ECONOMíA

Las jubilaciones seguirían sin un índice de movilidad

El Gobierno postergó hasta el próximo año la definición sobre cómo se actualizarán los haberes previsionales. Una alta fuente oficial reveló a Página/12 que, si gana Cristina, el Ejecutivo volvería a definir el aumento, sin atarlo a un índice.

 Por David Cufré

El compromiso que asumió el Gobierno de enviar el próximo año un proyecto de ley de movilidad de las jubilaciones no es lo que parece. “No estamos pensando en crear ningún índice, sino que seguiremos con la cláusula de movilidad fija”, reveló a Página/12 una alta fuente oficial. Eso significa que el Poder Ejecutivo determinará cuánto aumentan los haberes sin vincular esa decisión a ninguna variable concreta, como la evolución de los salarios de los trabajadores activos, la suba de la recaudación de la seguridad social o alguna otra. “Este año no pudimos incluir la cláusula en el Presupuesto 2008 porque no están definidos los recursos de la Anses. Eso lo sabremos recién el 31 de diciembre, cuando termine el plazo para pasar de las AFJP al sistema de reparto”, agregó el funcionario.

La aclaración golpea las expectativas respecto de la restauración de un mecanismo de actualización de los haberes objetivo, que vaya más allá de una decisión discrecional del gobierno de turno. Habían surgido a partir de la inclusión en el proyecto de Presupuesto 2008 de un artículo que establece que el Poder Ejecutivo deberá enviar al Congreso el año que viene una ley “referida a la movilidad”. Eso se leyó como una promesa de creación del índice de ajuste, pero ahora una encumbrada fuente oficial sostuvo que, en principio, no habrá ningún índice.

La decisión final, de todos modos, dependerá del próximo gobierno. Si lo encabeza Cristina Fernández y, como anticipó el funcionario, insiste en negarse a definir un sistema de movilidad objetivo, entonces la mirada se correrá a la Corte Suprema de Justicia. El máximo tribunal tiene pendiente un fallo que debe determinar si el mecanismo de actualización de las jubilaciones utilizado por el Gobierno es válido o no. Consiste en definir todos los años a través del Presupuesto cuánto deben subir los haberes como mínimo. En 2007, la pauta de incremento mínima era de 13 por ciento, suba que se concretó en enero, pero después el Ejecutivo concedió otro aumento –extra a la movilidad– del 12,5, que entró a regir este mes.

De acuerdo con el funcionario, la fórmula no se pudo repetir para 2008 porque el Gobierno no sabrá hasta el 31 de diciembre cómo quedará la caja de la Anses. Depende de cuántos afiliados a las AFJP terminen migrando al sistema de reparto, para lo cual tienen plazo hasta fin de año. Pasada esa fecha, el Ejecutivo enviará al Congreso su propuesta de movilidad, “sin estar vinculada a ningún índice”.

Sin embargo, la Corte Suprema podría rechazar ese esquema. Los jueces supremos ordenaron en agosto de 2006 que el Congreso creara un índice de movilidad, al reconocer ese derecho a un jubilado, Adolfo Badaro, quien había sufrido el congelamiento de sus ingresos por 14 años. Fue un fallo que terminó con la falta de actualización impuesta por Domingo Cavallo en los ’90. Frente a ese fallo, el Gobierno respondió con la cláusula de movilidad fija, la cual debe ser aceptada o rechazada por la Corte. Fuentes judiciales mencionaron que los ministros del tribunal insistirían con su criterio de que debe diseñarse un índice objetivo. Indicaron, incluso, que estarían preparando el suyo si el Gobierno no avanza con uno propio.

En el Congreso existen otras propuestas. Los diputados Claudio Lozano y María América González impulsaron una propuesta que terminó cosechando la adhesión de la mayoría de los bloques de la Cámara de Diputados, incluidos el radicalismo, el ARI y el socialismo. En principio, también lo habían respaldado los diputados del Frente para la Victoria, pero después se alinearon con la propuesta de la cláusula fija del Ejecutivo. El proyecto de la oposición contempla que la movilidad de las jubilaciones debe surgir de un índice que combina dos elementos: el aumento anual de los sueldos de los trabajadores activos y el incremento de la recaudación de la seguridad social. En 2007, ese índice arrojaba un ajuste de las jubilaciones de 28,8 por ciento, apenas mayor al 27,1 otorgado por el Gobierno. Pero, en los años anteriores, la diferencia era muy superior. La oposición anticipó que insistirá con su proyecto.

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La posibilidad de que las jubilaciones ajusten por un índice se vuela.
Imagen: Leandro Teysseire
 

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