EL PAIS › UN MILLONARIO CONTRATO DE LA CIUDAD PARA LA LIMPIEZA DE LAS PARADAS DEL SISTEMA

El metrobús sigue generando negocios

Son dos millones y medio de pesos por mes, con los materiales a pagar aparte. El contrato fue para Nicolás Caputo, el amigo del colegio de Macri, y para una empresa involucrada en el caso Skanska. La falta de control.

 Por Werner Pertot

Los negocios del metrobús nunca terminan. Una licitación para la limpieza y conservación de las estaciones de los carriles exclusivos, que el gobierno de Mauricio Macri decidió tercerizar, costará dos millones y medio por mes. Entre los ganadores, está un amigo de Macri del colegio Cardenal Newman, Nicolás Caputo, y otra empresa involucrada en el caso Skanska. El contrato no incluye que las empresas paguen por los materiales para reparar las estaciones, las deja a cargo de la fiscalización de esos gastos, y ni siquiera está claro cómo se coordinará con la recolección de basura. “Una vez más queda claro que para el PRO el Estado es un facilitador de empresas parasitarias, que sin invertir un peso se alzan con grandes negocios”, denuncia la comunera socialista Julieta Costa Díaz.

El 10 de abril, Macri firmó el decreto 135/14 por el que llamó a una licitación para la limpieza de todas las estaciones de los corredores de Juan B. Justo, 9 de Julio y metrobús sur. La contratación es por dos años, para lo que la gestión previó 89 millones de pesos. La preadjudicación estableció un costo total de 59 millones de pesos, aunque puede estar sujeto a redeterminaciones de precios. Incluye los 78 paradores de los carriles exclusivos. Cada uno tendrá un costo promedio de 31 mil pesos. Por mes, el gobierno porteño pagará dos millones y medio de pesos.

“Mientras en otros municipios se discute la estatización de servicios que empresas privadas prestan al Estado, la Ciudad hace todo lo contrario”, advierte Costa Díaz. “Si la Ciudad más rica del país no puede hacerse cargo de limpiar y mantener los 78 paradas del metrobús, ¿qué les queda al resto?”, se pregunta.

Según el informe de Costa Díaz, el gobierno porteño emitió tres circulares aclarando el alcance de los trabajos que deberán hacer las empresas. La primera responde a una consulta de las empresas: les señala que sólo deberán hacerse cargo de la mano de obra, dado que todos los materiales correrán por cuenta y costo del Estado porteño. Esto quiere decir que el gobierno porteño costeará desde la reposición de baldosas hasta los tubos de luz. Todos los materiales se los comprará a un único oferente: la misma empresa contratista. Además, es la empresa la encargada de fiscalizar qué materiales hay que comprar, sin supervisión del Estado.

La segunda circular aclara que las empresas tampoco se harán cargo en caso de vandalismo o siniestros que afecten las estaciones. No forma parte de su conservación. “¿El gobierno porteño reparará eso con mano propia o llamará a otra licitación?”, se pregunta Costa Díaz en el informe. La tercera circular es sobre qué deben hacer con las bolsas de basura luego de que terminen la limpieza. El ministro de Espacio Público, Edgardo Cenzón, respondió que deben remitirse al pliego. Allí dice que deberán llegar a un “acuerdo con la prestadora de servicios de recolección domiciliario”. “Desde el kirchnerismo sabemos que Macri nos va a dejar una ciudad modelo ’90; nuestra tarea será ponerla en consonancia con la última década de la Argentina y de la región”, indicó Costa Díaz, del Socialismo para la Victoria.

Nicky y otros amigos

El 5 de agosto se conocieron las empresas a las que les preadjudicaron la licitación (todavía está pendiente la adjudicación definitiva): una de ellas pertenece a Nicolás Caputo, el amigo del secundario de Macri y breve consultor ad honorem del jefe de Gobierno (ahora ejerce de asesor sin un cargo formal en la mesa chica del PRO).

El informe de Costa Díaz advierte que “la comisión evaluadora de ofertas la componen tres personas, de las que no se conocen antecedentes. Sólo dos de ellas figuran en el Boletín Oficial bajo la figura de contratación de servicios”. Y advierte que no se conocieron los criterios con los que se seleccionó a estas personas para que integraran la comisión. La comisión evaluadora “decidió sin mayores fundamentos recomendar que se otorgaran los contratos de cada renglón por separado”. Esto quiere decir que quedó un corredor para cada empresa ganadora. Esto implicó que ninguna debió esforzarse por dar una oferta más económica que abarque los tres corredores. “La decisión de la comisión parece estar orientada a que ningún amigo se quede afuera”, advierte Costa Díaz.

