SOCIEDAD › EL IGUAZU SIGUE BAJANDO SU NIVEL, PERO EL VOLUMEN ALTO DEL PARANA AMENAZA A VARIAS PROVINCIAS

Alerta por la crecida que avanza aguas abajo

El descenso del Iguazú permitió habilitar casi todos los paseos de las cataratas, aunque varias localidades de Misiones seguían aisladas por cortes en la ruta 12. Operativos preventivos en Chaco, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe. Ayuda del gobierno nacional.

La crecida que experimentó el río Iguazú en Misiones comenzó a trasladarse al río Paraná. Su altura alcanzó ayer los 10,30 metros en el puerto de Posadas y los 4,2 en Ituzaingó, Corrientes. En la ciudad de Santa Fe, el Centro de Informaciones Hidrométricas de la Universidad del Litoral informó que el río creció hasta los 4,18 metros, por lo que el gobierno local declaró la emergencia hídrica. Aunque el nivel del Iguazú comenzó a descender, aliviando la descarga en el Paraná, las autoridades de Chaco, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe implementaron operativos preventivos, en los que 24 familias correntinas fueron evacuadas y se hará lo mismo con otras 500 chaqueñas. El gobierno nacional se puso a disposición de los gobiernos provinciales y municipales afectados.

La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) informó que el caudal del río Iguazú comenzó a descender en forma rápida. El organismo explicó que el río alcanzó el pico de creciente alrededor de las 3 de la mañana del martes con 38,60 metros, pero ayer descendió a 27,40. La tendencia indica que seguiría bajando porque mermaron las lluvias en el sur de Brasil.

El caudal del río Iguazú, en la provincia de Misiones, “ha comenzado la etapa de descenso”, aunque varias localidades del interior provincial continuaban aisladas ayer por la crecida del río Paraná y de varios arroyos, que producen cortes de los puentes, informó la Prefectura Naval Argentina (PNA).

El prefecto principal Julio César Mustafá, jefe de la delegación Posadas de la Prefectura nacional, sostuvo que “ha comenzado la etapa de descenso del caudal del río Iguazú y se espera que en las próximas 48 horas ese descenso llegue a la cuenca del Paraná”, que por ahora sigue creciendo pero en forma “moderada”.

En Misiones, el descenso del nivel del Iguazú permitió habilitar ayer casi todos los paseos del Parque Nacional Iguazú, donde se encuentran las cataratas, aunque permanecía cerrado el acceso a la Garganta del Diablo.

Mientras tanto, las localidades de Montecarlo, Piray, Caraguatay y Puerto Rico, en el interior de la provincia, continuaban aisladas debido al corte de la ruta nacional 12 por el embalsado de los arroyos Paranaí Guazú y Piray Guazú, que conectan con el río Paraná.

En ese marco, el intendente de la ciudad de Santa Fe, José Corral, declaró la emergencia hídrica, para tomar medidas preventivas que incluirán la realización de un censo de las familias que vivan en zona de riesgo y la instalación de módulos habitacionales para alojar a posibles evacuados.

El director de Gestión de Riesgos Comunal, Eduardo Aguirre Madariaga, expresó que “el pico de la crecida estaría llegando cerca del 25 del corriente mes” a la capital santafesina. Por su parte, el ingeniero del Instituto Nacional del Agua, Luis Lenzi, aseguró que el río crecería “en el orden de los seis metros en el puerto de Santa Fe”.

Los gobiernos de Chaco y Corrientes también activaron sus protocolos de prevención ante la inminente creciente del Paraná, ya que los pronósticos coincidían en que este fin de semana se registraría el pico de altura en sus ciudades ribereñas.

El gobierno de Corrientes advirtió sobre un panorama “poco alentador”, donde 24 familias ya fueron evacuadas en la isla de Apipé, en cercanías de la represa de Yacyretá. En este sentido, las localidades más complicadas son Ituzaingó, Itatí, Paso de la Patria y la ciudad de Corrientes.

En la localidad de Barranqueras, al sudeste de Chaco, se estima que un total de 500 familias, unas 3 mil personas, deberán ser evacuadas antes de que llegue el pico de la crecida. Los funcionarios calculan que el Paraná alcanzará un pico máximo de 8 metros de profundidad el próximo domingo.

Ante el alerta por la crecida del río, en Entre Ríos se espera que el pico llegue en aproximadamente 10 a 15 días. En la ciudad de Paraná, la Dirección de Hidráulica provincial estimó que el río alcanzará en las próximas horas los 5,90 metros de profundidad, casi 2 metros más de la altura que tuvo ayer.

En tanto, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, confirmó anoche que se pusieron a disposición de los territorios afectados las fuerzas de seguridad nacionales y anticipó que el lunes podría realizarse una reunión del Comité de Emergencia para establecer protocolos de evacuación y garantizar su asistencia.

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La mayor parte de los paseos en las cataratas fue rehabilitado, aunque permanecía cerrada la Garganta del Diablo.
Imagen: Télam
 
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