DEPORTES › SAN LORENZO RECIBE A NACIONAL POR LA FINAL DE LA LIBERTADORES

Por la Copa y por la gloria

El equipo de Bauza, que viene de empatar 1-1 en Asunción, sueña con ganar por primera vez el torneo continental y tiene todo listo para la fiesta. Cauteruccio irá por Piatti, que no fue autorizado a jugar. Las entradas están agotadas.

San Lorenzo de Almagro se apresta a vivir el momento más glorioso de sus 106 años de existencia cuando hoy reciba a Nacional de Paraguay con la inmejorable oportunidad de vencer y consagrarse campeón de la Copa Libertadores de América por primera vez en su historia. El partido se jugará desde las 21.15 en el estadio Pedro Bidegain, ubicado en el barrio porteño del Bajo Flores, con entradas agotadas, arbitraje del brasileño Sandro Ricci y televisado por Fox Sports. En el juego de ida, desa-rrollado en el estadio Defensores del Chaco de Asunción, igualaron 1-1. El vencedor de este partido será el campeón. De igualar se jugarán 30 minutos suplementarios, y de persistir el empate se definirá con remates desde el punto penal, ya que en las finales los goles de visitante no valen doble en caso de empate.

Año tras año fue ganando terreno en el corazón de cada hincha de San Lorenzo un superlativo grado de frustración, la de ser el único equipo argentino de los considerados “grandes” que nunca pudo consagrarse campeón de América. La herida sanlorencista se profundizó, sin piedad, al observar las copas ganadas por Estudiantes, Argentinos Juniors y Vélez Sarsfield. Esos equipos no pertenecen al selecto grupo de los de mayor convocatoria, pero se dan el lujo de tener su nombre grabado en el codiciado trofeo como campeones.

En la edición inicial, en 1960, San Lorenzo pudo ser el primer equipo argentino en ganarla, pero en semifinales le cedió la localía a Peñarol de Uruguay, a la postre ganador del certamen, en un tercer partido, y dejó escapar esa chance. Los años pasaron y el haber “vendido” aquella localía pareció pasarle factura eternamente. Pero toda “maldición” tiene su final y quizás en una fría noche de agosto de 2014 culmine el infortunio ante Nacional.

Este San Lorenzo dirigido por Edgardo Bauza ya demostró en Paraguay ser mejor que Nacional. La mayor categoría y la calidad técnica del Ciclón debió haber salido triunfante de Asunción, pero no fue así por una distracción en el minuto final usufructuada por la voracidad goleadora de Julio Santa Cruz.

No obstante, el precepto “los partidos hay que jugarlos” no debería caer en el olvido y Nacional, que en las fases previas dejó en el camino a Vélez y Arsenal, demostró ser un equipo combativo, inteligente y ordenado.

Por otra parte, en el Ciclón no puede pasar inadvertida la ausencia de Ignacio Piatti, jugador de importante magnitud en el esquema de Bauza, a causa de que el jugador tiene contrato vigente con el Montreal, de la liga estadounidense (MLS), a partir del 8 del actual. Bauza reemplazará a Piatti por el delantero uruguayo Martín Cauteruccio, en una evidente muestra de que el planteo será mucho más agresivo que el presentado en tierra paraguaya.

Leandro Romagnoli, con inminente futuro en Bahía de Brasil, jugará por la izquierda y la dupla Cauteruccio-Mauro Mattos en la ofensiva. Además, en la defensa, Mauro Cetto –recuperado de una lesión en la cadera– irá por Fabricio Fontanini, en las dos variantes que presentará San Lorenzo con respecto a la ida.

Nacional, el equipo de peor campaña de los que llegaron a 16avos de final (San Lorenzo fue el 15º) y que no ganó fuera de casa, es dirigido por Gustavo Morínigo, quien tiene una duda sobre el reemplazante del desgarrado lateral derecho Ramón Coronel: Juan Argüello (titular en la ida) o Fabián Balbuena. A favor de Nacional está el regreso al once titular de Marcos Riveros, fundamental por su capacidad como organizador de juego y de proyección ofensiva, quien no jugó la ida al estar suspendido.

Todo está dado para que San Lorenzo haga suyo el trofeo continental, pero ese “monstruo de mil cabezas” que será su gente querrá una rápida ventaja y esa situación deberá ser controlada por el equipo de Edgardo Bauza, para no contagiarse de esa ansiedad ante un equipo que hará lo que más le gusta y mejor sabe: contraatacar.

Es el momento. Una cita con la historia, el postergado encuentro entre San Lorenzo y la Copa Libertadores. Será cuestión de que once hombres con la casaca azulgrana la seduzcan y atesoren para que, de una vez por todas, deje de escapar.

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San Lorenzo jugó un muy buen partido en Paraguay, pero se lo empataron en la última pelota.
Imagen: Télam
 
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