienen tachaduras, enmiendas, o se llenan cuando ‘le cae’ la inspección a la empresa. Pero a veces ponen la información verdadera donde uno constata que el chofer no tuvo el descanso correspondiente.”

El subsecretario denunció “la falta del descanso reglamentario de 12 horas, ya que los hacen salir antes, e incluso, con frecuencia, en lo que llaman ‘rebote’: deben salir de regreso apenas llegaron”. En cuanto al accidente de Dolores, “todavía no tengo el dato pero, aunque el viaje en sí fuera relativamente corto, si había ‘rebotes’ la jornada pudo haberse extendido indebidamente”.

También en relación con el accidente del domingo, el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) denunció que “las empresas cuentan como ‘tiempo de descanso’ el que los choferes pasan sin manejar a bordo del micro, pero eso no es descansar –advirtió Marcelo Aiello, representante de esa entidad–. El chofer en la butaca descansa tan poco como un pasajero en su asiento: queda con el cuerpo dolorido y sin la cabeza despejada; el cansancio provoca una ‘visión entubada’, que impide prestar atención a los estímulos periféricos”.

El subsecretario Alonso Navone admitió que “las empresas sostienen que el tiempo sin manejar a bordo del micro es de descanso: no es así. Este ministerio dice que deben establecer un sistema de postas, de modo que, al ser reemplazados para el viaje de vuelta, los choferes puedan descansar en el punto de destino”. Ya en julio pasado la viceministra Rial había incluido esta cuestión entre los problemas por los que “el ministerio viene peleando desde hace cuatro años”, que ya son casi cinco.

–El Ministerio de Trabajo viene denunciando irregularidades graves que no se solucionan. ¿Carece de capacidad de sanción? –preguntó Página/12 al subsecretario de Fiscalización del Trabajo.

–No podemos controlar todos los servicios que salen minuto a minuto en todo el país. Necesitaríamos una dotación de personal incalculable –contestó Guillermo Alonso Navone.

–Pero la aplicación de sanciones efectivas, aunque fuese sólo en algunos casos, ¿no podría actuar como disuasivo?

–Hemos llegado a intervenir empresas, en acción conjunta con la Secretaría de Transporte, como paso previo al levantamiento de la concesión; para evitar esto último, la empresa contrató el personal que le faltaba. Pero también comprobamos que choferes que habían salido de la terminal de Retiro con el debido descanso, en alguna parada cercana eran reemplazados por otros que venían sin descansar.

–Tal como usted las presenta, las empresas parecen organizaciones delictivas, más que prestadoras de un servicio público.

–Muestran casi un desprecio por la vida humana –contestó el subsecretario.

–La impunidad que usted describe hace pensar en una complicidad de funcionarios públicos...

–No –contestó Alonso Navone–. Es un problema de larga data. La intención de cambiar las cosas se manifiesta en nuestro proyecto de establecer un sistema de control por tarjeta magnética (ver aparte).

Ayer la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó que el accidente de Dolores fue “un acto de irresponsabilidad”, y preguntó: “Si el colectivo era nuevo, impecable, y el paso a nivel tenía todos los niveles de la modernidad, ¿qué fue lo que falló?”.

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Según su abogado, en la indagatoria, el chofer “dijo que no vio la barrera y tampoco vio la señalización”.
Imagen: Télam
 
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