ESPECTáCULOS

“A través de este disco descubrí un mundo nuevo”

El músico Jorge Drexler dice que en la grabación de Eco “hubo sobre la mesa más libros sueltos que discos” y relata su experiencia de escribir una canción para la película Diarios de motocicleta.

 Por Esteban Pintos

Jorge Drexler combate un incipiente resfrío y elige tomar té con miel y limón en una fría tarde porteña, por suerte lejos del ruido del centro. Viene de llenar el fin de semana el Teatro Solís de Montevideo –recientemente reinaugurado– durante cuatro funciones, cosa que nunca le había sucedido, comenta con satisfacción. Es un momento de gracia artística para este uruguayo residente en Madrid desde hace diez años: sus canciones suenan en España y América latina con igual intensidad, su voz ambienta los títulos finales de Diarios de motocicleta y el disco Eco representó un paso adelante en su búsqueda artística. Lanzado en la charla con Página/12, cuenta de su experiencia y su relación amistosa (por ahora solo telefónica) con el realizador Walter Salles, que en Brasil no recibe más que atenciones y halagos –en parte gracias a su “colega” Paulinho Moska, que esta noche lo acompañará en el show del Gran Rex– y que su vida y su carrera artística tienen mucho que ver con la canción brasileña. “Paulinho se ríe diciendo que yo sé más canciones de MPB que él. Es verdad: sobre todo con Joao Gilberto y su estela artística. Siempre me sentí más identificado con esa manera de cantar, más cerca del micrófono y con la voz sin timbrar.”
Esa misma forma de cantar y aquello que expresa a través de sus letras lo condujeron a dos canciones de Eco que, él asegura, le hicieron descubrir y luego abrir puertas que permanecían invisibles a sus ojos. “En Milonga del moro judío y Guitarra y vos partí del texto y no de la melodía”, cuenta. Por distintos motivos, las dos resaltan dentro del alto nivel compositivo-sonoro de Eco: la primera partió de unas palabras del poeta Chicho Sánchez Ferlosio que Sabina le recomendó para escribir una canción (“Yo soy un moro judío que vive con los cristianos, no sé qué Dios es el mío ni cuáles son mis hermanos”), la otra surgió de la lectura de un libro del neurólogo Frank R. Wilson enfáticamente titulado La mano: de cómo su uso modela el cerebro, el lenguaje y la cultura humana.
–¿Cómo surgió el texto que recita en Guitarra y vos?
–En el disco hubo más libros sueltos sobre la mesa que discos. Y a partir de un texto, la canción nace de otra manera. Eso fue descubrir un mundo nuevo, encontrar que los ámbitos experimentales dentro de la canción pueden ser infinitos. Es una maravilla, por eso estoy encantado con el recitado. Apagar la melodía, y que el discurso, la melodía del habla tome protagonismo. Apareció un personaje nuevo, que yo no conocía.
–¿Milonga del moro judío puede ser considerada su más enfática declaración de principios?
–Sabina me dijo que tenía unos versos para que escribiera una canción, y me dio la décima de Chicho Sánchez Ferlosio. Y me dijo “escríbela en décimas”, y yo había visto a Fernando Cabrera que había hecho un disco así. También me lo había recomendado, así que me llegó por dos maestros. Cuando terminé las tres décimas, me sonaban graves, solemnes, pretenciosas. De repente, la canción empezó a funcionar sola: la toqué en un festival contra la guerra y fue la primera vez que me sentí cómodo de tocarla en vivo.
–¿Cómo se dio su participación con una canción (Al otro lado del río) en la película Diarios de motocicleta?
–Recibí un mensaje de Salles en el contestador en donde se presentó, me dijo que tenía mis discos y que me invitaba a escribir una canción para una película. Yo había visto Estación central y me había fascinado. Me mandaron el guión un día a las ocho de la noche, lo leí, me fui a dormir y me levanté a las siete de la mañana con la canción en la cabeza. Me levanté así, en pijama, y la escribí. Lo que más me gustaba de la película era su lado iniciático, un tipo que emprende un viaje que termina siendouna fuente de aprendizaje más allá de lo que él mismo esperaba. Un estudiante de medicina que...
–Estudiante de medicina como usted lo fue...
–Me sentí muy identificado. Yo hice un viaje así, a la misma edad y con la misma actitud: de no tener la más mínima idea de una clínica y verte enfrentado a una persona que te dice “tengo un bultito aquí”. Estaba en Brasil, en Vizconde de Maguá, un pueblo en las montañas, y me hicieron una consulta. Yo había estudiado biología, biofísica, bioquímica y anatomía. En segundo año paré y me fui de viaje. Hablé mucho con Walter por teléfono, aunque nunca personalmente, y siempre me dijo que a él le interesaba tanto el viaje de la película, como el viaje de hacer la película. Por eso escribí eso de “creo que he visto una luz al otro lado del río”. La escena del río no había sido editada para ocupar todo ese espacio en la película y con la intensidad que finalmente tuvo. Cuando mandé la canción, Salles me dijo “justo en estos días, hemos estado viendo que la escena del río simboliza todo el viaje, y el cruce hacia el lado de los desvalidos también”. Encajó perfecto.

Compartir: 

Twitter
 

Jorge Drexler se presentará esta noche en el teatro Gran Rex.
 
ESPECTáCULOS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.