SOCIEDAD › LA MADRE DETENIDA POR MATAR A SU HIJO ACEPTO EN TV HABERLO HECHO POR VENGANZA

“Lo maté para cagar al padre”

Adriana Cruz fue detenida y trasladada a la U45 de Melchor Romero. Interceptada por un cronista, dijo a la cámara que había matado a su hijo por venganza contra el padre. El fiscal insiste en que la acusada no resulta inimputable.

 Por Horacio Cecchi

Adriana Cruz, la pareja del empresario de Covelia, Carlos Vázquez, quedó formalmente detenida ayer acusada del crimen de su hijo Martín, de seis años, luego de que el juez de Garantías platense, Juan Pablo Masi, aceptara el pedido de detención formulado por el fiscal Leandro Heredia. El caso del chico ahogado en el jacuzzi del country San Eliseo sigue sorprendiendo. En momentos en que era trasladada por penitenciarios hacia la subdelegación de Investigaciones de San Vicente, Cruz aseguró a un cronista de tevé que había matado a su hijo “para cagar al padre”. El juez sostuvo que la declaración será analizada y que no tiene el mismo valor de una confesión que hubiera realizado ante la Justicia. En tren de confesiones, ayer el fiscal confesó sin necesidad de hacerlo que “rompí en llanto durante cinco, diez minutos” al ver el cuerpo del niño, y no ahorró adjetivos hacia quien cometió el crimen (no mencionó en forma directa a la madre por supuestas cuestiones judiciables).

–Adriana, ¿vos mataste al nene? –le preguntó un cronista de Telefe Noticias a la madre cuando entraba a la SubDDI. La pregunta, sin pretensión de alcanzar una verdad ya repetida, sino hacer trizas a la mujer, tuvo su premio.

–Sí –respondió ella.

–¿Por qué motivo? –preguntó el cronista.

–Para cagar al padre –sorprendió la mujer.

–¿Para vengarte de tu marido? –quiso llevar corrección a la nota que se le había ido imprevistamente de las manos.

–Sí –confirmó la mujer y dejó dudas sobre su capacidad de comprensión tan mentada por el fiscal. La impulsividad no la exime, pero habrá que demostrar que tiene noción del lugar y del momento.

Por su parte, el fiscal Leandro Heredia volvió a ocupar el centro de las cámaras para describir el caso y lo que lo había impactado personalmente cuando tuvo oportunidad de ver el cuerpo del niño. “No tengo vergüenza en decirlo, me quebré –dijo–, claudiqué –reconoció sin pestañear–, rompí en llanto durante cinco, diez minutos”, aceptó sin mirar el minutero. “El niño muerto era muy parecido a mi hijo de ocho años”, agregó por fuera del expediente.

Después, adjetivó una descripción: “Yo, sin calificarla a ella, porque para hacerlo debería contar con una sentencia condenatoria, quisiera referirme a quien hizo esto, a quien produjo esta cruel matanza, como una persona absolutamente despreciable, abyecta, aborrecible”, expresó. “Realmente el hecho en sí es absolutamente abominable”, agregó, y describió la escena del crimen como “dantesca” y “de película”. Y, con un tono de amargura, sorprendió cuando dijo que al acudir a tomarle declaración, “la imputada se negó a declarar, pero me trató con actitud de desdén, no digo con desprecio, con indiferencia, digamos”.

Heredia también agregó que “el niño tenía un short puesto y la racionalidad indica que cuando uno se baña se despoja de las prendas, por una hipótesis que estamos trabajando es que tal vez habría sido arrojado cuando estaba durmiendo”, estimó y recordó que la hermana, cuyo dormitorio linda con el jacuzzi, “escuchó en la medianoche del lunes un alarido de su hermano que le llamó la atención, un grito que no era habitual, un llanto gutural, un estertor, pero no le generó la curiosidad para trasladarse al baño”.

El fiscal ratificó que “el estado en general de la persona acusada es de imputabilidad” y que de acuerdo con los exámenes psiquiátricos “estaba en sus cabales, sabía lo que hacía y pudo dirigir sus acciones a un determinado objetivo. Está imputada como una ciudadana común”.

De todos modos, Cruz será sometida a nuevos peritajes psiquiátricos y psicológicos para corroborar su estado mental. “Va a ser objeto de un estudio exhaustivo y pormenorizado, pero en principio no está incursa en ninguna de las causales de inimputabilidad de la que habla nuestro Código Penal”, remarcó. Ayer, con tanta prueba descriptiva, el juez Juan Pablo Masi aceptó el pedido que presentara Heredia de imputar a Cruz el homicidio calificado por el vínculo y por alevosía (indefensión de la víctima).

“La valoración probatoria la va a hacer el fiscal actuante, que ya ha requerido al canal el video que hemos visto todos”, señaló el juez y aclaró: “El valor que se le dará, obviamente, no es el mismo que una confesión prestada ante una autoridad judicial”. Consultado sobre la imputabilidad de la acusada, Masi indicó que “es un tema que habrá que analizar eventualmente. La defensa no ha planteado nada al respecto todavía. La inimputabilidad es una situación de excepción, es decir que hasta que no se demuestre que es inimputable es imputable, y así está siendo tratada”, explicó el magistrado.

“Hay un informe psiquiátrico elaborado por profesionales de la Asesoría Pericial de La Plata en el cual refieren en un parte preliminar que se concluyó únicamente que la señora tenía intentos autolesivos y que por eso se la derivó a una unidad penitenciaria con asistencia psiquiátrica”, agregó.

Después de su confesión en vivo, Cruz fue trasladada a la U45 de Melchor Romero, donde permanecerá mientras le realizan los estudios psiquiátricos.

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Adriana Cruz, la mujer acusada de matar a su hijo en el jacuzzi del country San Eliseo.
 
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