ECONOMíA › LA VENTA LIBRE EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES FUE HABILITADA POR UN FALLO

La pelea de los medicamentos

La jueza Liberatori accedió a que se sigan vendiendo remedios en kioscos, supermercados y estaciones de servicio. En el medio hay una fuerte disputa entre farmacéuticos y laboratorios, estos últimos representados por la pareja sentimental de Gabriela Michetti.

 Por Sebastián Premici y Tomás Lukin

La jueza en lo Contencioso Administrativo Elena Liberatori habilitó la comercialización de medicamentos de venta libre en kioscos, supermercados y estaciones de servicio. Lo hizo al conceder una medida cautelar presentada por una kiosquera. El argumento central de la magistrada fue que la “Ciudad es autónoma y por lo tanto puede decidir si aplica o no la ley nacional” que en 2009 restringió la venta de medicamentos en cualquier lugar que no fuera una farmacia. La medida ya fue apelada por la Confederación Farmacéutica Argentina.

El fallo se produjo en medio de la disputa entre farmacéuticos y laboratorios, por más que la acción la promovió la Asociación de Kiosqueros de la República Argentina. Esta cámara tiene el apoyo explícito de la Cámara de Productores de Medicamentos de Venta Libre (Capemvel), donde están nucleados los principales laboratorios que operan en el país, como Boehringer, Pfizer, Bayer, Procter & Gamble, Sidus y Bagó. Su director ejecutivo es el empresario Juan Tonelli, la pareja sentimental de Gabriela Michetti, diputada nacional por el PRO.

La ley nacional que suspendió la venta de medicamentos en kioscos y otras bocas de expendio también derogó un decreto de desregulación del mercado farmacéutico. Aquella norma databa de 1991, firmada por Carlos Menem, Domingo Cavallo, León Arslanian, Antonio Erman González y José Luis Manzano. El espíritu de los legisladores nacionales que en 2009 modificaron el marco regulatorio fue ponerle un freno a la comercialización ilegal de remedios de venta libre y evitar la automedicación, que en la Argentina provoca 100.000 internaciones por año.

La interpretación de la jueza Liberatori es que la Ciudad cuenta con la potestad de adherir o no a la norma, debido a su carácter de autónoma. Sin embargo, la propia jurisdicción tuvo la oportunidad de expedirse en varios expedientes. La Dirección General de Fiscalización y Control de la Ciudad señaló que “corresponde poner de resalto que la ley 26.567 que regula la actividad farmacéutica es de carácter nacional”.

“Sorprende la decisión de la jueza Liberatori, porque no tiene en cuenta aspectos de un país federal. Hay cuestiones fundamentales de las políticas públicas en materia de salud que deben aplicarse a nivel nacional”, interpretó ante Página/12 el abogado Daniel Sabsay, quien representa a la Confederación Farmacéutica Argentina.

En la pelea entre farmacéuticos y laboratorios hay un negocio que representa el 30 por ciento del total de las ventas de estos últimos. “El negocio de los medicamentos de venta libre pasa por el volumen”, indicó a este diario el director ejecutivo del Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos, Luis Antún. Cuantas más bocas de expendio haya, mayores serán las ventas para los laboratorios. Y para los kiosqueros el esquema es similar. Cuando los usuarios compran una aspirina, muchas veces también adquieren otros productos.

La diferencia está en que los kiosqueros no tienen el poder de lobby de los laboratorios, que en el caso de los medicamentos de venta libre es ejercido por la Capemvel, cuyo director ejecutivo, Juan Tonelli, es el novio de Michetti. Antes de su relación con la dirigente del PRO fue asesor externo de la Fundación Creer y Crecer, una especie de think tank del macrismo. Según datos brindados por Capemvel, el comercio de drogas de venta libre creció en 2009 un 50 por ciento en relación al año anterior y pasó de representar el 17 por ciento del mercado total de medicamentos a un 34 por ciento.

En total, el negocio representaría 1300 millones de pesos, acorde con la información dada por la Unión de Kiosqueros, cuyo titular es Eduardo Medaglia. “La principal beneficiada es la gente, que hasta ahora fue rehén de una pelea comercial. Con esta habilitación, podrá ir a un kiosco sin perder tiempo”, indicó Medaglia.

El director de la consultora G&A Pharma Consulting, Jorge González, señaló a este diario que en la Capital existen aproximadamente 320 farmacias que atienden las 24 horas del día, por lo que no habría problema de abastecimiento. “Cuando la Unión de Kiosqueros ingresó al mercado de la venta libre lo hizo a través de Capemvel. Los kioscos no tienen relación con las droguerías. Así que el negocio para estas bocas de expendio tiene que ser traccionado por la cámara que nuclea a los grandes productores de remedios”, evaluó González.

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La desregulación en la venta de remedios que sigue en la ciudad de Buenos Aires comenzó en 1991.
 
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