EL PAíS › LAS CRíTICAS DE DAS NEVES A FERNáNDEZ REMOVIERON EL AVISPERO

Con el campo, las espinas

Según explicaban cerca de Alberto Fernández, el gobernador de Chubut lo eligió como blanco porque no puede atacar a Kirchner o a la Presidenta. Sostenían que buscó diferenciarse pensando en el 2011, pero que le “salió mal”.

 Por Fernando Cibeira

Pese al apuro de los ruralistas, el Gobierno no tiene en sus planes apresurar la convocatoria a la primera reunión con los productores luego del levantamiento del lockout. “Hay que esperar que los ánimos se tranquilicen”, era el espíritu zen que campeaba anoche en la Casa Rosada. Pero lo que no estaba nada mansa y tranquila era la interna del oficialismo, convulsionada a partir de las recriminaciones del gobernador de Chubut, Mario Das Neves, al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, por la forma en que había piloteado el conflicto. Las críticas públicas no son una práctica extendida en la era K, pero más raro todavía es que provengan de un gobernador afín como Das Neves. A Néstor Kirchner, aseguraban en Gobierno, las declaraciones le habían puesto los pelos de punta. “Sabe que le pega a Alberto Fernández porque no puede decir nada contra él ni contra Cristina”, interpretaban en la Jefatura de Gabinete.

En los últimos días habían trascendido supuestas quejas de algunos gobernadores: primero por la decisión inconsulta de implantar las retenciones móviles; segundo, por la postura intransigente mostrada por el Gobierno durante el lockout agropecuario. Los gobernadores en cuestión eran los que habían quedado más comprometidos por sus simpatías kirchneristas y la presión que debían soportar internamente de parte de los productores provinciales. Hubo quienes se animaron a plantear sus diferencias en público como el senador Carlos Reutemann, pero así y todo no dio nombres de quienes consideraba responsables.

“Alberto Fernández tiró demasiado de la soga, ostentando un poder que nadie le ha dado”, respondió Das Neves a Perfil. También destacó que él podía hablar porque tenía el respaldo de la gente que lo había votado en su provincia. Anoche, Das Neves siguió con declaraciones del mismo tenor en los canales de noticias.

En el kirchnerismo juzgaron la salida de Das Neves como un globo de ensayo para plantarse desde el oficialismo con una mirada crítica, pensando en las elecciones del 2011. Las versiones indicaban una especulación sobre una fórmula compartida con Daniel Scioli.

“Das Neves pensó que este era el momento de diferenciarse, pero se equivocó porque hoy quedó solo. Nadie salió a apoyarlo”, respondían en la Casa Rosada. El jefe de Gabinete consideró obvio ser blanco de un dirigente que busca diferenciarse dentro del oficialismo, evaluando impensable que pudiera tirarse contra los Kirchner.

Dirigentes del oficialismo salieron en respaldo de Fernández. Uno de los primeros que habló fue el diputado ultra k Carlos Kunkel. Para los entendidos, eso fue una señal de lo que pensaba Kirchner al respecto. “Kirchner habló con Alberto, estaba atacadísimo”, aseguraban, en relato nada imparcial aunque probable, desde la Jefatura de Gabinete.

En su defensa, Alberto Fernández sostenía que se le podían criticar varias cosas pero no haber favorecido el diálogo con los productores. “Si ellos están diciendo que están apurados por hablar conmigo”, le decía ayer Alberto Fernández a sus allegados. El jefe de Gabinete apuntaba una lista de quienes se habían comunicado con él en estos días para plantear sus puntos de vista sobre la situación con el campo.

Entre los nombres –con obvia mayoría de gobernadores kirchneristas– agregaban el del socialista santafesino Hermes Binner, quien primero se mostró en la vereda de enfrente del Gobierno y luego se fue volviendo más conciliador. “Si algo estuvimos haciendo es dialogar”, sostenían en Gobierno. Por cierto, reconocían que en estos días no había habido contactos con los productores.

Como cada vez que aparece envuelto en alguna movida que lo separa del Gobierno, Scioli fue otro que llamó para dar el presente. “Te quiero aclarar que yo no tengo nada que ver con esto”, le aseguró el gobernador al jefe de Gabinete. La duda que quedaba era cuál era la intención última de Das Neves y de hasta dónde estaba dispuesto a forzar la marcha.


Kunkel salió al cruce

Desde el kirchnerismo salieron a responder las críticas del gobernador Das Neves. El diputado Carlos Kunkel llevó la voz cantante. “Particularmente me parecen extrañas esas declaraciones y no creo que respondan al requerimiento de productores de su provincia. Tengo la fea sensación de que tal vez se trate de intereses ligados a la producción sojera en otras provincias que no son la de él, porque en Chubut no tuvo reclamos” del campo, dijo Kunkel. El diputado hizo una defensa de la actuación del jefe de Gabinete. “Ejecuta con lealtad y eficiencia la política que fija el Gobierno”, sostuvo el diputado. Kunkel y Alberto Fernández nunca tuvieron una relación muy cercana, pero ayer el diputado lo defendió como su mejor amigo. “Lo que se está discutiendo y llevó al desabastecimiento a millones de argentinos es el modelo de país y redistribución. Los grandes intereses de la Sociedad Rural pretenden condicionar a este gobierno. Esta es la contradicción y Das Neves no puede desconocer los intereses en disputa”, añadió.

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El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se convirtió en la cara de la negociación con el campo.
 
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