Las empresas ganadoras tienen todas una historia de negocios con el gobierno porteño. Son:

- SES S.A. y Planobra S.A. Es una unión transitoria de empresas formada por SES, que está conformada en un 50 por ciento por Caputo Construcciones, la empresa que pertenece al consigliere y amigo del Cardenal Newman de Macri. Las dos empresas, SES y Caputo Construcciones, comparten el mismo presidente: Teodoro Argerich. Esta empresa ya ganó licitaciones por tres pasos a nivel, la refacción y el mantenimiento de cinco hospitales, la intervención en 67 escuelas y el mantenimiento de espacios verdes en las zonas 7 y 8. Sólo en esta última licitación, ya embolsó 145.955.026 en tres años. En esa licitación compitió con Planobra, con la que aquí forman una sociedad (Planobra se quedó con la zona 2 por 32 millones de pesos).

Planobra pertenece al Grupo RHUO (Recursos Humanos Organizados). que tiene como mascarón de proa la empresa Guía Laboral SRL. Costa Díaz indica que el Grupo RHUO fue el mismo que organizó la visita del ex presidente francés Nicolas Sarkozy a la Argentina y la actividad con 370 invitados que se hizo en la Usina del Arte, que pertenece al gobierno porteño. No hay registros de un pago de la empresa a la gestión de Macri por el uso de las instalaciones públicas. En el cierre de aquel evento, el presidente de Planobra S.A., Patricio Farcuh, se sinceró: “Agradezco a Mauricio Macri por prestarnos este hermoso lugar”. “Les salió gratis”, deduce Costa Díaz. En el caso de la licitación de los hospitales, las dos empresas que formaron la UTE (SES y Planobra) tienen una denuncia penal del Sindicato de Obreros de Maestranza por la presunta evasión de dinero a partir de “contrataciones de personal seudo temporario”.

- Cunumi S.A. Es una empresa que aparece en diversas licitaciones del gobierno porteño: por ejemplo, en las que la llevó a construir el bulevar en Cabildo que luego será demolido para hacer otro metrobús. La legisladora porteña Gabriela Cerruti señaló que esa empresa, presidida por Nicolás Raúl Orsini, facturó 200 millones de pesos del gobierno porteño entre 2008 y 2013. Orsini estuvo imputado en la causa Skanska cuando el juez no era otro que Guillermo Montenegro. Según Costa Díaz, en esa causa “reconoció haber entregado facturas por trabajos que no realizó cobrando el 10 por ciento del monto”. La legisladora Cerruti indicó que en las obras del bulevar “facturó entre 195 y 220 pesos por metro de vereda, cuando cualquier constructora cobraba 150. Tercerizó los trabajos con empresas que tienen trabajadores sin contrato y les paga 30 pesos diarios”. En la limpieza de las estaciones de metrobús, también Cunumi tercerizará el ciento por ciento del trabajo (sería una tercerización de la tercerización) en otra empresa, REX Argentina S.A.

- LX Argentina. Es la empresa que tiene a su cargo la limpieza del Ministerio de Seguridad porteño desde 2010. “Esto ocurre con o sin licitación”, advierte Costa Díaz. Hace pocos meses ganó la licitación para limpiar todos los edificios de la Metropolitana. Fue el único oferente en una licitación de 11.512.800 pesos”, señaló. Uno de los empleados de LX, Daniel Ayala, de 18 años, murió en el Teatro Colón al caer de un montacargas. El gremio ATE denunció en ese momento que el trabajador no contaba con los elementos mínimos de seguridad y estaba fuera del convenio de trabajadores municipales. El director del Colón, Pedro García Caffi, no quiso detener las actividades del teatro dado que “no era un empleado de la casa”. Era un tercerizado. En 2006, por incumplimientos contractuales con el gobierno porteño, LX Argentina estuvo suspendida para ser contratada por el Estado nacional a partir de una resolución de la Jefatura de Gabinete nacional.

Para completar el panorama, Costa Díaz advierte que todas las empresas que ganaron la licitación tienen deudas de impuestos con el gobierno porteño. Planobra S.A. tiene iniciadas ocho ejecuciones fiscales en el fuero contencioso administrativo; Cunumi S.A. tiene siete; LX Argentina, dos. “La repetición de nombres en toda la gestión de Macri revela que se ha consolidado una nueva patria contratista. Nueva, no porque los actores sean nuevos, sino porque ya no hay intermediación entre ellos y el Estado”, indicó Costa Díaz, quien advirtió que “todavía están a tiempo de parar esa licitación y ahorrarnos unos pesos para que dejen de ser ganancia privada de empresarios amigos del PRO”.

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El metrobús terminó costando mucho más de lo anunciado, y se agregan costos de mantenimiento.
Imagen: Joaquín Salguero
 
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