EL PAíS › FRANCISCO DE NARVAEZ, MOLESTO POR LAS INTERNAS, CUESTIONA A LOS RADICALES

Rumores sobre un tercero en discordia

Gustavo Ferrari, mano derecha de De Narváez, negó un acuerdo con Alberto Rodríguez Saá, pero reconoció que hay conversaciones informales. El candidato a gobernador por Udeso dijo que “la UCR tiene que definir si apoya o no a su candidato a presidente”.

La interna del radicalismo produjo ruidos entre el candidato a gobernador bonaerense de la Unión para el Desarrollo, Francisco de Narváez, y el candidato presidencial por ese frente, Ricardo Alfonsín. Al calor de esa tensión fermentó el rumor de un acuerdo entre el Colorado y el candidato a presidente por Compromiso Federal, Alberto Rodríguez Saá. La lógica de esa alianza sería la de la complementariedad: De Narváez tiene peso propio en la provincia y un candidato presidencial cuestionado por su propio partido; Rodríguez Saá corre el riesgo de que se ratifique la impugnación de su candidato a gobernador bonaerense, su hermano Adolfo. El diputado y mano derecha de De Narváez, Gustavo Ferrari, negó la posibilidad de un cierre con el puntano, aunque reconoció que existen conversaciones informales y que la crisis de Alfonsín podría incidir en los planes para la campaña provincial.

“Somos consecuentes con la decisión que tomamos y vamos a mantener la alianza hasta el final”, afirmó Ferrari para dispersar los rumores que surgieron luego de una reunión que se de-sarrolló el viernes en el bunker de Unión Azul y Blanca, en Las Cañitas. En esa reunión, De Narváez, Ferrari y el jefe de campaña y legislador porteño Daniel Amoroso determinaron que se mantendrían distantes de la interna del radicalismo: “No nos vamos a meter en la discusión que tienen los radicales con Alfonsín: ni en la de Santa Fe ni en la de Mendoza”, aclaró Ferrari.

La reunión se realizó luego de un cruce mediático con el radicalismo, en el que De Narváez repudió al candidato a gobernador de Mendoza por la Udeso, Roberto Iglesias, por haber emprendido una campaña llamando al corte de boleta, y al senador radical Ernesto Sanz, por defender al mendocino. “Es difícil construir una campaña convincente si el propio partido niega a su candidato a presidente”, cuestionó. “El radicalismo tiene que alinear sus filas y definir si está o no apoyando a su candidato a presidente. Sugiero que lo haga lo antes posible”, agregó.

Sus palabras fueron leídas por algunos dirigentes como la justificación de una separación futura, partiendo del hecho de que De Narváez obtuvo el 16,79 por ciento de los votos en Buenos Aires, contra un 11,16 de Alfonsín en ese distrito. El propio De Narváez, en una entrevista publicada por Página/12 tres días después de las primarias, caracterizó como “muy singular” el corte de boleta en la provincia. Consultado por la interpretación de esos resultados, Ferrari afirmó: “Es una especulación que haremos más adelante. Hoy no estamos haciendo un planteo separatista de ningún tipo. Estamos en una coyuntura en la que todo el mundo habla con todo el mundo, como es lógico”. Sin embargo, el diputado consideró también que el corte de boleta con el duhaldismo y, en menor medida, con Rodríguez Saá fue un hecho relevante: “Si se da, como se dio, el corte de boleta, es consecuencia de lo que la gente quiere votar”, dijo, aunque se atajó: “Por ahora vamos a ser consecuentes con la decisión de la alianza”.

Uno de los hechos que reforzó el rumor del acuerdo fue la presencia de De Narváez en el entierro de la madre de los Rodríguez Saá, que murió ayer a la madrugada. Consultado por la relación entre De Narváez y el puntano, Ferrari la consideró estrecha: “Es natural que se dé una relación cercana con sectores del peronismo, más allá de que nosotros no estemos puntualmente en ese grupo”.

Informe: Sol Prieto

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El candidato a presidente Alberto Rodríguez Saá y el candidato a gobernador Francisco de Narváez.
Imagen: DyN
 
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