SOCIEDAD › UN JARDíN DE INFANTES PORTEñO SE QUEDA SIN SEDE PORQUE SUS DUEñOS VENDIERON EL EDIFICIO

La educación pública con cartel de venta

El jardín funciona en un edificio alquilado, en Recoleta. Los dueños ya lo vendieron y el jardín funcionaría hasta fin de año. Hay dos proyectos para expropiar el lugar. Una escuela de Floresta atraviesa una situación similar.

Más de 150 chicos de entre 3 y 5 años no podrán cursar el año próximo en el jardín de infantes al que asisten, en el barrio de Recoleta, porque el edificio, alquilado por el gobierno porteño, ya fue vendido por sus dueños. El Jardín Nº 4 fue comprado por una empresa de emprendimientos inmobiliarios, al parecer, para construir una torre de departamentos. En busca de una solución, una delegación de padres se reunirá hoy por la mañana con el ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich. El diputado Francisco “Tito” Nenna (Encuentro Popular para la Victoria) anunció que presentará un proyecto para la expropiación del edificio. La iniciativa se sumará a la que presentó ayer el legislador Enzo Pagani (PRO). No es la primera vez que el gobierno porteño busca comprar este edificio: en 2005 se sancionó una ley de expropiación, pero la operación nunca se concretó.

“El predio está vendido.” Con esas palabras, la comunidad educativa se enteró de que el jardín, ubicado en Cabrera 3430, dejará de funcionar, ya que los nuevos dueños prevén hacer allí un emprendimiento inmobiliario. Los chicos, la mayoría de Almagro y Palermo, tendrían garantizadas las clases –jornada completa con comedor– hasta fin de año, pero sus padres no saben qué sucederá con el próximo ciclo lectivo. “El jardín corre peligro de cierre. Tenemos miedo de que no se encuentre una solución adecuada y que no se cumplan las promesas del gobierno”, contó Raúl Martínez, integrante de la cooperadora del jardín. Una de las principales preocupaciones es la ocupación de las vacantes para el próximo año: “Hay emergencia educativa en el nivel inicial. Estos chicos no tienen lugar en los jardines de la zona, porque hay otros en lista espera”, contó Verónica Pisetta, delegada de UTE.

Ante la compra del edificio donde funciona el jardín, los padres enviaron una nota, la Nº 8259971/2011, con fecha del pasado 27 de mayo, al Ministerio de Educación, con el propósito de explicar la problemática y transmitirle la “preocupación” por el futuro de sus hijos. El reclamo también llegó hasta al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, según contaron los padres. A pesar de estos reclamos, funcionarios de la cartera educativa recién se acercaron ayer a conversar con los padres.

Maximiliano Gulmanelli, titular de la Unidad de Apoyo a la Comunidad Educativa, y el diputado Pagani visitaron la escuela. “Vamos a garantizar la continuidad de la matrícula del lugar. Está la decisión política de llevar adelante un proyecto de expropiación”, afirmó Pagani a Página/12. El legislador explicó que están “garantizadas” las clases este año, pero previniendo lo que pueda suceder en el próximo, presentaron el proyecto. “La escuela nunca fue propiedad del Gobierno de la Ciudad, perteneció a un particular que se la vendió a otro. Ahora está el compromiso de que, con la ley votada, pase al dominio del Estado”, dijo.

Los padres sospechan que el gobierno porteño mantenía una deuda por el pago de alquiler con los propietarios. Para reclamar una solución, pidieron una reunión con el ministro de Educación, Esteban Bullrich. El encuentro será hoy a la mañana, a partir de las 11.30. Antes de la reunión, habrá una conferencia de prensa convocada por Nenna para presentar un proyecto de expropiación del establecimiento. “Macri entrega en bandeja la educación pública a empresarios con voracidad por negocios inmobiliarios”, denunció el legislador. Advirtió que se quedarían “sin institución educativa 155 chicos, en una zona donde faltan vacantes. Esto viene a profundizar esa problemática”.

Los padres tienen sus dudas respecto de la solución que puedan brindar los proyectos de expropiación. En 2005, la Legislatura porteña sancionó la ley 1804, en la que se declaraba de “utilidad pública y sujeto a expropiación” el mismo inmueble. Además, establecía que debía ser asignado a la Secretaría de Educación porteña para ser destinado al jardín de infantes integral, ubicado en Cabrera 3430. Pero lo dispuesto no se llevó a cabo y prescribió. Similar es la situación de la primaria Nº 21, del barrio de Floresta. Parte del edificio de la escuela está a la venta. Si bien hay un proyecto de expropiación, con dictamen favorable, en la Legislatura porteña, aún resta que los diputados lo traten en el recinto.

Informe: Soledad Arréguez Manozzo.

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Al Jardín Nº 4, ubicado en Cabrera 3430, asisten 150 chicos de 3 a 5 años.
Imagen: Sandra Cartasso
 
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