ECONOMíA › FERNANDEZ DE KIRCHNER BUSCA MANTENERLA ENTRE 3 Y 4 PUNTOS ANUALES

El plan de la candidata para la inflación

La prioridad es seguir fortaleciendo el mercado interno, concertar salarios y precios e incentivar la inversión con ventajas impositivas. No se busca bajar el gasto público, pero sí gastar menos en subsidios a privatizadas y al sector energético.

 Por Roberto Navarro

Cristina Fernández de Kirchner está convencida de que la economía debe confluir hacia un índice de precios al consumidor de entre el 3 y el 4 por ciento en el año. En las últimas semanas ha recibido diversas propuestas de algunos economistas cercanos al Gobierno, incluido el actual ministro de Economía, Miguel Peirano. Uno de los consensos de esos especialistas es que hay que seguir de cerca cómo se forman los precios y seguir priorizando el crecimiento del mercado interno. Página/12 conversó con varios de los protagonistas que trabajan en el plan Precios 2008 de la candidata oficial.

Cristina Fernández de Kirchner cree en la necesidad de una concertación con los sectores del trabajo y el empresariado, que comprometa a ambos a encausar los reclamos salariales y a la vez asumir el compromiso de moderar los aumentos de precios. También recibió un proyecto para aumentar la inversión y el consejo de observar una mayor cautela en el manejo del gasto público. Otra idea que le presentaron a la candidata oficial consiste en intentar absorber la mayor cantidad de dólares con el excedente de dinero del Tesoro y dejar al Banco Central en un lugar secundario en esa tarea. Uno de los economistas que tiene acceso a Cristina le remarcó la necesidad de apelar con más fuerza a la ley que castiga el abuso de posición dominante para evitar que los oligopolios manejen los mercados a su antojo. Y, además, la de trabajar con una sintonía fina en los precios de los sectores sensibles y estacionales, como las harinas, verduras y otros productos que influyen fuertemente en el bolsillo de la población.

Según pudo averiguar este diario entre el grupo que asesora a Cristina, ella tiene una visión propia de lo que deberá ser la economía en el caso de que llegara a ser presidenta. Su pensamiento podría resumirse así: el país salió del período de emergencia económica y debe confluir hacia parámetros de mayor normalidad. Sostiene que el país aún mantiene problema estructurales que deben ser corregidos. Está convencida de que el plan debe mantener la premisa de seguir fortaleciendo el mercado interno. Y que la economía debe lograr estabilidad de precios para atraer inversiones externas e internas, imprescindibles para seguir creciendo. Por último, piensa que, al estilo español, un país en crecimiento necesita entendimientos mínimos entre los distintos sectores que eviten que la lucha por el excedente logrado por el crecimiento destruya los logros obtenidos.

Además de escuchar las ideas del ministro de Economía, Miguel Peirano, y del presidente del Banco Central, Martín Redrado, la candidata conversa del tema con la persona que más influyó en la economía en los últimos cuatro años: el presidente Kirchner. Pero su búsqueda de nuevas ideas no termina ahí. La senadora Fernández conversa frecuentemente con el candidato a jefe del futuro ministerio de Hacienda (cuando Economía se desdoble en Desarrollo y Hacienda), Mario Blejer. El hoy vicepresidente del Banco de Inglaterra y ex funcionario del FMI está preocupado por el aumento del gasto público y cree que el país “debería ir hacia un superávit fiscal cercano al 4 por ciento”.

El ex titular del Banco Central durante el gobierno de Duhalde está convencido de que el Banco Central debería reducir la emisión de pesos para comprar dólares, delegando en parte esa función en el Tesoro. Otro economista que se ganó la confianza de la candidata oficial es el director de Cepal en Argentina, Bernardo Kossacoff, que piensa que el aumento de la inversión es vital, “fundamentalmente si viene destinado a generar bienes de alto valor agregado”.

