EL MUNDO › VISITó A SARKOZY EN FRANCIA, DONDE SU IMAGEN ESTá POR EL PISO

Bush llegó a donde no lo quieren

En su despedida con el ambivalente premier francés, el presidente norteamericano reivindicó su política antiterrorista, amenazó a Irán y encadenó tres furcios. Las letras de Carla Bruni causaron un terremoto.

 Por Eduardo Febbro

Desde París

El presidente norteamericano aterrizó en tierras hostiles. George Bush llegó a Francia en lo que constituye la penúltima etapa de su gira de despedida por el Viejo Continente. Durante los dos días de su estadía, Bush podrá saludar a su “amigo” Nicolas Sarkozy y constatar también hasta qué punto la opinión publica francesa lo juzga con poca simpatía y espera un cambio rotundo en la Casa Blanca. Un sondeo realizado en 24 países –incluidos Argentina y Brasil– reveló que Francia es el que tiene más confianza en el cambio de inquilino de la Casa Blanca y el país donde el candidato demócrata Barack Obama obtiene el más alto porcentaje de opiniones favorables, 84 por ciento.

La postura de París frente a los Estados Unidos tiene dos caras. Por un lado, desde que llegó al poder, hace un año, Nicolas Sarkozy no ha hecho sino dar signos de un acercamiento con los Estados Unidos. Sarkozy depuró el clima viciado que había entre las dos capitales a raíz de la oposición frontal del ex presidente Jacques Chirac a la segunda Guerra del Golfo. Por el otro, más allá del protocolo y las declaraciones de amistad eterna, Francia aboga por la construcción de un nuevo equilibrio entre Europa y los Estados Unidos determinado por relaciones de igual a igual. Horas antes de la llegada de Bush, los jefes de la diplomacia de Francia, Bernard Kouchner; de España, Miguel Angel Moratinos, y de Portugal, Luis Amado, hicieron un llamado a favor de una asociación transatlántica renovada. Los tres cancilleres aprovecharon además la oportunidad de la presencia de Bush en Europa para recordar en ese texto que “la lucha contra el terrorismo sólo se concibe en el respeto de nuestros valores comunes: es preciso encontrar una solución para Guantánamo”.

En un discurso pronunciado en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Bush resaltó la amistad histórica entre París y Washington, al tiempo que volvió a poner sobre la mesa su caballo de batalla, es decir, la lucha contra el terrorismo en nombre de la cual la administración Bush faltó a todas las reglas elementales a que todas las democracias están ceñidas: “Nuestros países deben hacer lo necesario para que Afganistán no vuelva a ser nunca más un santuario para el terrorismo”, dijo el mandatario norteamericano antes de agradecer a Nicolas Sarkozy por su decisión de aumentar el contingente francés presente en Afganistán. Bush cometió varios furcios ante la OCDE. Se refirió al Foro para América del Norte cuando debía referirse al Foro para el Norte de Africa. Mencionó un desconocido Foro para la Libertad, cuando debió decir Foro para el Futuro. Su error más grave fue cuando dijo: “Desde la batalla del Marne al desembarco de Normandía y la larga vigilia de la guerra de secesión” en lugar de la larga vigilia de la Guerra Fría.

Además, Bush repasó la agenda de las crisis que su administración provocó: Irak e Irán. Sobre lo primero, Bush dijo que le “corresponde al interés de cada nación de este continente apoyar a un Irak estable y democrático”. Y a propósito de Teherán, el presidente reiteró su ya desgastada canción que dice “Irán no debe tener armas nucleares”.

El jefe de Estado norteamericano volverá a encontrarse con Nicolas Sarkozy hoy por la mañana. El presidente francés es un declarado admirador del estilo de vida norteamericano. Seguramente no habrá roces transatlánticos provocados por las letras de las canciones de la esposa de Nicolas Sarkozy, la cantante y modelo Carla Bruni. Algunas letras del tercer disco de Carla Bruni fueron reveladas antes de que salga el cd y ya han provocado malestar con Bogotá. El álbum, titulado Comme si de rien n’était, tiene una canción que hace referencia a la cocaína colombiana. La canción se llama “Tu es ma came” (eres mi falopa) y establece un paralelo entre el amor y la adicción. La letra dice: “Tu es ma came/Plus mortel que l’héroïne afghane/Plus dangereux que la blanche colombienne” (eres mi falopa/más mortal que la heroína afgana/más peligrosa que la blanca colombiana). El canciller colombiano, Fernando Araujo, protestó oficialmente por esa mención en boca de la esposa de un jefe de Estado. Desde luego, tratándose de la primera potencia mundial, ninguna letra evoca la peligrosidad del crack made in USA.

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Sarkozy le da la bienvenida a Bush en los jardines del Palacio del Elíseo, de París.
Imagen: AFP
 
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