EL PAIS › LEANDRO GRIMALDI BOURNISSAINT, UN MEDICO SANTAFESINO QUE REALIZA UN CURSO DE POSGRADO EN HARVARD

“La Presidenta dejó una gran impronta”

“Creo que, pese a todo lo que se dijo y comentó, triunfó el debate”, dijo el estudiante. Aseguró que le hubiera preguntado a la Presidenta sobre salud pública y que va a volver al país porque “quiero devolverle a mi patria lo que me ha dado”.

A contramano de lo que pudo verse en la conferencia de prensa que protagonizó la presidenta Cristina Fernández, en la Universidad de Harvard también estudian jóvenes con una mirada diferente de la expresada por aquellos que pudieron realizarle preguntas a la jefa de Estado durante su visita al Institute of Politics de esa casa de estudios. Ese es el caso de Leandro Grimaldi Bournissaint, un joven médico santafesino de 24 años, que fue seleccionado entre miles de estudiantes de Latinoamérica para realizar un curso de posgrado en la Escuela de Medicina de Harvard. En una pausa de su trabajo en el hospital escuela Beth Irsael Deaconess Medical Center, Grimaldi le contó a Página/12 su experiencia en Harvard, el paso de CFK por la universidad y su intención de volver a la Argentina para contribuir en mejorar la salud pública.

–En Argentina algunos dirigentes políticos y medios de comunicación cuestionaron los comentarios de la Presidenta sobre el nivel de algunas de las preguntas de los estudiantes. ¿Cómo se percibió desde allá la presencia de la presidenta, sus respuestas y su paso por la universidad en general?

–Mis amigos que no son de Argentina quedaron muy satisfechos con el debate que se había armado, pues debatir es sano, es sinónimo de crecimiento y de tolerancia, de pluralismo, aceptación y democracia. Entre los argentinos, las opiniones estaban divididas, exactamente igual que sucedió en nuestro país. El paso de la Presidenta por la Universidad de Harvard dejó realmente una gran impronta, ya que se trata de una de las líderes políticas más importantes del planeta, junto con Dilma Rousseff, que estuvo en abril. Todos estaban muy deseosos de escuchar sus palabras realmente. Creo que, pese a todo lo que se dijo y comentó, triunfó el debate.

–Usted presenció la conferencia, pero no realizó ninguna pregunta. ¿Qué le habría dicho a la Presidenta?

–La verdad es que el debate se pasó volando. No me acerqué hasta ningún micrófono para preguntar, pero tenía una pregunta en mente para hacer que despertaba mi curiosidad. Era sobre los mayores desafíos del gobierno nacional en materia de salud pública y qué planes hay para abordarlos en los próximos años, teniendo en cuenta la reunión con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, donde se le otorgó al país un préstamo por 150 millones de pesos para la reducción de enfermedades crónicas no transmisibles.

–La mayoría de los alumnos que realizaron preguntas fueron críticos del gobierno nacional. ¿Notó que alguien les redactara o pasara preguntas a los alumnos que preguntaron?

–Vi que algunos chicos tenían preguntas apuntadas en papelitos tipo ayudamemoria, como se vio por la tele, pero no tengo idea de si alguien se la pudiese haber llegado a pasar o eran preguntas propias de ellos.

–¿Qué opinión encuentra en Harvard cuando cuenta que es argentino? ¿Tienen alguna referencia del país en general?

–Inmediatamente me preguntan de dónde soy. Siempre digo que soy de Santa Fe y de Colón, como mi tarjeta de presentación. Cuando vine por primera vez a trabajar a Estados Unidos, hace ya unos diez años, todo el mundo me decía: ¡Maradona! Hoy me dicen ¡¡¡Messi!!! sin dudarlo. La verdad es que a los argentinos nos quieren y nos destacan mucho por nuestro carisma y personalidad, aunque algunos nos tildan de ser algo soberbios y arrogantes. Es un poco triste que tengan esa imagen de nosotros; creo que el desafío es simplemente trabajar con humildad y esfuerzo, dando lo mejor de uno todos los días para tratar de construir juntos el futuro que soñamos.

–¿Cómo es la relación con los profesores y otros estudiantes?

–Harvard es un mundo realmente lleno de oportunidades y de gente que no deja de sorprenderte. Los profesores dan cátedras que realmente son magníficas y con una humildad tremenda. Todos los estudiantes que estamos aquí nos llevamos muy bien, aunque tenemos muy diferentes historias de vida. Es increíble cómo se mezcla todo. Desde hijos de políticos, empresarios y funcionarios de primerísimo nivel mundial hasta un pibe de barrio como yo, que tuvo que salir de chico a la calle a trabajar para darles una mano en casa a mis viejos y posteriormente tener que pagarme mis estudios haciendo de todo, incluso vendiendo diarios. Pero lo más increíble de todo es, insisto, cómo todos nos llevamos bien, nos respetamos y nos tratamos de igual a igual. La verdad es que uno se siente muy cómodo y muy querido.

–¿Cómo llegó a estudiar en Harvard, quedando seleccionado entre médicos de toda Latinoamérica?

–Fue un riguroso proceso de preselección y luego de selección final a través de entrevistas. Se elige a los ganadores en base al mérito. Quedamos nueve médicos de todo el continente seleccionados, teniendo el privilegio de ser el único argentino en el programa y, a su vez, el primero en participar en la Iniciativa Latinoamericana de Harvard. La verdad que fue una inmensa alegría para mí y para toda mi familia, proviniendo de un hogar humilde como el mío, teniendo que sobreponerme a muchas situaciones adversas. Pero como el programa tiene un ciclo que no se corresponde con el semestre académico de calendario, no podía aplicar a ninguna de las becas nacionales e internacionales que existen. Por eso el subsidio del gobierno nacional, a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología, fue fundamental.

–¿Cuál es su actividad en la universidad?

–En el laboratorio donde soy investigador estamos haciendo cosas que, si Dios quiere, ayudarán a salvar miles de vidas. Ahora estamos trabajando, por ejemplo, en el desarrollo de un dispositivo que esperamos que ayude a prevenir las fracturas de cadera en población en riesgo tratando de mejorar así su calidad de vida. Toda la investigación que hago es factible de aplicarse en el desarrollo de mejores políticas de salud pública el día de mañana. En el plano académico mi intención es poder pasar a mi pasión la pasión: la salud pública. Así que tomaré las clases necesarias para poder tener mi especialización en salud pública. Trabajando y estudiando se hace mucho más largo el proceso, uno quisiera volver a la Argentina porque se extraña muchísimo y por momentos se hace muy duro por momentos estar acá solo. Voy a volver a mi país. Quiero devolverle a mi patria todo lo que me ha dado, tanto en educación pública como en apoyo para mi formación de posgrado. Además, es un compromiso que he asumido por escrito.

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La presidenta Cristina Kirchner durante el intercambio con alumnos de Harvard.
 
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