EL MUNDO › UN SOLDADO DE EE.UU. MUERE EN EL OPERATIVO COMANDO EN IRAK

Liberan a 70 rehenes del EI

Entre los prisioneros liberados había más de 20 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes. Cinco miembros de las tropas jihadistas fueron capturados y al menos diez resultaron muertos durante el operativo de rescate.

El Pentágono anunció la muerte del primer soldado estadounidense en Irak tras el anuncio del final de los combates en 2011 y la primera baja en combate directo contra Estado Islámico (EI). La muerte del militar ocurrió durante una operación de fuerzas especiales para liberar a 70 rehenes kurdos prisioneros en Hawija.

El portavoz del Pentágono, Peter Cook, informó que la misión fue solicitada por el gobierno regional del Kurdistán Iraquí y fue llevada a cabo por las fuerzas especiales de Estados Unidos y tropas de peshmergas kurdos. El vocero del Departamento de Defensa indicó que del operativo participaron bombarderos norteamericanos que cortaron las comunicaciones que llevaban a la prisión que dirigían los militantes del ejército terrorista. Cook aclaró que en la cárcel no había ningún rehén occidental. En la operación hubo intercambio de fuego y un soldado estadounidense resultó herido y posteriormente falleció, lo que lo convirtió en la primera víctima mortal de ese país de la misión contra los jihadistas sunnitas del EI, que tiene lugar desde hace más de un año y que se centró en ataques aéreos y en el entrenamiento y asesoramiento de las fuerzas iraquíes. Durante el enfrentamiento, también resultaron heridos cuatro soldados de las fuerzas armadas del Kurdistán iraquí. Según indicó el periódico estadounidense The New York Times, el temor de los prisioneros se incrementó ante las acciones de los militares en los últimos días. Un iraquí que pidió no ser identificado por temor a represalias por parte del EI dijo que durante esta semana los jihadistas habían ejecutado a once hombres, que eran hijos o familiares de los agentes de policía u otras fuerzas iraquíes. El testigo reveló que sus cuerpos fueron colgados en un puente cercano a Hawija.

Durante la rueda de prensa, el portavoz se sometió a una importante batería de preguntas por parte de los reporteros, que querían saber qué había tan relevante para la seguridad nacional en la prisión de Hawija para arriesgar la vida de un soldado estadounidense. A Cook se le reprochó el hecho de que Ash Carter, secretario de Defensa, no compareciera en persona. La muerte del soldado fue especialmente criticada por la prensa sobre todo por el hecho de que el presidente Barack Obama se había comprometido ante sus compatriotas a que no habría más efectivos en combate directo. Ante esa pregunta, Cook explicó que se trató de una operación de apoyo pedida por un socio de los Estados Unidos en su lucha contra los jihadistas.

Entre los prisioneros liberados había más de 20 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes. Cinco miembros de las tropas jihadistas fueron capturados y al menos diez resultaron muertos durante el operativo de rescate. El Consejo de Seguridad Nacional de la región autónoma de Kurdistán sostenía que no había ningún kurdo entre los 70 prisioneros liberados cerca de Hawija. Por su parte, el portavoz del Departamento de Defensa indicó que la identidad de los liberados se encontraba bajo revisión, aunque sospechaban que la mayoría eran civiles iraquíes. Los prisioneros liberados dijeron que los jihadistas les habían anunciado que serían ejecutados ayer por la mañana tras la oración. De hecho, ya había sido cavada una zanja para enterrar a las víctimas.

Cook explicó que las fuerzas especiales estadounidenses pertenecían al grupo de elite Delta Force y retornaron a Erbil, capital del Kurdistán iraquí, al concluir la operación. En las horas que siguieron al ataque combinado, no quedaba claro cuántos de los liberados eran peshmergas, ya que comenzaron a surgir informaciones de que en realidad no lo era ninguno de los rescatados.

La operación llega cuando Irak y la alianza internacional liderada por Washington intenta recuperar la iniciativa contra el EI e intensifican los ataques contra los jihadistas en Ramadi y Baiji, en Irak, y en Siria. Hawija está bajo control de las tropas terroristas y, debido a la existencia de prisioneros, se convirtió en un punto de referencia para la coalición.

Compartir: 

Twitter
 

Fuerzas especiales se preparan para combatir a Estado Islámico en Baii, norte de Irak.
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.