EL MUNDO › FOX, “TUTO” QUIROGA Y UN EX CARAPINTADA INVITADOS A OBSERVAR LAS ELECCIONES DE LOS GOLPISTAS HONDUREÑOS

Llegan dinosaurios para bendecir el voto

Los primeros en pisar suelo hondureño fueron los ex presidentes Quiroga, de Bolivia, y Armando Calderón, de El Salvador. Entre hoy y mañana llegará el resto. Será un equipo diverso en su origen, pero muy homogéneo en lo ideológico.

Después del repudio de la OEA, la ONU, el Centro Carter y la Unión Europea, la dictadura hondureña tuvo que echar mano a la incondicional derecha americana para conseguir quien legitime las elecciones del domingo. Ayer comenzaron a desfilar por el aeropuerto de Tegucigalpa los observadores electorales extranjeros y fueron recibidos como héroes por los golpistas. Los primeros en pisar suelo hondureño fueron los ex presidentes Jorge “Tuto” Quiroga, de Bolivia, y Armando Calderón, de la vecina nación salvadoreña. Entre hoy y mañana llegará el resto. Será un equipo diverso en su origen, pero muy homogéneo en lo ideológico. Entre los se encuentran confirmados hay dos argentinos, el ex carapintada Jorge Mones Ruiz y Liliana Raffo de Fernández Cutiellos, esposa de un oficial muerto en el ataque al regimiento de La Tablada.

Cada observador extranjero que llegaba ayer al país centroamericano lo hacía con una sonrisa. La crisis en Honduras se convirtió hace tiempo en una cruzada regional y ayer los dirigentes liberales, relegados en América latina en la última década, se sentían ganadores de nuevo. A pesar del rechazo casi unánime de la comunidad internacional, Micheletti y su dictadura habían logrado sobrevivir cinco meses en el poder sin hacer concesiones o compromisos. Como sello de esa victoria, ayer la Corte Suprema hondureña dictaminó que una eventual restitución del presidente legítimo, Manuel Zelaya, sería ilegal. El Congreso tomará la decisión final después de las elecciones, pero la posibilidad de restaurar la democracia parece cada vez más lejana.

Ayer la sensación de victoria entre los golpistas y sus aliados internacionales era palpable. “Estamos aquí para dar testimonio en beneficio de un pueblo que se quiere expresar en las urnas”, se felicitó el ex presidente salvadoreño Calderón. A través de sus ojos, las elecciones hondureñas se dan en un contexto inmejorable. “Los comicios serán vigilados por gente que conoce la problemática de Honduras y no por los burócratas empleados de la OEA y empleados de Naciones Unidas. Yo doy mucho más valor a gente que son políticos, que conocen sus leyes electorales”, se autoelogió el ex mandatario.

El Tribunal Supremo Electoral aún no difundió el listado completo de observadores internacional. Página/12 se comunicó con la dirección del tribunal, pero los magistrados a cargo aseguraron que aún no tenían lista la información. Según confió una fuente del comando electoral del Partido Nacional, favorito para quedarse con el sillón presidencial, la mayoría de los nombres conocidos aún no confirmaron su participación, entre ellos los ex presidentes Vicente Fox, de México, Alejandro Toledo, de Perú, y Francisco Flores, otro salvadoreño.

Sin dar nombres o precisiones, diferentes voceros y funcionarios del régimen de facto repitieron ayer una y otra vez que 300 políticos, empresarios y militantes sociales de todo el continente van a supervisar los comicios. Según datos oficiales sólo 23 llegaron ayer, aunque no se difundieron sus nombres.

Aun entre la nube de incertidumbre, se sabe que el contingente más grande vendrá de Estados Unidos. Ninguna misión oficial, pero sí de organizaciones que reciben fondos públicos, como el Instituto Nacional Demócrata, del partido gobernante, y del Instituto Internacional Republicano, de la oposición. Además, el Directorio Democrático Cubano, una organización anticastrista con base en Florida, informó ayer que enviará una delegación integrada por activistas, empresarios y ex prisioneros políticos.

El otro grupo numeroso que llegará hoy a Tegucigalpa es el Unoamérica, la organización regional que se hizo famosa por sus vinculaciones con el presunto complot para asesinar al presidente boliviano Evo Morales, que incluyó desde un mercenario de los Balcanes hasta un ex carapintada. Ahora este último viajará a Honduras para garantizar la transparencia electoral de un régimen que tomó el poder en medio de la oscuridad de la noche y a punta de fusiles.

La misión de Unoamérica estará también integrada por Liliana Raffo de Fernández Cutiellos, la viuda de un oficial muerto en el ataque a La Tablada y la mujer que visitó al ex prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, en la cárcel, donde espera su juicio por la ya famosa masacre de Pando. Para Unoamérica y la futura observadora electoral, el presidente Morales, un aliado de Hugo Chávez y Manuel Zelaya, lo acusó para desprestigiarlo a él y a la oposición boliviana. Pero según una investigación independiente de la Unasur, el prefecto autorizó e impulsó una represión descarnada contra la población indígena. Al menos 20 murieron.

Esta semana otro militante de la resistencia zelayista fue asesinado en Tegucigalpa. Ya van 26.

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Propaganda electoral en un puente de Tegucigalpa a pocas horas de los comicios.
Imagen: AFP
 
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