EL PAIS › LAS PREPAGAS AUMENTAN 24 POR CIENTO. LO ANUNCIO BELOCOPITT. TAMBIEN SUBEN LOS COPAGOS

“La medicina prepaga es un servicio de lujo”

Las principales empresas del sector confirmaron que elevarán las tarifas entre 23 y 24 por ciento a partir de diciembre. Los ajustes podrían quedar postergados hasta enero si se demora el cierre de la negociación salarial en el gremio de la salud. Los empresarios aseguran que el Gobierno avaló el ajuste. Los copagos también suben.

 Por David Cufré

“La medicina prepaga es un servicio de lujo. Es para un público ABC1. Si a una persona que se va a internar a la Clínica de los Arcos le preguntan qué quiere para cenar esa noche, si lomo o pescado, eso no es para cualquiera”, desafió el dueño de Swiss Medical Group, Claudio Belocopitt, al anunciar un aumento de tarifas de las principales compañías del sector de entre 23 y 24 por ciento. La suba se aplicará a partir de diciembre, salvo que la paritaria entre el gremio de la Sanidad y las clínicas prestadoras se demore más allá del próximo lunes. En ese caso, el incremento regirá desde enero.

Los planes con copagos, a los que adhirió el 7 por ciento de los afiliados a las prepagas, treparán 6 por ciento el mes que viene y un 3 por ciento adicional en marzo. La consulta médica básica pasaría de 20 a 22 pesos. Las empresas, finalmente, crearán una alternativa intermedia, que son planes con copagos pero con un tope de 1000 pesos en los gastos de internación, que serán un 18 por ciento más caros que los anteriores –sin topes– y un 20 por ciento más económicos que los integrales.

Belocopitt es vicepresidente de Cimara, la cámara que agrupa a las mayores compañías del sistema. El empresario aclaró que los aumentos de entre 23 y 24 por ciento serán dispuestos por las firmas adheridas a esa entidad. Figuran allí, además de Swiss Medical, las empresas Galeno, Medicus, Medife, Omint, el Instituto Argentino de Diagnóstico, Consolidar Salud, la Clínica y Maternidad Santa Isabel, las clínicas del Sol y Bazterrica, los sanatorios Agote, De la Trinidad, Dupuytren, Otamendi y Las Lomas, entre otras. La suba en los llamados planes integrales será de una sola vez. “Los afiliados tienen la posibilidad de pasar a planes más bajos o al de copagos”, sugirió Belocopitt, quien insistió en que el ajuste es necesario porque de lo contrario “el sistema explota en pedazos”.

El empresario sostuvo que las prepagas necesitan aumentar las tarifas por el incremento de sus costos. “Los prestadores nos piden una actualización del 29 por ciento y el Sindicato de la Sanidad quiere 22 por ciento”, puntualizó. A la vez, prometió elevar 20 por ciento los ingresos de los profesionales médicos que prestan servicios en consultorios particulares. Belocopitt indicó que si el arreglo con el gremio de la Sanidad se produce hasta el lunes próximo inclusive, las cuotas de los afiliados se encarecerán en diciembre. Si no, se correrá para el mes siguiente.

Las prepagas tienen un padrón de 4 millones de afiliados, de los cuales 3 millones son clientes corporativos. Es decir, el servicio es contratado por sus empleadores –quienes se encargan de negociar la tarifa en cada caso– o lo pagan los propios trabajadores con sus aportes personales, que les descuentan del salario, y son derivados a las prepagas a través de una obra social sindical. Esos acuerdos entre sindicatos y prepagas resultaron fundamentales para el crecimiento en la cantidad de afiliados de las empresas. Una ventaja adicional para las compañías es que el Estado se hace cargo del costo de las prestaciones de alta complejidad, a través de la Administración de Programas Especiales. En consecuencia, las prepagas logran captar a los clientes jóvenes y sanos del segmento ABC1, que son los que más aportan, la crema del negocio, y encima si requieren un tratamiento de alta complejidad y alto costo, el Estado los compensa.

El ajuste de 23 a 24 por ciento impactará de manera directa sobre el millón de afiliados que no son corporativos. “Las obras sociales de camioneros, comercio o metalúrgicos se cobran con los aportes de los trabajadores. Cuando les aumentaron el sueldo, ellos empezaron a recibir más plata. Entonces, si ellos aumentaron y nosotros no, sería como dejar que suban los precios en los restaurantes del conurbano y no en los de Recoleta”, comparó Belocopitt.

El dueño de Swiss Medical convocó a la prensa para dar a conocer la noticia, adelantada por Página/12 el 27 de septiembre pasado. Ese día, el Gobierno allanó el camino a los aumentos a través de una polémica resolución firmada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. La medida redujo de 60 a 30 días el plazo para anticipar las subas a los afiliados que ordenaba la Ley de Defensa del Consumidor. De ese modo, las prepagas pudieron demorar la comunicación hasta después de las elecciones, mientras que bajo el esquema anterior hubieran tenido que blanquear sus intenciones sobre el cierre de la campaña electoral.

El Gobierno había prometido regular por ley el funcionamiento de este servicio de salud antes de mitad de año, pero el proyecto que impulsan diputados del oficialismo y la oposición nunca logró respaldo del Poder Ejecutivo para transformarse en realidad. El corazón de la iniciativa establece la creación de un mecanismo de control permanente del funcionamiento de las prepagas –cumplimiento de los planes– y la vinculación de los aumentos de tarifas con el incremento de los costos de las empresas.

“Nunca hemos necesitado el aval oficial para aplicar los aumentos”, afirmó Belocopitt, de buena relación con el Gobierno, aunque luego admitió que los próximos ajustes fueron informados a Moreno y al superintendente de Salud, Héctor Capaccioli. Los funcionarios, aseguró, dieron “el visto bueno”. “No es tan difícil mirar nuestros números”, remarcó, para demostrar que las subas son razonables. “El 70 por ciento de nuestros costos son los sueldos médicos. Además, todos los años hay una inflación mundial en salud del 6 a 7 por ciento por la aparición de nuevos medicamentos o equipamiento”, señaló. En consecuencia, Belocopitt advirtió que los reacomodamientos de tarifas son inevitables año tras año. “Esperamos que en 2008 sea el único aumento”, deslizó.

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Claudio Belocopitt es titular de Swiss Medical y vicepresidente de Cimara, la cámara que agrupa a las principales compañías.
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