CIUDAD › EL JUEZ POSTMA PRORROGO LA PRISION PREVENTIVA A UN ACUSADO DE ABUSOS SEXUALES

Se vestía de policía para violar

El hombre de 43 años fue reconocido por dos víctimas, mientras la fiscal Carla Cerliani tiene pendientes pruebas por otra decena de ataques. A la espera del ADN, seguirá detenido. El falso policía detenía a las mujeres y las violaba.

 Por Lorena Panzerini

Un hombre de 43 años, acusado de hacerse pasar por policía, fue imputado por usar ese título para abusar sexualmente de adolescentes y mujeres jóvenes. La Unidad Fiscal de Delitos Sexuales investiga el caso desde mediados de 2014, cuando se presentó la primera denuncia a la que se sumaron cerca de una docena de hechos, con el mismo modus operandi. A principios de abril pasado, cuando Reinaldo Mario M. fue detenido por personal de calle que advirtió que no era parte de la fuerza, mientras éste realizaba tareas de custodia; la Fiscalía de Turnos entrecruzó datos con otras unidades para buscar similitudes del acusado con descripciones físicas de imputados no individualizados. Al día siguiente del arresto, Delitos Sexuales advirtió que sus características coincidían con lo relatado por las víctimas de los abusos. Así, fue llevado a rueda de reconocimiento y dos víctimas lo señalaron como quien las engañó para subir a un auto y luego someterlas. A la espera del resultado de ADN para confirmar si se trata del mismo hombre como autor de los diferentes hechos, ayer el juez Hernán Postma prorrogó la prisión preventiva.

A fines de noviembre del año pasado, Rosario/12 dio a conocer que el Ministerio Público de la Acusación (MPA) investigaba una conexión entre un grupo de denuncias por abuso sexual, que coincidían por el modus operandi del acusado: un hombre vestido de policía, en un auto, para a una mujer en la calle y mediante engaños la hace subir al coche para luego dirigirse a zonas alejadas y perpetrar el delito.

En aquel momento, había total hermetismo en la causa que lleva adelante la fiscal Carla Cerliani, para "no frustrar la investigación", según se indicó por aquellos días. Sin embargo, ya se había tomado conocimiento de la existencia de una docena de casos.

Con la detención del hombre, a principios del mes pasado, la fiscal realizó medidas que arrojaron resultados positivos, como la rueda de reconocimiento en la que dos víctimas lo señalaron. Ante ello, lo imputó el 18 de abril pasado como autor de esos hechos, pero aún no avanzó con los otros casos, ya que hay medidas en curso, como un análisis de ADN.

Primero, M. fue imputado por los delitos de portación ilegal de arma y usurpación de autoridad, en una causa que lleva el fiscal Patricio Serjal. Mientras que dos semanas después, le achacaron los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma de fuego, en un hecho de octubre de 2014; y por abuso sexual ultrajante agravado por el uso de armas y amenazas coactivas, en un caso de marzo de 2015.

En el primer hecho, la víctima es una adolescente de 15 años que caminaba por Juan José Paso y Garzón, alrededor de las 20. El hombre vestido de policía paró el auto y se presentó como agente de la ex Drogas Peligrosas. Le dijo a la chica que la había visto con otras personas y que la iba a tener que llevar a la comisaría porque estaba sindicada en el negocio ilegal. De allí la trasladó hasta lo que la jovencita describió como un camino de tierra, con árboles, donde no había nada de luz. Allí abusó de ella, amenazándola con el arma. Luego, la dejó cerca de su casa.

En tanto, el caso de marzo de 2015 ocurrió alrededor de las 16 horas, en la zona de Perú y Fraga. El acusado detuvo a una chica de 21 años que circulaba en moto y la acusó de haber cruzado un semáforo en rojo, por lo que la hizo dejar la moto en una estación de servicio de esa zona y subirse a su auto. Una vez en el vehículo, la amenazó con su arma e intentó abusar de ella, pero cuando la chica le dijo que estaba embarazada, la bajó.

Según estos relatos y otros que están en investigación, el hombre no habría usado siempre el mismo vehículo para levantar a sus víctimas.

En tanto, el año pasado, cuando se conoció la pesquisa, trascendió que la primera denuncia habría sido en mayo de 2014, en la comisaría de Empalme Graneros, donde una mujer de 19 años dio su testimonio como víctima de un abuso sexual. Al parecer, la joven iba hacia su casa, cuando se le acercó un vehículo con un hombre adentro y le manifestó ser empleado policial. En esos términos le pidió que lo acompañe para señalar a unas personas sindicadas por venta de drogas. Así se dirigió a un descampado de Granadero Baigorria, y tras amenazarla con un arma cometió el delito.

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La fiscal Carla Cerliani está a cargo de la investigación de una docena de abusos.
 
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