SOCIEDAD › LA MUERTE DE LUCAS REBOLINI

Primera autopsia

Según afirmaron fuentes judiciales, ayer por la mañana peritos oficiales y de parte hicieron una revisión del protocolo de la autopsia practicada a Lucas Rebolini, el hijo de los actores Antonio Grimau y Leonor Manso. “No hubo irregularidades”, agregaron las fuentes, ni se veían golpes en esa primera autopsia realizada en la Morgue Judicial porteña, donde el joven fue llevado en calidad de NN el 12 de febrero pasado. La verificación, en cuya apreciación coincidirían los peritos de parte, confirmó que Rebolini Manso falleció de una neumopatía. De esa manera, se podría desistir de una segunda autopsia, pedida por los padres.

“Todavía faltan informes complementarios, que hasta el viernes no estaban hechos. Son estudios de rigor para los que se toman muestras de distintos órganos y vísceras para hacer exámenes toxicológicos”, comentó ayer una fuente de la Procuración General de la Nación, en medio del hermetismo del caso, a pedido de los familiares.

La verificación hecha ayer consiste en la revisión del informe pericial, las fotos y videos de la autopsia para constatar la existencia de alguna irregularidad.

Rebolini Manso fue internado por primera vez en los primeros minutos del 6 de febrero en el Hospital Fernández por un fuerte dolor en el tórax. Había ingresado sin documentos y escapó a los 15 minutos. Una hora después, apareció en la esquina de Castex y Salguero, a pocas cuadras del hospital. Al rato llegaron dos patrulleros de la comisaría 51 y, según un testigo, habrían golpeado innecesariamente a Rebolini Manso antes de que llegara la ambulancia del SAME que lo devolvió a la guardia del Fernández.

“En las circunstancias en las que ingresó no había posibilidad de diálogo”, comentó la subdirectora del Hospital Fernández, Angélica Martín, al referirse a la excitación psicomotriz que sufría Rebolini Manso antes de entrar a la guardia por primera vez. Cuando volvió los médicos le dieron una anestesia total y lo conectaron a un respirador artificial, informó la subdirectora, quien definió el estado del músico como “una psicosis tóxica”. Estuvo cuatro días en terapia intensiva y su neumopatía derivó en una insuficiencia respiratoria y un posterior paro cardíaco.

Rebolini Manso falleció el 10 de febrero y la denuncia sobre la desaparición se hizo el 3 de marzo pasado. Trece días después sus padres supieron que estaba en la Morgue Judicial sobre la calle Junín, a pocos metros de avenida Córdoba. En la cochería Zucotti, encargada del sepelio, dicen que “falta la autorización de la comisaría 19 para que retiremos el cuerpo. Lo único seguro es que no se puede cremar el cuerpo porque hay una orden judicial de por medio, al menos por un año”, detalló un empleado.

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