EL PAíS › EL KIRCHNERISMO ASPIRA A MAYORIA PROPIA EN DIPUTADOS

El blanco es la hegemonía

Ya tiene un sólido bloque en el Senado que no arriesga hoy y lo que quiere es tener quórum en Diputados, que renueva 130 bancas. Tiene que recuperar las 49 que se juega y ganar 18.

 Por Laura Vales

El Gobierno apuesta a alcanzar en esta elección la mayoría propia en Diputados y consolidar su hegemonía en el Senado. La Cámara baja renueva la mitad, 130 bancas; para lograr quórum propio el kirchnerismo deberá reponer los 49 legisladores que pone en juego y sumar 18 más. Como en el Senado el oficialismo ya tiene una mayoría que no pone en riesgo en estos comicios, con un buen desempeño en las urnas de Cristina Kirchner podría asentarse como fuerza hegemónica en un Parlamento que por estos días se parece a un cementerio: en el Congreso desde mediados de agosto no hay actividad porque prácticamente todos los legisladores se fueron a hacer campaña.

Mareo

Para los votantes el panorama no promete ser sencillo. Para empezar, van a encontrar en el cuarto oscuro un mar de boletas para desorientar al más pintado. Algunos ejemplos: en Córdoba hay 29 listas de legisladores, en Mendoza son 26 y en Capital Federal 30.

A la sobreoferta, que de por sí ya hace las cosas difíciles, se suma la complicación de las llamadas listas colectoras, que presentan distintas ofertas de diputados apoyando a un mismo candidato a presidente (como los lavagnistas que van con la boleta del UNA y la de la UCR, o las kirchneristas del Frente para la Victoria, el Partido para la Victoria y la Coalición Plural de los radicales K). En algunas provincias hay también insólitas “colectoras invertidas” (es el caso de Catamarca, donde los candidatos a diputados nacionales del Frente Cívico y Social apoyarán a tres fórmulas presidenciales, la boleta 1 acompañando a Cristina Kirchner, la boleta 2 a Roberto Lavagna y la 3 a Ricardo López Murphy).

Para complicar la situación, hay listas que se presentan varias veces con distintas boletas. Ejemplo: los ex carapintadas liderados por Enrique Venturino, que en la ciudad de Buenos Aires se candidatean por el Modin, y presentan la misma boleta con el encabezado “Unión Popular” y otra por la “Fuerza Independiente de Centro”.

Con tanta mescolanza, habrá que ver cuántos votantes consiguen meter la boleta que realmente quieren meter en el sobre, cuántos agarran cualquier cosa y qué efectos tiene esto sobre la integración de la futura Cámara.

Quórum K

En Diputados el Frente para la Victoria tiene actualmente 111 bancas. Para alcanzar las 129 que otorgan el quórum depende de la asistencia del bloque del Peronismo Federal, que encabeza el ex duhaldista José María Díaz Bancalari.

Las encuestas alimentan las expectativas del Gobierno de conseguir un número de legisladores que le garantice sesionar cuando quiera, esquivando cualquier obstáculo opositor. Los operadores del kirchnerismo señalan que llevan ventaja en las provincias donde se elegirá mayor cantidad de diputados, como la provincia de Buenos Aires, en representación de la cual llegarán al Congreso 35 legisladores. Santa Fe y Mendoza son otros de los distritos que engrosarían el bloque.

Otro factor es que se van del Congreso muchos de los legisladores que habían llegado electos por el duhaldismo o por listas menemistas, que se supone ahora serán repuestos por candidatos del Frente para la Victoria.

En el Senado

La Cámara alta renueva 24 bancas, un tercio del total. Se eligen senadores sólo en ocho jurisdicciones: la Capital Federal, Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.

La mayoría está en manos del gobierno (con 40 escaños); lo novedoso en esta elección no pasará por los cambios en la composición del cuerpo, sino por otro tipo de fenómeno, que ilustra también la crisis en el sistema de representación.

Aunque el modelo Parlamento prevé que en cada provincia esté representada por dos senadores por la mayoría y uno en nombre de la minoría, es posible que el domingo haya distritos donde el kirchnerismo se quede con los tres representantes. Ejemplos:

- En Salta, las dos boletas de senadores con mayor intención de voto son adversarias a nivel provincial, pero coinciden en apoyar la candidatura presidencial de Cristina Kirchner. Se trata de la Alianza Frente para la Victoria-Partido Renovador (liderado por Juan Urtubey) y el Frente Justicialista para la Victoria, de Walter Wayard. Se supone que de ser electos los tres engrosarán el bloque oficialista.

- En Santiago del Estero: van en punta los radicales K de Gerardo Zamora y el también K Héctor Chabay Ruiz, del Movimiento Santiago Viable.

- En Río Negro: las listas que encabezan las encuestas son la Concertación para el Desarrollo, del ex gobernador Pablo Verani, y el Frente para la Victoria, de Miguel Pichetto. Compiten a nivel provincial pero las dos llevan a Cristina Kirchner como candidata a la presidencia.

Figuras

Entre las caras conocidas con chances de entrar al Parlamento hay varios gobernadores, como el bonaerense Felipe Solá, el salteño Juan Carlos Romero y el chaqueño Roy Nikisch. Otras figuras son el líder de Recrear, Ricardo López Murphy y los ministros de Educación Daniel Filmus y de Trabajo Carlos Tomada. Lidia “Pinky” Satragno tiene un lugar casi seguro, así como el ex Side Juan José Alvarez, que tras haber sido un hombre del duhaldismo vuelve al Congreso de la mano de Mauricio Macri.

Entre los que se alejan del Parlamento hay algunos que fueron nombres emblemáticos del peronismo, como el ex gobernador Carlos Ruckauf y Adrián Menem. Por el radicalismo se alejan Rodolfo Terragno y Federico Storani. De entre los legisladores del ARI cumple su mandato Marta Maffei, la histórica dirigente del gremio docente, quien no se postula para otro período.

La oposición

La gran incógnita es cómo va a quedar conformada la oposición. La UCR ha sido históricamente la bancada opositora de mayor importancia, pero en este recambio aparece fragmentada entre los radicales K y los alineados con Roberto Lavagna. Hasta ahora, aun sin votar juntos, los radicales siempre se mantuvieron en lo formal como un único bloque. Si tras las elecciones se parten, habrá que ver quién ocupa el lugar de primera fuerza de opositora. El ARI es uno de los candidatos, seguido por el Pro.

Una buena elección de Elisa Carrió en Capital Federal y provincia de Buenos Aires ayudaría al armado de un bloque importante en este sentido. El macrismo, a su vez, apunta a recuperar espacio en territorio bonaerense.

Otra modificación cantada es la progresiva desaparición en la Cámara de los partidos provinciales, como los demócratas de Mendoza, los renovadores de Salta o el Movimiento Popular Jujeño, que en estas elecciones van como parte de alianzas con el PRO, con Lavagna o con el kirchnerismo. La única excepción al desdibujamiento de los bloques de los provinciales es el Movimiento Popular Neuquino de Jorge Sobisch, el último de estos partidos que sigue gobernando en su distrito.

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Imagen: DyN
 
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