ECONOMíA › LAS LIDERES EN PROYECTOS ENERGETICOS ANTICIPARON QUE PARTICIPARAN EN LAS HIDROELECTRICAS DE SANTA CRUZ

Donde se hagan represas, China quiere estar

Dos firmas chinas le expresaron a De Vido su interés en la licitación. Garantizan la participación privada.

 Por Javier Lewkowicz

Desde Beijing

Las dos empresas más importantes de China en la provisión de equipos y maquinaria y en la coordinación de proyectos en el área de la energía hidroeléctrica, SinoHydro y China Gezhouba Group, manifestaron al ministro de Planificación, Julio De Vido, interés en el proyecto de construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic y participarán de la licitación que abrió el Gobierno. Fue en el marco del “road show” que ayer De Vido encabezó en esta ciudad. Ambas firmas son estatales y tienen ágil acceso al sistema financiero chino. Advirtieron que la ingeniería legal que se requiere para elaborar la propuesta es compleja, por eso desde SinoHydro sugirieron que se postergue el cierre de la licitación, previsto para el 12 de diciembre. De Vido puso a su disposición un equipo de trabajo, pero aclaró que los plazos no se modificarán.

Según los directivos consultados, la oferta de los chinos tendría un nivel de participación privada mayor al 50 por ciento, que es el piso que exige el Gobierno. Incluso no descartan desde SinoHydro financiar la totalidad del proyecto, por 4900 millones de dólares. De Vido también estuvo reunido con representantes de la firma Datang Mobile Communication, que podría ingresar en el negocio de las telecomunicaciones en Argentina de la mano de Arsat (ver aparte).

El encuentro tuvo lugar ayer en el sexto piso del lujoso Hotel China Summit, el más alto de Beijing. Participaron más de 150 personas, entre empresarios chinos, que recibieron una carpeta con los detalles del proyecto de las represas con especificaciones técnicas en idioma mandarín, firmas argentinas con estrechos vínculos en Asia y prensa internacional. La seducción a los chinos no vino de la mano sólo de las palabras de De Vido, de José López, secretario de Obras Públicas, y de Gustavo Martino, embajador argentino en este país, ya que también una selección de tangos cantados por Julio Sosa como música de fondo contribuyeron a generar “clima criollo” en el evento.

López hizo una presentación formal del proyecto, “el más austral del mundo y el más importante que en la región se está comenzando”, definió. Explicó la trayectoria del río Santa Cruz y el lugar de las futuras represas (ver aparte) y aclaró que las mismas no afectarán a ningún establecimiento poblacional en sus adyacencias. También mencionó que el esquema de repago de la inversión es a través de la venta anticipada de energía a Cammesa durante quince años a valores actuales. Sobre el final, especificó la información económica y financiera de la empresa y de la propuesta de inversión que la oferta privada debe tener. El complejo de represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic será el más importante del país detrás de Yacyretá y Salto Grande, aunque aportaría el mayor potencial energético, ya que las otras dos represas son binacionales. López destacó también que el proyecto aportará una energía equivalente a 1200 millones de litros de gasoil, que equivalen a 1150 millones de dólares que hoy el país importa. Como el costo operativo estimado es de 50 millones de dólares al año, el ahorro anual neto para Argentina será de 1100 millones de dólares.

“Elegimos el camino más transparente y de mayor seguridad jurídica para sus empresas, para que puedan tener toda la certeza de que las obras van a llevarse adelante, que van a poder cobrar los reembolsos y que el proceso administrativo previo no estará sujeto a objeción por parte de ninguno de los actores implicados”, dijo en su presentación De Vido a los empresarios chinos. El funcionario hizo una extensa enumeración de variables para graficar el desempeño macroeconómico de la Argentina desde 2003. Aseguró que “el Estado nacional aportará avales, fianzas y garantías para las empresas que así lo requieran para respaldar a quien licita la obra y se endeude”. En el proyecto de Presupuesto 2013, el Tesoro pide autorización para entregar avales por 7600 millones de dólares destinados a la construcción de ambas represas.

Luego se abrió el juego para que los empresarios con dudas puedan manifestarlas en forma pública frente a los funcionarios. El único que intervino fue Wang Yinfu, coordinador de negocios de SinoHydro para América latina. “Estamos muy interesados en los dos emprendimientos. Han acertado en organizar este ‘road show’ en China, donde se han construido el mayor número de represas del mundo. Estamos decididos a presentarnos en estos dos emprendimientos. Debo aclarar que entre ambos países tenemos un marco legal muy diferente y nos surgen dificultades en satisfacer requerimientos del pliego. Creo que han sido algo ‘tacaños’ en el plazo para el cierre de esta licitación, esperamos recibir una ayuda”, indicó Wang. SinoHydro tiene actualmente proyectos en 63 países y, aseguran ellos, son la empresa más importante en el mundo en su rubro. “Le vamos a pedir que nos describa cada dificultad para que nosotros la podamos resolver y así poder cumplir con los plazos previstos. Hay un apremio, porque requerimos rápidamente de esos megavatios por la situación económica argentina”, respondió De Vido.

El ministro luego se reunió, en privado, con directivos de SinoHydro, cuya propuesta tendrá como partenaire a las firmas de capital nacional Iecsa y a Austral, cuyos representantes se hicieron presentes en el evento. Se acordó crear un grupo de trabajo para resolver las dificultades que la empresa tenga para el armado de la propuesta de inversión. Luego el ministro recibió a Yuan Baoyi, vicepresidente de la china Gezhouba Group, firma estatal que construyó el 70 por ciento de Tres Gargantas, la represa más grande del mundo, ubicada en el curso del río Yangsté, en el centro de China. Junto a esta empresa trabaja Electroingeniería, que llevó a Gerardo Ferreira como cara visible. También había directivos de la filial de Impsa en Malasia y del Grupo Macri, que opera como representante de varias firmas chinas en Argentina.

El 30 por ciento del consorcio formado para el proyecto tiene que ser de empresas nacionales. Dado que las contratistas extranjeras se endeudarían con bancos de desarrollo de sus países, que exigen que la operación incluya la venta de los equipos de mayor valor agregado, el papel de la industria nacional, si no se especifica lo contrario, quedaría relegado a la puesta en marcha de la obra civil.

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El ministro de Planificación en Beijing. Road show de los proyectos de represas en Santa Cruz.
Imagen: Télam
 
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