El Plan de Cristina Fernández de Kirchner para manejar los precios a partir de 2008 consta de seis puntos, que se detallan a continuación:

- Concertación social: En el Gobierno piensan que en la actualidad los fabricantes y los grandes comerciantes remarcan precios adelantándose a una inflación que podría venir y que los gremios realizan sus reclamos bajo la misma consigna. “Con esa dinámica”, aseguran, “va a haber inflación en serio”. La idea para el 2008 es sentar a los dos sectores a una mesa de concertación y plantearles un plan de trabajo similar al español. En ese país se realizan reuniones anuales en las que los empresarios otorgan a los trabajadores la inflación del año que pasó, más un plus por aumento de la productividad, más un aumento anual ya pactado que forma parte de un sendero de recuperación de la participación de los trabajadores en el reparto de las utilidades.

- Incentivos a la inversión: Como muchos economistas de distinta extracción, la candidata oficial piensa que la economía sufre de una asimetría entre la oferta y la demanda. Es decir que muchas empresas no alcanzan a producir todo lo que se les requiere. Y que en vez de invertir para producir más, algunas deciden aumentar sus precios. Para incentivar la inversión sus asesores le aconsejaron reducir progresivamente el impuesto a las Ganancias a las empresas que reinvierten sus utilidades. Cuanto más reinviertan menos impuesto pagarían. Además, Cristina Fernández piensa, en caso de ser presidenta, seguir sus viajes al exterior. Pero con un perfil totalmente volcado a la búsqueda de inversiones y a la firma de acuerdos internacionales que permitan aumentar fuertemente las inversiones en el país.

- El gasto público: La intención no es bajarlo. De hecho el Presupuesto recientemente presentado al Congreso prevé un crecimiento de las erogaciones en 15,9 por ciento en relación a 2007. Pero si en este año los gastos crecieron más que la recaudación, la idea es que en 2008 la ecuación sea al revés. Una de las caídas vendría por el lado de los subsidios a las empresas de servicios públicos. Un aumento de tarifas domiciliarias que deje a salvo a las familias que menos tienen redundaría en un ahorro de casi cuatro mil millones de pesos, calculan los consejeros. También se analiza, aunque es menos probable, un incremento en los boletos de colectivos, con su consecuente rebaja de subsidios. La candidata también espera que gradualmente se vaya superando el cuello de botella energético y así no tener que seguir gastando en las enormes compras de fuel oil a Venezuela.

- Compras del Tesoro: Para el 2008 se espera que nuevamente el país genere un superávit comercial de 11 mil millones de dólares. Hasta ahora esas divisas vienen siendo compradas por el Banco Central mediante la emisión de pesos. Aunque luego esos pesos son absorbidos mediante la emisión de Lebac y otros instrumentos monetarios, muchos agentes económicos consideran esta emisión uno de los causantes de la inflación. Por eso se decidió que, en 2008, parte de la compra de las divisas excedentes se realice con el ahorro del Tesoro Nacional.

- Abuso de posición dominante: El presidente Kirchner dice haber comprobado durante su mandato que la mayor dificultad para negociar precios en la Argentina es la fuerte concentración de la producción y la distribución de bienes y servicios. En el país existe una ley que castiga el abuso de posición dominante que rara vez se usa. Probar un abuso no es fácil y la Secretaría de Defensa de la Competencia fue desmantelada en épocas de Domingo Cavallo. Los asesores de la candidata le aconsejan fortalecer ese organismo y comenzar a poner en práctica esa norma multando fuertemente a las empresas que abusen de su posición en el mercado remarcando precios sin fundamento.

- Sintonía fina: Durante 2007 todos los meses hubo productos con aumentos exagerados: una vez fue la harina, otra, la papa, en otra oportunidad el tomate o la carne. Los asesores de Fernández piensan que hay una serie de productos, los alimentos transables, por ejemplo, en los que “se pueden organizar instrumentos estables que eviten esos picos”. En el caso de los productos frutihortícolas, que subieron por las heladas, pero también por el incremento de las exportaciones, creen que “debe haber reacciones más rápidas ante la estampida”.

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CFK debate el plan con varios economistas –incluido el ministro Peirano– y con sectores productivos.
Imagen: Télam
 

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